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Lección 4.15 Ignorancia sabes menos de lo que crees

Comentarios al libro 21 lecciones para el siglo XXI de Yubal Noah Harari

Parte 10 de 14

Tiempo de lectura: 12 minutos

        Introducción    

        En busca de la Verdaad    

Si el lector se siente abrumado y confundido por la situación actual se haya en el sendero adecuado. Los procesos globales se han hecho demasiado complejos para que una persona pueda comprenderlos por sí sola.     De qué manera entonces podemos saber la verdad acerca del mundo y evitar caer víctimas de la propaganda y la desinformación?

En los capítulos anteriores se ha pasado revista a algunos de los problemas y las novedades más importantes de la era actual, desde la amenaza exageradamente publicitada del terrorismo hasta la amenaza muy poco apreciada de la disrrupción tecnológica.     Si el lctor se ha quedado con la sensación inquietante de que esto es demasiado y de que no puede procesarlo todo, tiene sin duda toda la razón. Ninguna persona puede.

    El pensamiento liberal ha desarrollado una confianza inmensa en el individuo racional, es la base de la mayoría de la instituciones, por ejemplo la democracia se fundamenta en la idea de que el votante es quién mejor lo sabe, el capitalismo de mercado libre cree que el cliente siempre tiene la razón y la educación liberal enseña a los estudiantes a pensar por sí mismos.  Sin embargo es un error depositar tanta confianza en el individuo racional, los pensadores poscoloniales y las feministas han señalado que este individuo racional podría muy bien ser una fantasía occidental patriotera, que ensalza la autonomía y el poder de los hombres blancos de clase alta.

Cómo ya han demostrado los psicólogos conductuales y evolutivos,     “la mayoría de las decisiones humanas se basan en reacciones emocionales y atajos aprendidos a lo largo de la vida y completamente al margen de los análisis racionales”  solo adecuadas para afrontar la vida de la edad de piedra, ahora esas desiciones resultan tristemente inadecuadas en la era del silicio del siglo XXI.

No sólo la racionalidad es un mito, también lo es la individualidad. Los humanos rara vez piensan por sí mismos, más bien piensan en grupos. Lo que confirió a los homo sapiens una ventaja sobre los demás animales y nos convirtió en los amos del planeta,     no fue nuestra racionalidad individual sino nuestra nuestra capacidad sin igual de pensar de manera conjunta en grupos numerosos.  Ningún individuo sabe todo lo necesario para construir una catedral, una bomba atómica, un avión o operar la complejidad de los supermercados.

Creemos en la actualidad que sabemos muchísimo más que los hombres de la edad de piedra, pero como individuos en realidad sabemos mucho menos,     nos basamos en la pericia de otros para casi todas nuestras necesidades.  El homo sapiens era autónomo. En casi todas sus actividades desde cazar, recolectar o hacer sus herramientas y vestimenta. Esto es lo que se denomina como la ilusión del conocimiento creemos que sabemos muchas cosas aunque individualmente sabemos muy poco porque, tratamos el conocimiento que se haya en la mente de los demás como si fuera propio.

Esto no tiene que ser necesariamente malo. Nuestra dependencia del pensamiento de grupo nos ha hecho los amos del mundo y la ilusión del conocimiento nos permite pasar por la vida sin que fallemos al esfuerzo imposible de comprenderlo todo por nosotros.     Desde una perspectiva evolutiva confiar en el saber de otros ha funcionado muy bien para Homo sapiens.

En consecuencia personas que apenas tienen conocimiento de meteorología o biología proponen no obstante, políticas relacionadas con el cambio climático y la modificación genética de plantas, mientras que otras tienen ideas muy claras acerca de lo que debería de hacerse en Irak o en Crimea aunque sean incapaces de señalar esos países en los mapas.     La gente rara vez es consciente de su ignorancia porque se encierra en una sala insonorizada de amigos que albergan ideas parecidas entre ellos y de noticias que se confirman a sí mismas y donde sus creencias se ven reforzadas sin cesar y en pocas ocasiones se cuestionan.

El poder del pensamiento grupal está tan generalizado que resulta difícil romper su preponderancia, aunque las ideas parezcan ser bastante arbitrarias así; por ejemplo en Estados Unidos, los conservadores de derecha suelen preocuparse mucho menos de cosas como la contaminación y las especies amenazadas que los progresistas de izquierdas razón por la cual algunos estados tienen normativas ambientales mucho más permisivas que otras. En general, estamos acostumbrados a esta situación de modo que la damos por sentada, pero en realidad es muy sorprendente.

Ni siquiera los científicos son inmunes al poder de pensar en grupo. Así los científicos que creen que los hechos pueden hacer cambiar la opinión pública, tal vez sean víctimas del pensamiento científico grupal qué creen en la eficacia de los hechos de ahí que los leales a esa comunidad continúen pensando que pueden ganar los debates públicos lanzando a diestro y siniestro los hechos adecuados a pesar de que hay una gran evidencia que demuestrade lo contrario.

        El agujero negro del poder    

        El problema del pensamiento de grupo y de la ignorancia individual afecta no sólo a los votantes y clientes comunes, sino también a Presidentes y Directores Generales que tienen a su disposición una gran cantidad de asesores y vastos servicios de inteligencia.    

Pero no por eso las cosas son necesariamente mejores, es muy difícil descubrir la verdad cuando se gobierna el mundo, se está demasiado atareado, la mayoría de los dirigentes políticos y los magnates de los negocios se pasan la vida trajinando.     Pero para profundizar en cualquier tema se necesita en particular el privilegio de perder el tiempo , es necesario experimentar con cambios improductivos, probar con callejones sin salida, dejar espacio a las dudas y al aburrimiento y permitir que pequeñas semillas de perspicacia crezcan lentamente y florezcan,     si no podemos permitirnos perder tiempo nunca daremos con la verdad.

        El gran poder se dedica a cambiar la realidad en lugar de verla como es    

El gran poder no puede confiar completamente en lo que le dicen. Porque pareciera que todos los que le hablan tendrían motivaciones secretas, conscientes e inconscientes de modo que nunca podra confiar por completo en lo que le dicen. Ningún sultán puede confiar nunca en que sus cortesanos y subordinados le dicen. Así el gran poder actua como un gran agujero negro que deforma el espacio que lo rodea, cuanto más nos acercamos, más retorcido se torna todo,     cada palabra lleva una carga adicional cuando penetra en nuestra órbita y cada persona que vemos intenta doblarnos, calmarnos u obtener algo de nosotros.

    Si realmente queremos la verdad es necesario escapar del agujero negro del poder y permitirnos la pérdida de mucho tiempo vagando por aquí y por allá en la periferia.  El saber revolucionario rara vez llega hasta el centro porque el centro está construido sobre un conocimiento ya existente, los guardianes del antiguo orden suelen determinar quién consigue alcanzar los centros del poder y tienden a filtrar a los portadores de ideas no convencionales Y perturbadoras, desde luego también filtran gran cantidad de basura, ser invitado al Foro Económico Mundial de Davos no es garantía de sabiduría, por ello debemos invertir tanto tiempo en la periferia. Quizá los guardianes del antiguo orden tengan algunas ideas brillantes y revolucionarias, pero casi seguro están llenos de conjeturas infundadas, modelos desacreditados, dogmas supersticiosos y ridículas teorías conspirativas.

Así, los dirigentes se hallan atrapados por partida doble; si permanecen en el centro del poder, su visión del mundo estará muy distorsionada y si se aventuran hacia los márgenes, gastarían muchísimo de su preciado tiempo y el problema no hará más que empeorar.     En las décadas venideras el mundo se volverá más complejo aún de lo que es hoy en día, en consecuencia los humanos ya sean peones o Reyes sabrán menos todavía de los artilugios tecnológicos, de las corrientes económicas y de las dinámicas políticas que modelan el mundo.  Cómo observó Sócrates hace más de 2000 años lo mejor que podemos hacer en tales condiciones es reconocer nuestra propia ignorancia individual.

        Conclusiones    

La propaganda y las noticias falsas son parte del panorama del siglo XXI Cómo saber la verdad? Casi todos los procesos globales se han vuelto tan complejos que nos cuesta mucho trabajo procesarlos todos porque nadie puede hacerlo.

El pensamiento liberal ha dado una gran importancia al individuo racional, quién es el centro de la mayoría de las instituciones tales como la democracia, el capitalismo de libre mercado y la educación liberal que enseña a los alumnos a pensar por sí mismos, sin embargo está demostrado que la mayoría de las decisiones humanas se basan en reacciones emocionales y en conductas aprendidas a priori.

Cómo se menciona en el texto, los humanos piensamos en grupos y rara vez en forma individual. Eso es lo que nos dio la fuerza para dominar al mundo y es que nos basamos en los pericia de otros para sobrevivir y lograr nuestros objetivos, tratando el conocimiento que está en la mente de los demás como si fuera el propio.

desde el punto de vista evolutivo confiar en el saber de otros ha funcionado muy bien para los humanos.

Las personas rara vez son conscientes de su ignorancia porque se encierran en su pequeño grupo en donde comparte ideas, noticias, prejuicios que no les permiten ver más allá de su círculo; especialmente aquellos que carecen de curiosidad y rara vez cuestionan el funcionamiento del mundo en general.

Este ignorancia del pensamiento grupal también afecta a presidentes y directivos de grandes empresas aunque tengan una gran cantidad de asesores y sistemas de inteligencia para recabar datos.

En la propuesta de Yuval Noah nos sugiere que para profundizar en un tema es necesario poder perder el tiempo hasta que las semillas de la perspicacia florezcan y encontremos la verdad y si no podemos perder el tiempo no daremos con la verdad.

Los poderosos por su posición tienden a deformar la realidad que les van filtrando por los intereses creados alrededor de la política o del poder empresarial, por lo que si quieren ver la verdad es necesario que se escapen de repente a la periferia. Debido a lo que se avecina en el siglo XXI con las tecnologías disruptivas que convergen a gran velocidad, tendremos que hacer seleccionar el área del saber que nos acomode, que nos satisfaga y en donde tengamos habilidades para concentrarnos en ella, estudiar y seguir avanzando y de las demás áreas que modelan al mundo sólo tendremos que reconocer nuestra ignorancia individual

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Lección 3.14 Laicismo Acepta tu sombra

Comentarios al libro 21 lecciones para el siglo XXI de Yubal Noah Harari

Parte 9 de 14

Tiempo de lectura 11 minutos

Laicismo. Una forma de ser y actuar.

        Introducción    

Qué significa ser laico secular o seglar? Por necesidad se define a veces como la negación de la religión y por tanto a las personas laicas se les caracteriza por lo que no creen y no hacen, según esta definición las personas seculares, no creen en dioses ni en ángeles, no van a Iglesias, ni a templos y no realizan ritos y rituales, de esta manera el mundo laico parece vacío impío y amoral: una caja vacía a la espera de ser llenada con algo.

Y para ellos el secularismo es una visión del mundo muy positiva y activa, se define por un código de valores coherente y no por oposición a esta o aquella religión, en realidad varias tradiciones religiosas comparten muchos de los valores laicos. A diferencia de algunas sectas que insisten en que tienen el monopolio de toda la sabiduría y la bondad, una de las principales características de las personas laicas es que no reclaman dicho monopolio, no creen que la moralidad y que la sabiduría bajen de los cielos en un lugar y momento determinados, más bien la moral y la sabiduría son la herencia natural de todos los humanos.

Los líderes religiosos suelen plantear a sus seguidores una elección rigurosa de esto o aquello, o bien eres musulmán o bien no lo eres: si bien eres musulmán debes rechazar a las demás doctrinas, en cambio las personas laicas están comodas con identidades híbridas múltiples. en lo que concierne al laicismo uno puede considerarse musulmán y continuar orando, comer comida halal y efectuar el jal a la Meca, pero también ser un buen miembro de la sociedad seglar mientras se observe el código ético seglar.

        El código ético seglar es aceptado por millones de musulmanes, cristiano, hindúes así como por los ateos consagra los valores de la verdad, la compasión, la igualdad, la libertad, el valor y la responsabilidad y constituye los cimientos de las instituciones científicas y democráticas modernas.    

La Francia moderna es un estado que se ha autoproclamado laico, pero desde los días de Robespierre se ha tomado algunas libertades preocupantes respecto a la definición misma de libertad (y sino que se lo pregunten a las mujeres) esto no significa que las personas laicas en Francia o algún otro lugar carezcan de una brújula moral o de compromiso ético. Simplemente significa que no es fácil vivir a la altura de un ideal.

        Un ideal laico    

Qué es pues el ideal laico? el compromiso secular más importante es con la VERDAD que se basa en la observación y la evidencia y no en la simple fe, los seglares se esfuerzan por no confundir la verdad con Fe. Si tenemos una gran fe en algún relato esto puede decirnos muchísimas cosas interesantes sobre nuestra psicología, sobre nuestra infancia y sobre nuestras tortura cerebral, pero no demuestra que el relato sea cierto (a menudo se necesita un gran jefe justo cuando el relato No es cierto).

Las personas laicas santifican la VERDAD allá donde pueda revelarse, en antiguos huesos fosilizados, en imágenes de lejanas galaxias, en tablas de datos estadísticos o en escritos de las diversas tradiciones humanas. Este compromiso con la verdad está en la base de la ciencia moderna que ha permitido a la humanidad desintegrar el átomo, decifrar el genoma, seguir la huella de la evolución de la vida y comprender la historia de la humanidad misma.

El otro compromiso fundamental de las personas laicas es con la COMPASIÓN, la ética laica se basa no en la obediencia de los edictos de este o aquel Dios; tienen una profunda comprensión del sufrimiento. Por ejemplo la gente circular se abstiene del homicidio no por algún libro o texto que lo prohíba sino porque matar infringe un inmenso sufrimiento a los seres conscientes.

Desde luego la ausencia de mandamientos divinos absolutos, la ética secular se enfrenta a veces a dilemas más difíciles: que ocurre cuando la misma acción daña una persona pero ayuda a otra? es ético gravar con impuestos elevados a los ricos con el fin de ayudar a los pobres? emprender una guerra sangrienta para derrocar a un dictador brutal? permitir la entrada de un número ilimitado de refugiados a nuestro país?

Cuando las personas laicas se enfrentan a este tipo de dilemas no preguntan qué es lo que Dios ordena? en cambio sorpresan con cuidado los sentimientos de todas las partes involucradas, analizan una amplia gama de observaciones y posibilidades y buscan una vía intermedia que cause en menor daño posible.

Esta es la razón profunda por la que las personas laicas aprecian la verdad científica,no con el fin de satisfacer su curiosidad, sino para saber cuál es la mejor manera de reducir el sufrimiento en el mundo. Sin la guía de los estudios científicos nuestra compasión suele ser ciega.

    Los compromisos hermanados con la verdad y la compasión resultan también en un compromiso con la IGUALDAD, aunque las opiniones difieren en lo que concierne a cuestiones de igualdad económica y política, las personas laicas sospechan en esencia de todas las jerarquías apriorísticas.  El sufrimiento es el sufrimiento, da igual quien lo padezca, el saber es el saber con independencia de quién lo descubra. Es probable dar un trato de favor a las experiencias o a los descubrimientos de una nación, una clase, o un género concretos que nos haga insensibles e ignorantes. Las personas seglares están sin duda orgullosos del carácter único de su nación, su país y su cultura concretos, pero no confunden carácter único con superioridad y ahí que aunque los laicos reconocen sus deberes especiales hacia su nación y su país, no piensan en ser exclusivos y al mismo tiempo reconocen sus deberes hacia la humanidad como un todo.

No podemos buscar la verdad y la manera de acabar con el sufrimiento sin la LIBERTAD de pensar, investigar y experimentar, de ahí que las personas laicas aprecian la libertad y evitan conceder autoridad Suprema a ningún texto, institución o líder como jueces últimos de lo que es verdad y lo que está bien. Los humanos deberían conservar siempre la libertad de dudar, de volver a comprobar, de escuchar una segunda opinión, de escoger un camino distinto. Los laicos admiran a Galileo Galilei que se atrevió a poner en cuestión que la tierra se hallará en verdad inmóvil en el centro del universo, admiran a las masas de personas de a pie que asaltaron la bastilla en 1789 y derrocaron el régimen despótico de Luis XVI y admiran a la afroamericana Rosa Parks que tuvo la valentía de sentarse en un asiento de autobús reservado únicamente a pasajeros blancos.

Se requiere mucha VALENTIA para luchar contra los prejuicios y los regímenes opresivos, pero todavía se necesita más para admitir que no sabemos y aventurarnos en lo desconocido.

La educación laica nos enseña que si no sabemos algo no debemos tener miedo de reconocerlo y de ir a buscar la información, podemos dudar hasta de nuestras opiniones, muchas personas temen lo desconocido y quieren respuestas claras para cada pregunta, el miedo a lo desconocido puede paralizarnos más que cualquier tirano.

A lo largo de la historia a la gente le ha preocupado el hecho de que si no depositamos toda nuestra fe en algún conjunto de respuestas absolutas; la sociedad humana se desmoronaria, en realidad la historia moderna ha demostrado que una sociedad de individuos valientes dispuestos a admitir la ignorancia y a plantear preguntas difíciles, suele ser no sólo más próspera sino también más pacífica que las sociedades en que todos deben aceptar sin cuestionar la una única respuesta.

        Las preguntas a las que no podemos responder suelen ser mucho mejores para nosotros, que las respuestas que no podemos preguntar.    

Por último las personas laicas valoran la RESPONSABILIDAD, no en ningún poder superior que se encargue del mundo, castigue a los malos, recompense a los justos o nos proteja del hambre, la peste o la guerra, de ahí que nosotros mortales de carne y hueso hemos de aceptar la responsabilidad por lo que sea que hagamos o no hagamos.

Si el mundo está lleno de desgracia es nuestro deber encontrar soluciones, los laicos se enorgullecen de los inmensos logros de la sociedad moderna como los de curar epidemias dar de comer a los hambrientos y llevar la paz a grandes regiones del mundo.

No necesitamos atribuir a ningún protector divino sus logros, son el resultado de humanos que desarrollaron su propio saber y compasión. Pero justo por la misma razón debemos aceptar toda la responsabilidad por los crímenes y fracasos de la modernidad, desde los genocidios hasta la degradación ecológica, debemos preguntarnos qué podemos hacer nosotros para ayudar en estos temas cruciales en el siglo XXI.

    Si las personas son leales a la verdad científica, a la compasión, a la igualdad y a la libertad son miembros de pleno derecho del mundo laico,  no hay en absoluto ninguna razón para pedirles que se quiten sus vestimentas tradicionales, o sus velos como el hijab o de sus sus cruces.

Por razones parecidas la educación laica no significa un entrenamiento negativo que enseña a los niños a no creer en Dios y a no participar en ninguna ceremonia religiosa,     más bien la educación laica enseña a los niños a distinguir la verdad de las creencias, a desarrollar la compasión hacia todos los seres que sufren, a apreciar la sabiduría y las experiencias de todos los moradores de la tierra, a pensar libremente sin temer a lo desconocido y hacerse responsable de sus actos y del mundo en su conjunto.

Tanto el capitalismo como el comunismo empezaron con un espectro amplio de miras, ambas como teorías científicas que poco a poco se fueron consolidando como dogmas. Muchos capitalistas siguen repitiendo el mantra de los mercados libres y el crecimiento económico y con independencia de las realidades sobre el terreno les da igual las consecuencias espantosas que resulten ocasionalmente de la modernización,la industrialización o la privatización, los verdaderos creyentes en el capitalismo la rechazan como simples dolores de crecimiento y promueven que todo irá muy bien con un poco más de crecimiento.

Dentro de este ambiente capitalista y democrático si tenemos en el siglo XXI la postura mental de abundancia en un mundo globalizado con la convergencia de las infotecnologías exponenciales potenciadas por internet, la biotecnología, la inteligencia artificial, la impresión 3D, la robótica, la realidad virtual y el Blockchain, la mayoría de los problemas pueden ser resueltos en la iniciativa privada. Para los grandes problemas como el cambio climático, y el riesgo de la guerra nuclear y se deberán coordinar muchos gobiernos.

Los demócratas liberales comunes y corrientes han sido más leales a la busqueda de la verdad y la compasión pero incluso ellos la abandonan a veces en favor de dogmas reconfortantes. Asi cuando se enfrentan al desorden de las dictaduras brutales y Estados fallidos los liberales suelen poner su fe indiscutible en el ritual estupendo de las elecciones generales, que en muchos países ha resultado en verdadero fracaso, encumbrado a populistas que pretenderán mantenerse en el poder a toda costa, a ellos o a su partido.

Sin embargo si intentamos cuestionar la supuesta sabiduría de las elecciones generales hoy no se nos enviara a una prisión soviética el Siberia, pero es probable que recibamos una ducha muy fría de insultos dogmáticos.

El dogma laico de los derechos humanos es el único lugar en donde existen los derechos; qué son relatos que los humanos inventan y se cuentan unos a otros. Dichos relatos se consagraron como un dogma obvio durante la lucha contra el fanatismo religioso y los gobiernos autocráticos.

        Aunque no es cierto que los humanos posean un derecho natural a la vida o a la libertad, la fe en este relato frenó el poder de regímenes autoritarios, protegió de daños a las minorías y amparo a millones de personas de las peores consecuencias de la pobreza y la violencia por tanto quizá, contribuyera más a la felicidad y el bienestar de la humanidad que cualquier otra doctrina en la historia.    

Mientras nos definamos como un individuo que posee derechos naturales inalienables basados en los derechos humanos, no sabremos quiénes somos en realidad y no entenderemos las fuerzas naturales que modelaron nuestra sociedad y nuestra propia mente, incluyendo nuestra creencia en los derechos naturales y qué su ignorancia quizá tenía poca importancia en el siglo XX cuando la gente estaba atareada luchando contra Hitler y Stalin, pero podría resultar fatal en El siglo XXI porque ahora la biotecnología y la inteligencia artificial trataran de cambiar el significado mismo de la humanidad.

El dogma de los derechos humanos se modelo en siglos anteriores como un arma contra la inquisición, el antiguo régimen, los nazis y el kukusklan y no están en absoluto preparados para tratar con super humanos, cyborgs y ordenadores súper inteligentes. Aunque los movimientos de derechos humanos han desarrollado una arsenal de argumentos y defensa contra los prejuicios religiosos y los tiranos humanos, este arsenal apenas nos protege de los accesos consumistas y las utopías tecnológicas.

        Reconocer la sombra    

Los movimientos seculares y las instituciones científicas han hipnotizado a miles de millones de personas con promesas de perfeccionar a la humanidad y de utilizar la generosidad gigantesca del planeta para el beneficio de nuestra especie, tales promesas han generado no sólo plagas y hambrunas abrumadoras, sino también la perdida de libertades y la fusión de los casquetes polares. Se podría argüir que todo esto es culpa de la gente que no entiende y distorsiona los ideales laicos fundamentales y los hechos ciertos de la ciencia y se tendría razón, pero este es un problema común de todos los movimientos influyentes.

        Por ejemplo el cristianismo fue responsable de grandes crímenes como la inquisición, las cruzadas, la opresión de culturas nativas en todo el mundo y el desempoderamiento de las mujeres.    

Toda religión, toda ideología y toda fe tienen su sombra y con independencia del credo que sigamos hemos de reconocer nuestra sombra y evitar el ingenuo consuelo de que esto no puede pasarnos a nosotros. La ciencia laica cuenta al menos con una gran ventaja respecto a la mayoría de las religiones tradicionales, no le aterroriza su sombra y en principio está dispuesta a admitir sus errores y sus puntos ciegos. Si uno cree en una verdad absoluta revelada por un poder trascendente no puede permitirse admitir ningún error porque esto eliminaria todo su relato. Pero si uno cree en una búsqueda de la verdad por parte de humanos falibles, admitir meteduras de pata es parte inherente del juego.

La marca de las ideologías dogmáticas es que debido a su excesiva confianza en sí mismas, promueven lo imposible de forma rutinaria, sus líderes hablan con demasiada libertad de eternidad, pureza y redención como si al promulgar una determinada ley, construir un templo concreto o conquistar algún pedazo de territorio podría salvar a todo el mundo con un gesto grandioso.

    A la hora de tomar las decisiones más importantes en la historia de la vida Yuval Noah personalmente confiaríe a más en quienes admitan su ignorancia que en los que proclaman su infalibilidad.  Si alguien quiere que su religión, su ideología o su visión de la vida guíen al mundo la primera pregunta sería, cuál es el mayor error de tu religión? De tu ideología? o Tu visión de la vida han cometido? en que se equivocaron? sí no es capaz de contestarme algo serio, yo, al menos no confiaría en él.

        Conclusiónes    

En este capítulo el autor nos describe con todo detalle las características de la cultura laica o seglar en donde el compromiso básico es con la verdad científica que se base en la observación y la evidencia y no en la simple fe. El siguiente compromiso es con la compasión, comprenden al sufrimiento humano y evitan generarlo. Lo siguiente es el compromiso con la igualdad entre las personas con sus diferencias económicas y políticas, pero con igualdad de derechos. El siguiente valor es defender la libertad de pensar, investigar y experimentar. Finalmente el valor de la valentía para admitir la propia ignorancia y plantear preguntas difíciles. Estos valores junto con la democracia, el libre mercado y los derechos humanos son característicos de la cultura occidental a nivel mundial y rigen en la mayoría de los países desarrollados y en vías de desarrollo y se conocen como Democracia Liberal que a la fecha a sido el experimento político-económico más exitoso de la humanidad aún con sus defectos y que siempre será perfectible. Este modelo que ha sido usado por casi 500 años y se ha adaptado en múltiples ocasiones. Para el siglo XXI requerirá aún más adaptaciones ya las que tecnologías exponenciales y el incremento en la esperanza de vida sana demandarán un ajuste fino y tropicalizado para cada país según sus propias circunstancias.

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Lección 3.11 Guerra nunca subestimes la estupidez humana

Comentarios al libro 21 lecciones para el siglo XXI de Yubal Noah Harari

Parte 8 de 14

Tiempo de lectura: 10 minutos

La guerra de Vietnam

   

Introducción   

Aunque los retos no tienen precedentes y los desacuerdos son enormes en el siglo XXI a la humanidad le puede ir bien si mantenemos nuestros temores bajo control y somos un poco más humildes respecto a nuestras opiniones.

        Las últimas décadas han sido los más pacíficas de la historia de la humanidad, mientras que en las primeras sociedades agrícolas la violencia humana causaba hasta el 15% de todas las muertes, en el siglo XX causó el 5% y en la actualidad es responsable de tan sólo del 1%.    

Desde que la crisis financiera global de 2008 la situación internacional se ha deteriorado muy deprisa, y el belicismo vuelve a estar de moda con un gasto militar que aumentó sobremanera.

Tanto los ciudadanos de a pie como los expertos temen que del mismo modo que en el 1914 el asesinato de un archiduque austríaco provocó la Primera Guerra Mundial en 2020, algún incidente en el desierto sirio o algún movimiento imprudente en la península de Corea pueda prender la mecha de un conflicto global. Dadas las tensiones crecientes en el mundo y la personalidad de los líderes en Washington, Corea del Norte, Rusia y China y otros lugares más, desde luego no faltan motivos para preocuparse.     Pero hay varias diferencias clave entre 1914 y 2020 en particular la guerra de 1914 tuvo un gran atractivo para las élites de todo el mundo porque disponían de muchos ejemplos concretos de cómo las guerras exitosas contribuian a la prosperidad económica y al poder político, en cambio en 2020 Las guerras exitosas parecen ser una especie en peligro de extinción.

Desde la época de los asirios a los qin de China, los grandes imperios solían crearse mediante la conquista violenta. También en 1914 las principales potencias debían sus condiciones a guerras coronadas con éxito, por ejemplo Japón Imperial se convirtió en una potencia regional debido a sus victorias sobre China y Rusia Alemania se convirtió en el mandamás de Europa Después de sus triunfos sobre Austria-Hungría y Francia y Gran Bretaña creó el mayor y más próspero del mundo mediante una serie de guerras reducidas y gloriosas por todo el planeta, así en 1882 Gran Bretaña invadió y ocupó Egipto y apenas perdió 57 soldados en la decisiva batalla del Tel el Menor mientras que hoy en día la ocupación de un país musulmán es la esencia de las pesadillas occidentales, los británicos encontraron poca resistencia armada y durante más de seis décadas controlaron el Valle del Nilo y el decisivo canal de Suez.

        Incluso Estados Unidos debió su condición de Gran potencia a la acción militar y no sólo a las empresas económicas, en 1846 invadió México y conquistó California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México partes de Colorado, Kansas, Wyoming y Oklahoma y la anexión previa de Texas, por Estados Unidos murieron unos 13,000 soldados norteamericanos en una guerra que añadió 2.3 millones de kilómetros cuadrados a Estados Unidos, (más territorio que Francia, Gran Bretaña Alemania, España e Italia juntos) fue la ganga del milenio.    

La mayor victoria de los últimos tiempos en el siglo XX; Estados Unidos frente a la Unión Soviética sin ninguna confrontación militar importante terminaron la Guerra Fría en 1989. Luego Estados Unidos se abrió fugazmente a la gloria militar chapada a la antigua en la primera Guerra del golfo. Pero esto sólo logró malgastar billones de dólares en humillantes fracasos militares en Irak y Afganistán. China la potencia en auge de principios del siglo XXI ha evitado todos los conflictos armados desde su fracasada invasión de Vietnam en 1979 y debe su ascenso a factores estrictamente económicos. En esto emulado a los imperios japonés, alemán e italiano de la era posterior a 1945, en todos estos casos la prosperidad económica y la influencia geopolítica se consiguieron sin disparar un solo tiro.

        A pesar del coraje militar y la retórica militarista de los políticos de Israel, Israel sabe que hay muy poco que ganar con la guerra. Al igual que Estados Unidos China, Alemania, Japón e Irán parecen comprender que en el siglo XXI la estrategia de mayor éxito es sentarse a esperar y dejar que otros luchen por uno.    

        La perspectiva del Kremlin    

Hasta ahora la única invasión exitosa que ha llevado a cabo una potencia importante en El siglo XXI ha sido la conquista rusa de crimea, en febrero de 2014. Fuerzas Rusas invadieron la vecina Ucrania y ocuparon la península de crimea que luego quedó anexionada a Rusia, sin apenas luchar, Rusia consiguió un territorio vital desde el punto de vista estratégico, logro atemorizar a los vecinos y volvió a establecerse como potencia mundial.     Sin embargo la conquista se debió a un conjunto extraordinario de circunstancias y el ejército ucraniano y le población local no opusieron mucha resistencia a los rusos, mientras que otras potencias se abstuvieron de intervenir directamente en la crisis, tales circunstancias serán difíciles de reproducir en otros lugares del mundo.

Analizando el éxito de la política militar rusa vemos que lo único que logró fue animosidad y desconfianza entre sus vecinos y como empresa económica fue un fracaso. Para darse cuenta de las limitaciones de la política rusa sólo hay que compararlas con el inmenso progreso económico de la pacífica China en los últimos 20 años con el estancamiento de la victoriosa Rusia en el mismo periodo, a pesar del discurso triunfalista de Moscú,     las élites Rusas son probablemente muy consciente de los costes y los beneficios reales de sus aventuras militares, razón por la cual hasta ahora ha tenido mucho cuidado en no incrementarlas.

Rusia ha estado comportándose como el abusón de un patio de colegio que elige al niño más débil y actua sin peguarle mucho, No sea que el maestro intervenga. Si Putin hubiera hecho sus guerras con el espíritu de Stalin, Pedro el grande o Gengis Kahn Entonces haría ya mucho que los tanques rusos habieran dirigido rápidamente a Varsovia o Berlín. Pero Putin no es ni Stalin, ni Gengis Kahan y parece seber mejor que nadie que en El siglo XXI el poder militar no puede ir muy lejos y que enzarzarse en una guerra victoriosa significa enzarzarse en una guerra limitada.

Sin embargo estaría bien recordar que la Rusia de Putin es mucho más débil que la Unión de Repúblicas Soviéticas de Stalin a menos que se le unan países como China no puede tener sostener una nueva guerra fría, por no hablar de una guerra mundial total pues ya tiene una población de 150 millones de personas y un producto interno de 4 billones de dólares. Tanto en población como producción queda muy por debajo de Estados Unidos que tiene 325 millones de personas y 19 trillones de dólares de producto interno bruto y el de la Unión Europea que son 500 millones de personas y 21 trillones de dólares de producto interno bruto,     en total Estados Unidos y la Unión Europea tienen 5 veces más población que Rusia y 10 veces más dólares.

    En la actualidad la tecnología de la información y la biotecnología son más importantes que la industria pesada,  Rusia no sobresale en ninguna de estas aunque tiene unas capacidades de ciberguerra impresionantes carece del sector civil de las tecnologías de información y su economía se basa de manera unánime en los recursos naturales,en particular petróleo y gas esto puede ser bastante beneficioso para enriquecer a unos pocos oligarcas y mantener a Putin en el poder pero no es suficiente para mantener en una carrera armamentística digital y biotecnológica.

    Y lo que es más importante es que la Rusia de Putin carece de una ideología universal; durante la Guerra fría la unión soviética se basaba en el atractivo global del comunismo,  tanto como por el alcance global del ejército rojo. el Putinismo en cambio tiene poco que ofrecer a cubanos, venezolanos, vietnamitas e intelectuales franceses. Aunque tiene la intención de dividir a la OTAN y a la Unión Europea, no parece probable que esté decidida a embarcarse en una campaña global de conquista física, cabe esperar con cierta justificación que las incursiones Rusas en Georgia y Ucrania Oriental siguen siendo ejemplos aislados más que heraldos de una nueva era de guerra.

        El arte perdido de ganar las guerras    

Los romanos prosperaron vendiendo a Griegos y a Galos cautivos y los norteamericanos del siglo IXX medraron ocupando las minas de oro de California y los ranchos ganaderos de Texas pero en El siglo XXI de este modo sólo pueden obtenerse beneficios limitados. Hoy en día los principales atractivos económicos consisten en el conocimiento técnico e institucional más que en los trigales, las minas de oró o incluso los campos petrolíferos y el conocimiento No se conquista mediante la guerra, una organización como estado islámico puede medrar aún saqueando ciudades y pozos petrolíferos, en Oriente próximo se apoderaron de más de 500 millones de dólares de los bancos y en 2015 consiguieron otros 500 con la venta de petróleo. Pero para una gran potencia como China o Estados Unidos son insignificantes.

Es verdad que empresas como Apple, Facebook y Google valen miles de millones de dólares pero estas fortunas no se pueden conseguir por la fuerza, no hay minas de silicio en silicon Valley.

La ciberguerra hace que las cosas sean todavía más dificiles para los imperialistas en potencia, en los buenos y viejos tiempos de la reina Victoria y de la ametralladora maxim el ejército británico podría matar a sus enemigos en algún desierto lejano sin que peligrar la paz en Manchester o en Birmingham incluso en los días de George Bush, Estados Unidos podría sembrar el caos en Bagdad y Faluya mientras que los iraquíes no tenía manera de contraracar en San Francisco o Chicago.

    Pero si ahora Estados Unidos ataca un país con capacidades para la ciberguerra incluso moderada la contienda podría trasladarse a California o Illinois en cuestión de minutos,  programas malignos y bombas lógicas podría interrumpir el tráfico aéreo en Dallas, hacer que chocaron trenes en Filadelfia y provocar la caída de la red eléctrica en Michigan.

        El desfile de la locura    

Por desgracia aunque Las guerras sigan siendo un negocio improductivo en el siglo XXI esto no nos da una garantía absoluta de paz, jamás debemos subestimar la estupidez humana tanto en el plano personal, como en el colectivo, los humanos son propensos a dedicarse a actividades autodestructivas.

Una de las cosas sorprendentes después de la segunda Guerra Mundial fue que tras la contienda las potencias derrotadas prosperaron como nunca lo había hecho, 20 años después de la aniquilación completa de sus ejércitos y el hundimiento absoluto de los imperios alemanes italianos y japoneses observan niveles de riqueza sin precedentes.

    La estupidez humana es una de las fuerzas más importantes de la historia, pero a veces tendemos a pasarlas por alto, políticos, generales y estudiosos ven al mundo como una gran partida de ajedrez  en la que cada movimiento obedece a meticulosos cálculos racionales, eso es correcto hasta cierto punto. Pocos dirigentes en la historia han estado locos en el sentido estricto del término y se han puesto a sus órdenes los peones y caballos aleatoriamente, todos ellos tenían razones para cada caso. El problema es que el mundo es mucho más complejo que un tablero de ajedrez y la racionalidad humana no está a la altura del desafío de entenderlo realmente. Por lo que incluso líderes racionales terminen con frecuencia haciendo cosas muy estúpidas.

    Un remedio potencial para la estupidez humana es una dosis de humildad,  las tensiones nacionales, religiosas y culturales empeoran por el sentimiento grandioso de que mi religión y cultura son las más importantes del mundo, de y que mis intereses están por encima de los intereses de cualquier otro o de la humanidad en su conjunto.     Cómo podemos hacer que las naciones, las religiones y las culturas sean un poco más realistas y modestas respecto a su verdadero lugar en el mundo?.

        Conclusiónes    

Las últimas décadas han sido las más pacíficas en la historia de la humanidad, mientras que en las sociedades agrícolas en dónde la tenencia de la tierra era lo importante la violencia causaba el 15% de todas las muertes. En el siglo XX la era de la industrialización la violencia marcaba al 5% de la población, en lo que va del siglo XXI solo el 1%.

Aunque pueden existir probabilidades de guerra debido a las personalidades de los líderes de Washington, Moscú, Pekín y Piong Yang, los incentivos para hacer la guerra cada vez son menores para las élites nacionales que no encuentran el beneficio directo. Por ejemplo los millonarios gastos de Estados Unidos en Irak y los gastos de Turquía y Rusia en Siria, no les ha traído beneficio tangible.

La mayor anexión de tierra de la historia se logró con la guerra de Estados Unidos a México que le permitió anexarse a Estados Unidos los actuales Estados de California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México, Texas, Colorado, Kansas y Oklahoma, la ganga del siglo XIX.

Sin embargo la mayor guerra ganada fue la de derrotar al comunismo sin un solo disparo en 1989. Ni de arma de fuego ni de misil balístico.

Pareciera que Rusia tendría interés en resurgir como potencia, pero por sus condiciones actuales no podría por si sola aventurarse en una guerra, porque hoy representan 150 millones de habitantes con 4.0 trillones anuales de producto interno bruto, mientas que la Unión Europea y Estados Unidos representan una población de 825 habitantes y una economía de 40 trillones de producto interno bruto. Lo que es 10 veces más dólares y 5.5 veces más población.

Por si lado China representa 1,400 millones de habitantes y 21 trillones de producto interno bruto y representaría una amenaza verdadera por su nuevo podería militar, sin embargo han actuado en forma prudente ante las amenazas constantes de Donald Trump.

Ahora los países para la ciberguerra pueden tener !ucga fuerza aunque representen a una nación pequeña en población y economía, ya que podrían interrumpir el tráfico aéreo en importantes aeropuertos, hacer que la red ferroviaria falle o que las redes eléctricas de suministro dejen de funcionar.

Creo que las guerras del futuro, si existen serán ciberguerras que se resolverán en horas o unos cuantos días, hagamos votos para que esto no suceda…

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Lección 2.9 Inmigración Algunas culturas podrían ser mejor que otras

Comentarios al libro 21 lecciones para el siglo 21 de Yubal Noah Harari

Parte 7 de 14

Tiempo de lectura: 10 minutos

Barca en el Mediterraneo, ¿Hasta cuando?

        Introducción    

A medida que cada vez más humanos cruzan más fronteras en busca de trabajo, seguridad y un futuro mejor, la necesidad de enfrentarse, de asimilar o de expulsar a extranjeros ponen en tensión a los sistemas políticos y a las entidades colectivas que se crearon en épocas menos fluidas.     En ningún lugar es más agudo el problema de la migración que en Europa. La Unión Europea se construyó sobre la promesa de trascender las diferencias culturales entre Franceses, Alemanes, Españoles y Griegos. Esta podría desmoronarse debido a la incapacidad para resolver las diferencias culturales entre Europeos e inmigrantes de África y Oriente Próximo.

Los Sirios prefieren emigrar a Alemania antes que a Arabia Saudí, Irán, Rusia o Japón; no porque Alemania esté más cerca o sea más rica que los demás destinos potenciales; sino porque Alemania tiene un historial mucho mejor a la hora de recibir de buena manera y asimilar a los inmigrantes.

    Algunos Europeos claman porque se abran las puertas a más inmigrantes, otros simplemente los rechazan.  Algunos anti-inmigracionistas destacan que uno de los derechos más básicos de cada colectivo humano es defenderse contra la invasión; ya sea en forma de ejércitos o ya sea de inmigrantes. Los Suecos por ejemplo, han trabajado con mucho ahínco y han hecho numerosos sacrificios para crear una democracia liberal próspera. Si los Sirios no han conseguido hacer lo mismo, no es culpa de los Suecos. Y si los votantes Suecos no quieren que entren más inmigrantes Sirios en su país por la razón que sea, están en su derecho de negarles la entrada. Si aceptan algunos inmigrantes debería quedar muy claro que es un favor.

        Lo que significa que los inmigrantes a quienes se les permite entrar a Suecia tienen que sentirse agradecidos por ello, en lugar de llegar con una lista de peticiones como si fueran los dueños del lugar.    

Esta discusión sobre la inmigración suele degenerar en una pelea a gritos en la que ninguna parte escucha a la otra. Para clarificar las cosas quizá ayude contemplar la migración como un pacto con 4 condiciones o términos básicos, según Yubal Noah:

    Término 1.-  El país anfitrión permite la entrada de inmigrantes en su territorio.

    Término 2.-  A cambio, los inmigrantes deben adoptar las normas y los valores fundamentales del país anfitrión, aunque esto implique abandonar sus normas y valores tradicionales.

    Término 3.-  Los inmigrantes se asimilan y hasta cierto grado con el tiempo se convierten en miembros iguales y completos del país anfitrión. “Ellos” se transforma en “Nosotros”.

Esos tres términos dan origen a tres debates sobre el significado exacto de cada término. Un término 4 concierne a su cumplimiento. Cuando la gente habla de inmigración confunde los cuatro términos, por tanto es mejor considerar cada uno de dichos debates por separado.

    Debate 1.-  Los pro-inmigracionistas parecen pensar que los países tienen el deber moral, de aceptar no sólo a los refugiados, sino también a personas de países azotados por la pobreza, que buscan trabajo y un futuro mejor, en especial en un mundo globalizado. Todos los humanos tienen obligaciones morales hacia los demás humanos. Quienes no lo reconocen son egoístas e incluso racistas.     De modo que es mejor legalizar la inmigración y tratar con ella abiertamente ,en vez de crear un enorme submundo de tráfico humano, trabajadores ilegales y niños sin papeles.

    Debate 2.-  ¿Los inmigrantes deberían de abandonar sus códigos tradicionales de vestimenta y sus tabúes alimentarios? Los anti-migracionistas tienden a poner el listón más alto, mientras que los pro-inmigracionistas lo colocan mucho más abajo. Unos alegan que la misma Europa es muy diversa y que sus poblaciones nativas cuentan con un amplio espectro de opiniones, hábitos y valores. Eso es lo que hace precisamente que Europa sea dinámica y fuerte.

    Si Europa cuenta con algunos valores fundamentales reales, son los valores liberales de la tolerancia y la libertad. Lo que implica que los Europeos deben mostrar tolerancia también hacia los inmigrantes y concederles tanta libertad como sea posible para que sigan sus propias tradiciones, siempre que éstas no perjudiquen las libertades y los derechos de otras personas.     Todos estan de acuerdo en que la tolerancia y la libertad son los valores Europeos más importantes y acusan a muchos grupos de inmigrantes, sobre todo procedentes de países musulmanes de intolerancia, misoginia, homofobia y antisemitismo. Justo por ese valor de la tolerancia no se pueden permitir demasiadas personas intolerantes en su seno.

Si los inmigrantes tienen algún problema con determinadas peculiaridades de la cultura Británica, Alemana o Sueca se vería con buenos ojos que se vayan a otra parte.     Al contrario, si los inmigrantes en su mayoría demuestran ser liberales y tolerantes en su actitud hacia la religión, el género y la política, esto eliminaría algunos de los argumentos más efectivos contra la inmigración.

La tolerancia es un valor universal, mientras los Europeos están irreconciliablemente divididos respecto a estas cuestiones, apenas tendrán una política clara acerca de la inmigración y al revés.     Una vez que los Europeos sepan quiénes son, 500 millones de europeos no deberán tener ninguna dificultad en acoger a varios millones de refugiados o en prohibirles la entrada como un bloque homogéneo.

    Debate 3.-  La tercera cláusula del pacto de inmigración dice que si los inmigrantes hacen un esfuerzo sincero por integrarse y en particular adoptar el valor de la tolerancia, el país anfitrión está obligado a tratarlos como ciudadanos de primera. ¿Cuánto tiempo ha de pasar antes de convertirlo en pleno derecho? ¿Una generación, o dos? ¿O que hay de aquellos que llegaron a Francia en 1970?

La cuestión clave de este debate se refiere a la brecha entre la escala temporal personal y la escala temporal colectiva. Desde el punto de vista de los colectivos humanos, 40 años es un período corto. No puede esperarse que la sociedad asimile completamente a grupos extranjeros en cuestión de unas pocas décadas.     En las civilizaciones del pasado que asimilaron extranjeros y los hicieron ciudadanos de pleno derecho, como la Roma Imperial, el Califato Musulmán, los Imperios Chinos y Estados Unidos, se tardaron siglos y no décadas en conseguir la transforma.

Los humanos pueden pensar y comportarse de diversas maneras; pero debemos celebrar dicha diversidad y conceder igual valor a todas las creencias y prácticas. Por desgracia, esas actitudes abiertas no soportan el peso de la realidad. La diversidad humana puede ser grande en lo que a la cocina y la poesía se refiere.

Bien pensemos en la otra manera en que las diferentes culturas se relacionan con extranjeros, los inmigrantes y los refugiados. No todas las culturas se caracterizan por el mismo nivel de aceptación. La cultura Alemana de principios del siglo XXI por ejemplo, es más tolerante con los extranjeros y está dispuesta a acoger a inmigrantes que la cultura Saudí.     Es mucho más fácil para un Musulmán emigrar a Alemania que para un Cristiano inmigrar a Arabia Saudí.

Desde 2011 Alemania ha acogido más refugiados Sirios de los que han sido aceptados por Arabia Saudí. De manera similar el peso de la evidencia sugiere que la cultura de California a principios del siglo XXI es más favorable para los inmigrantes, que la cultura de Japón.

        Japon cree que no es bueno tolerar a los extranjeros y dar la bienvenida a inmigrantes. Al menos en este aspecto la cultura Alemana es superior a la Saudí y la cultura Californiana es mejor que la Japonesa.    

El racismo tradicional estaba firmemente asentado sobre teorías ideológicas en las décadas de 1890 a 1930. Se creía de manera general por ejemplo, en Gran Bretaña, Australia y Estados Unidos que algún rasgo biológico hereditario hacía que los Africanos y los Chinos fueran de manera innata menos inteligentes, menos emprendedores y menos morales que los Europeos.

El problema residiría en su sangre. Tales opiniones gozaban de respetabilidad política, así como de un amplio soporte científico.     Hoy en día en cambio, aunque muchos individuos realizan todavía ese tipo de aseveraciones racistas, éstas han perdido todo su apoyo científico y la mayor parte de su respetabilidad política.

A menos que se replanteen en términos culturales, decir que las personas negras suelen cometer crímenes porque tienen genes de calidad inferior, no está de moda. Decir que suelen cometer crímenes porque provienen de culturas disfuncionales está muy de moda.

Comentario

Absorber la inmigración es un proceso difícil y a largo plazo. Para integrar con éxito a los inmigrantes hay que contar con el apoyo y la cooperación de la población local. La única excepción a esta norma es que los países están obligados a abrir fronteras a refugiados que huyen de la muerte en un país vecino, incluso si a la población local ésto no le gusta.

    No deberíamos ignorar nuestra responsabilidad ética con personas sólo porque viven lejos.  Con independencia de a que conclusión llega el mecanismo democrático, hay que tener en cuenta dos puntos clave: primero.- Sería erróneo que cualquier gobierno obligara a aceptar la inmigración a gran escala a su población local, poco dispuesta a ello. En segundo lugar.- Aunque los ciudadanos tienen el derecho a oponerse a la inmigración, antes de darse cuenta que tienen obligaciones para con los extranjeros; vivimos en un mundo global y nos guste o no, nuestra vida está entrelazada con la vida de personas que viven al otro lado del planeta.

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Lección 2.8 Religión.- Dios sirve ahora a la Nación

Comentarios al libro 21 lecciones parael siglo XXI de Yubal Noah Harari

Parte 6 de 14

Tiempo de Lectura: 9 minutos

A donde van las la Religiones

        Introducción    

Las sagradas escrituras quizá fueron relevantes en la Edad Media, pero cómo van a guiarnos en la era de la inteligencia artificial, la bioingeniería, el calentamiento global y la ciberguerra? Miles de millones de humanos profesan todavía más Fe en el Corán y la Biblia que en la teoría de la evolución. Los movimientos religiosos determinan la política de países tan diversos como la India, Turquía y Estados Unidos y las hostilidades religiosas impulsan conflictos desde Nigeria hasta Filipinas.

Así pues, cuán relevantes son las religiones tales como el Cristianismo, el Islamismo y el Hinduismo las cuales pueden estár ayudándonos a resolver los principales problemas a los que nos enfrentaremos? Para comprender el papel de las religiones tradicionales en el mundo del siglo XXI necesitamos saber distinguir entre tres tipos de problemas:

1.- Problemas técnicos.- Por ejemplo, ¿cómo pueden los agricultores de países áridos habérselas con sequías severas debidas al calentamiento global?

2.- Problemas políticos.- Por ejemplo, ¿qué medidas han de adoptar los gobiernos para evitar el calentamiento global en primer lugar?

3.- Problemas de identidad.- Por ejemplo, ¿tengo que preocuparme incluso de los problemas de los agricultores del otro lado del mundo, o sólo de los problemas de la gente de mi propia tribu y mi propio país?

Como veremos más adelante, las religiones tradicionales resultan en gran parte irrelevantes a la hora de enfrentarnos a los problemas técnicos y políticos. En cambio son muy relevantes respecto a los problemas de identidad. Pero en la mayoría de los casos constituyen una parte importante del problema más que de la solución potencial.

        Problemas técnicos de la agricultura Cristiana.    

En tiempos antiguos las religiones eran responsables de solucionar una amplia gama de problemas técnicos en ámbitos tan prosaicos como la agricultura. Calendarios divinos determinaban cuándo plantar y cosechar. Mientras que rituales en el templo aseguraban la lluvia y protegían contra las plagas. Si se presentaba una crisis agrícola debido a una sequía o una plaga de langostas, los agricultores se dirigían a los sacerdotes para que intercedieran con los dioses. También la medicina fue víctima del ámbito religioso. Casi todos los profetas, gurús y chamanes hacían además de curanderos. Aún Jesús dedicó gran parte de su tiempo a curar enfermos. Fuera que viviera uno en el antiguo Egipto o en la Europa Medieval, si uno se encontraba enfermo era más probable que se dirigiera al santero que al médico y que peregrinara a un templo famoso más que a un hospital.

Si ahora una plaga de langostas amenazara a Egipto, podría muy bien ocurrir que los Egipcios solicitaran la ayuda de Alá, (porque no?) pero no olvidarían llamar a los químicos, etnólogos y genetistas para que desarrollaran plaguicidas más potentes y cepas de trigo más resistentes a los insectos.

    Actualmente el triunfo de la ciencia ha sido tan rotundo que nuestra idea misma de la religión ha cambiado. Ya no asociamos la religión a la agricultura y a la medicina.  Incluso muchos fanáticos padecen ahora amnesia colectiva y prefieren olvidar que las religiones tradicionales siempre reclamaban para sí estos ámbitos. Además qué tiene que ver la religión con la agricultura y la medicina?

Las religiones tradicionales han perdido mucho terreno, porque para ser francos, simplemente no lo hacían muy bien ni en agricultura ni en la atención sanitaria. La verdadera pericia de sacerdotes y gurús nunca fue atraer lluvia, curar, profetizar o hacer magia. En cambio, era alguien alguien que sabia cómo bailar la danza de la lluvia y acabar con la sequía. Un sacerdote era alguien que sabía cómo justificar porque la danza de la lluvia no funcionó y porque hemos de seguir creyendo en nuestro Dios aunque parezca sordo a nuestras plegarias.

Pero es precisamente su talento para la interpretación que sitúa a los líderes religiosos en desventaja cuando compiten contra los científicos.     Por eso los científicos aprenden poco a poco a producir mejores cosechas y a elaborar mejores medicamentos. Mientras que sacerdotes y gurús sólo aprenden a inventar mejores excusas. A lo largo de los siglos incluso los verdaderos creyentes han notado esa diferencia, razón por la que la autoridad religiosa ha estado reduciéndose cada vez más. Esta es la razón por la que todo el mundo se ha convertido cada vez más en una única civilización, porque cuando las cosas funcionan de verdad, todos las adoptan.

        Problemas políticos: la economía Musulmana.    

Es cierto que en países como Irán o Israel los rabinos y ayatolas tienen voz y voto directos en la política económica del gobierno. Incluso en países más seglares como Estados Unidos y Brasil, los líderes religiosos influyen sobre la opinión pública en cuestiones que van desde los impuestos hasta las normativas ambientales. Pero un análisis más detallado revela que en la mayoría de estos casos, las religiones tradicionales desempeñan un papel secundario en relación con las teorías científicas modernas. Especialmente en economía política.

Cuando comparamos las políticas económicas de Irán (chií y sunitas), de Arabia Saudita Suni, del Israel judío, de la India hindú y de la América Cristiana, sencillamente no vemos tanta diferencia.

Un Cristiano puede ser tanto capitalista como socialista. Aunque algunas de las cosas que dijo Jesús suenan a comunismo total. Durante la Guerra Fría los capitalistas norteamericanos seguían leyendo el Sermón de la Montaña sin darse cuenta apenas.     Sencillamente no existe una economía Cristiana, una economía Musulmana o una economía Hindú.

Las teorías económicas modernas son mucho más relevantes que los dogmas tradicionales; al punto de que es común interpretar conflictos claramente religiosos en términos económicos, mientras que nadie piensa en hacer lo contrario. De ahí que lo que a primera vista parece haber sido un conflicto teológico sobre la naturaleza de Cristo, fuera en realidad una lucha típica entre pudientes y necesitados. En cambio muy pocas personas afirman que los conflictos entre las guerrillas comunistas y los terratenientes capitalistas en Sudamérica, en la década de 1970; no eran en realidad más que un pretexto para el desacuerdo mucho más profundo sobre la teología cristiana.

    Así pues, qué diferencias pondrían las religiones a la hora de enfrentarse a las grandes cuestiones del siglo XXI, como por ejemplo la cuestión de la inteligencia artificial con autoridad para tomar decisiones acerca de la vida de las personas ¿como elegir por nosotros que estudiar? ¿dónde trabajar? o ¿con quién casarnos? Cuál es la posición Musulmana sobre esta cuestión? ¿Cuál es la posición judía? pues claramente aquí no hay posición musulmana o judía.  Es probable que la humanidad se divida entonces en dos bandos principales: los que estén a favor de conceder a la inteligencia artificial una autoridad importante y los que se opongan.

En la época de los 70 algunos teólogos latinoamericanos inventaron la teología de la liberación que hizo que Jesús se pareciera un poco Al Che Guevara. De forma similar es fácil reclutar a Jesús para el debate sobre el cambio climático y hacer que las posiciones políticas actuales parezcan principios religiosos eternos. Empieza a haber oposición a las normativas ambientales y se incorpora el sermón de fuego de algunos pastores evangélicos Norteamericanos; mientras que el Papa Francisco encabeza la carga contra el calentamiento global en nombre de Cristo como lo atestigua su Segunda Encíclica Láudate.

Sin embargo, aunque pueden sacar varios pasajes bíblicos en defensa de sus posiciones, el origen real de su diferencia estará en las teorías científicas y los movimientos políticos modernos: no, en la Biblia. Desde esa perspectiva, la religión no puede en realidad contribuir mucho a los grandes debates políticos en nuestra época. Tal como dijo Karl Marx: “Es sólo una fachada”.

        Problemas de identidad: Las líneas en la arena .   

Permanece exagerada la postura de Marx cuando rechazaba la religión como una mera superestructura que ocultaba poderosas fuerzas tecnológicas y económicas. Aunque el Islamismo, el Hinduismo y el Cristianismo sean decoraciones de colores sobre una estructura económica moderna, la gente suele identificarse con el decorado. Las identidades de la gente constituyen una fuerza histórica crucial. El poder humano depende de la cooperación de las masas. la cooperación de las masas depende de fabricar identidades de las mismas y todas las identidades de las masas se basan en relatos de ficción, no en hechos científicos, ni siquiera en necesidades económicas.  En el siglo XXI la división de los humanos en Judíos y Musulmanes o entre Rusos y Polacos dependerá todavía de mitos religiosos.

A fin de trazar líneas firmes en las arenas cambiantes de la humanidad, la religión usa ritos, rituales y ceremonias chiitas, suniitas y judías ortodoxas, llevan ropas diferentes, cantan plegarias diferentes, observan tabúes diferentes. Esas tradiciones religiosas diversas suelen llenar la cotidianidad con belleza y animan a la gente a comportarse de manera más amable y caritativa. Cinco veces al día la voz melodiosa del almohadano se eleva sobre el ruido de bazares, oficinas y fábricas: llama a los Musulmanes a que hagan una pausa del ajetreo de las actividades mundanas  a reclinarse y orar. Así intentan, conectarse con una verdad eterna.

Pero ya sean hermosas o feas todas esas tradiciones religiosas unen a determinadas personas al tiempo que las las hacen diferentes de sus vecinos. Vistas desde afuera las tradiciones religiosas que dividen a la gente pueden parecer insignificantes. Freud ridiculizó la obsesión que las personas tienen sobre esas cuestiones llamándolas el narcisismo de las pequeñas diferencias. Pero en historia y en política las pequeñas diferencias pueden tener un recorrido muy largo.

En Irán gays y lesbianas son perseguidos de forma sistemática y en ocasiones incluso ejecutados.

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, Japón creó una versión oficial del Sintoísmo, mientras pretendía disuadir a sus súbditos de seguir muchas otras religiones locales. El Sintoísmo de estado se fusionó con ideas muy modernas de nacionalidad y raza, que tomó prestado de los imperialistas europeos. Cualquier elemento en el Budismo, el Confucianismo y los valores sociales de los samuráis que pudieran ayudar a cimentar la lealtad del país, se añadió a la mezcla para rematar. Su principio supremo, la adoración al emperador Japonés considerado descendiente directo de la diosa solar Amaterasu y a él mismo como un Dios viviente.

Esto funcionó como por arte de magia, los Japoneses se modernizaron a un ritmo impresionante al tiempo que desarrollaron una lealtad fanática a su país. Lo mas conocido del éxito del sintoísmo de estado, es el hecho de que Japón fue la primera potencia en desarrollar y usar misiles guiados con precisión, mucho antes de que los Estados Unidos sacaran la bomba inteligente en una época en que la Alemania nazi estaba empezando apenas a desplegar los cohetes V2. Ahí los kamikazes se basaban en la combinación de la tecnología más avanzada, con el adoctrinamiento religioso más efectivo.

En la actualidad, numerosos gobiernos siguen el ejemplo japonés. Adoptan las herramientas y estructuras universales de modernidad, al tiempo que se basan en religiones tradicionales para preservar una identidad nacional única. El papel del sintoísmo aunque parezca una religión, con un poco de imaginación y reinterpretación, casi siempre puede casarse con los últimos artilugios tecnológicos y las instituciones modernas más sofisticadas.     En algunos casos los estados podrían crear una religión completamente nueva para reafirmar su identidad única. El ejemplo más extremo lo tenemos en la actualidad en Corea del Norte, antigua Colonia de Japón. El régimen Norcoreano adoctrina a sus súbditos con una religión de estado fanática denominada Joché   que consiste en una mezcla de marxismo-leninismo, algunas tradiciones coreanas antiguas y una creencia racista. La pureza de la raza única coreana y la definición de linaje familiar de Kim Un-Sung aunque nadie afirma que sean descendientes de una diosa solar.

        La sirvienta del nacionalismo.    

Religiones, ritos y rituales continúan siendo importantes mientras el poder de la humanidad resida en la cooperación de las masas y mientras la cooperación de las masas resida en la creencia en ficciones compartidas.

Aunque numerosas religiones tradicionales promueven valores universales y afirman una validez cósmica, en la actualidad usan sobre todo el nacionalismo moderno como hacen en Corea del Norte, en Rusia o en Israel. Por lo tanto es todavía más difícil trascender las diferencias nacionales y encontrar una solución global a las amenazas de la guerra nuclear, el colapso ecológico y la disrupción tecnológica…

        Comentarios.   

Sin duda, hay sabios religiosos que rechazan los excesos nacionalistas y adoptan visiones mucho más universales. Lamentablemente tales sabios no ostentan en la actualidad un gran poder político. Así pues estamos atrapados entre la espada y la pared, actualmente agravada por la crisis de la pandemia del Covid

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Lección 2.7 Nacionalismo.- Los problemas globales necesitan respuestas globales

Comentarios al libro 21 lecciones para el Siglo XXI de Yubal Noah Harari

Parte 5 de 14

Tiempo de lectura: 16 minutos

Cada Nación por su cuenta?

        Introducción    

La fusión de la infotecnología y la biotecnología es una amenaza para los valores modernos fundamentales de la libertad y la igualdad, cualquier solución a este reto tecnológico tiene que pasar por la cooperación global. Pero el nacionalismo, la religión y la cultura dividen a la humanidad en campos hostiles que hacen muy difícil cooperar globalmente.

Toda la humanidad constituye en la actualidad una única civilización del mundo. Comparte retos y oportunidades comunes, pero hoy Británicos, Estadounidenses, Rusos y recientemente los Chinos anexando a Hong Kong y otros numerosos grupos apoyan cada día más     él sentimiento nacionalista. ¿Acaso podría ser esta la solución a los problemas sin precedente de nuestro mundo global?

A fin de responder a esta pregunta primero hemos de observar que las naciones-estado actuales no son una parte interna de la biología humana, ni un resultado inevitable de la psicología humana. No existían Italianos, Rusos, ni Turcos hace 5,000 años. Es cierto que     los humanos somos animales sociales de pies a cabeza y la lealtad al grupo está impresa en nuestros genes; sin embargo , durante millones de años vivimos en pequeños comunidades íntimas y no en grandes naciones estado.

No conocemos ningún límite superior para el tamaño de un grupo con el cual la gente pueda identificarse. La mayoría de las naciones de hoy en día cuenta con más gente de la que había en toda la población mundial hace 10,000 años.

    La razón porque las tribus se fusionaron en Egipto poco a poco , fue para poder construir presas y canales para regular el flujo del río Nilo,  acumular reservas de grano para los años de vacas flacas y establecer un sistema de transporte y comunicación en todo el país.

A pesar de tales ventajas transformar tribus y clanes en una nación única nunca fue sencillo ni en épocas antiguas, ni en la actualidad.     Porque el nacionalismo tiene dos partes: una fácil y la otra muy difícil, la parte fácil es preferir a gente como nosotros  antes que a los extraños. Los humanos lo han hecho durante millones de años. La xenofobia está dentro de nuestro ADN. La parte difícil del nacionalismo es preferir muchas veces a extraños antes que a los amigos y a los familiares;  por ejemplo, un buen patriota paga sus impuestos de forma honesta de manera que niños desconocidos, en el otro extremo del país, tengan una buena asistencia sanitaria nacional, incluso si esto significa que él no pueda enviar a sus propios hijos a un hospital privado y caro.

Los sistemas enormes no pueden funcionar sin lealtades en masa. Expandir el círculo de la empatía humana tiene sin duda sus méritos,     las formas moderadas de patriotismo figuran entre las creaciones humanas más benignas. Creer que mi nación es única, que merece mi lealtad y que tengo obligaciones especiales para con sus miembros, me impulsa a cuidar a otros y hacer sacrificios en su nombre. Es un error peligroso imaginar que sín nacionalismo todos viviríamos en un paraíso liberal.

El problema empieza cuando el patriotismo benigno se metamorfosea en ultranacionalismo patriotero, en lugar de creer que mi nación es única (lo que es cierto para todas las naciones). Puedo comenzar a sentir que mi nación es Suprema,     que le debo toda mi lealtad y que no tengo obligaciones importantes para con nadie más. Este es terreno fértil para los conflictos violentos.

    Durante generaciones la critica más básica al nacionalismo era que conducía a la guerra.  Pero la conexión entre nacionalismo y violencia no frenó los excesos nacionalistas, en particular porque cada nación justificaba su propia expansión militar por la necesidad de protegerse de las maquinaciones de sus vecinos.

Mientras la nación proporcionara a la mayoría de sus ciudadanos niveles inéditos de seguridad y prosperidad, estos se hallaban dispuestos a pagar el precio en sangre.     Las cosas cambiaron en 1945, la invención de las armas nucleares alteró considerablemente el equilibrio del acuerdo nacionalista. Después de Hiroshima la gente ya no temía que el nacionalismo le condujera a la simple guerra, empezó a temer que lo llevara a una guerra nuclear.  La aniquilación total es capaz de azuzar a la mente de la gente y gracias a que esa amenaza existencial compartida se desarrolló gradualmente, una comunidad global podría contener el demonio nuclear, por encima de las diversas naciones.

En consecuencia     durante la Guerra fría el nacionalismo adopta un papel secundario frente a una perspectiva más global de la política internacional. Cuando la Guerra fría terminó, la globalización parecía ser la tendencia arrolladora del futuro. Se esperaba que la humanidad dejaría atrás la política nacionalista como una reliquia de épocas más primitivas, que a lo sumo quizá atrajeran a los habitantes mal informados de unos pocos países subdesarrollados.

    Sin embargo los acontecimientos de años recientes han demostrado que el nacionalismo tiene todavía un arraigo profundo. Incluso los ciudadanos de Europa y Estados Unidos por no mencionar Rusia, la India y China, alienados por las fuerzas impersonales del capitalismo global y por el futuro de los sistemas nacionales de salud, educación y bienestar, la gente de todo el mundo busca seguridad y sentido de pertenencia en el regazo de la nación.

    Aunque el nacionalismo tiene muchas ideas buenas acerca de como gobernar una nación concreta, lamentablemente no posee un plan viable para hacer funcionar el mundo como un todo.  Algunos nacionalistas esperan que el mundo se convierta en una red de fortalezas amuralladas, pero amistosas. Cada fortaleza nacional protegerá su identidad y sus intereses únicos pero no obstante todas las fortalezas podrían cooperar y comerciar pacíficamente. No habría inmigración, ni multiculturalismo. Pero en el pasado todo intento por dividir el mundo en naciones bien definidas ha terminado en guerra.

Otros nacionalistas adaptan una posición más extrema y dicen que no necesitamos ningún tipo de cooperación global. Cada nación debe preocuparse únicamente por sus propios intereses y no ha de tener obligaciones hacia el resto del mundo. Las fortalezas sólo tienen que levantar sus puentes levadizos y reforzar sus murallas y el resto del mundo puede irse al infierno.

Esta posición que niega los principios sociales, no tiene sentido.     Ninguna economía moderna puede sobrevivir sin una red comercial global y le guste o no, la humanidad se enfrenta hoy en día a tres retos comunes que ponen en ridículo todas las fronteras nacionales y que sólo pueden resolverse mediante cooperación global. Y estos son el reto nuclear, el reto ecológico y el reto tecnológico que influirán mundialmente como veremos más adelante.

        El Reto Nuclear.    

Dos años después de la crisis de los misiles cubanos, la aniquilación nuclear era una amenaza palpable, expertos y profanos temían por igual que la humanidad no tuviera la sensatez de evitar la destrucción y creían que sólo era cuestión de tiempo para que la Guerra fría se volviera caliente y abrasadora. En realidad la humanidad se enfrentó con éxito al reto nuclear; Norteamericanos, Soviéticos, Europeos y Chinos cambiaron la manera como se ha realizado la geopolítica durante milenios. De forma que la Guerra fría llegó a su fin con poco derramamiento de sangre y surgió un nuevo mundo internacional que promovió una era de paz sin precedentes.

No sólo se evitó la guerra nuclear, sino que las contiendas de todo tipo se redujeron de forma sorprendente. Desde 1945 muy pocas fronteras se han redibujado a raíz de una agresión brutal y la mayoría de los países han dejado de utilizar la guerra como herramienta de política estándar.     En 2016 a pesar de la guerra en Siria, Ucrania y varios otros puntos calientes, menos personas murieron debido a la guerra comparado con la obesidad, los accidentes de tráfico y el suicidio. Esto podría muy bien haber sido el mayor logro político y moral de nuestra época (de 1945 al 2016).

Las armas nucleares han hecho subir la apuesta y cambiado la naturaleza fundamental de la guerra y la política. Mientras los humanos sepan cómo enriquecer el uranio y el plutonio, su supervivencia dependerá de preferir prevenir la guerra nuclear frente a los intereses de cualquier nación concreta.     Los nacionalistas entusiastas que gritan: “¡primero nuestro país!”, deberían preguntarse si su país por sí solo, sin un sistema sólido de cooperación internacional, puede proteger al mundo o incluso protegerse a sí mismo, de la destrucción nuclear.

        El Reto Ecológico.    

Además de la guerra nuclear en las décadas venideras, la humanidad se enfrentará a una nueva amenaza existencial que apenas se registraba en los radares políticos en 1964:     El colapso ecológico: los humanos están desestabilizando la biosfera global en múltiples frentes. Cada vez tomamos más recursos del entorno al tiempo que vertemos en él enormes cantidades de desechos y venenos; que provocan cambios en la composición del suelo, el agua, en la atmósfera y en el mundo animal, terrestre y marino.

La agricultura industrial moderna se basa en la fertilización artificial de los campos con grandes cantidades de fósforo. Pero el escurrimiento cargado de fósforo procedente de los campos de cultivo envenena los ríos, lagos y océanos y tiene un impacto devastador sobre la vida marina.

 Un agricultor que cultive maíz en Iowa podría sin saberlo, estar matando miles de peces en el golfo de México.

 Durante miles de años el Homo Sapiens se ha comportado como un asesino ecológico en serie. Ahora está transformándose en un asesino ecológico en masa. Si continuamos con esta trayectoria no sólo se llegará a aniquilar gran porcentaje de todos los seres vivos, sino también podrían debilitarse los cimientos de la civilización humana.

    El cambio climático es una realidad actual, nadie sabe exactamente cuánto dióxido de carbono podemos continuar bombeando a la atmósfera sin desencadenar un cataclismo irreversible.  Nuestras estimaciones científicas más optimistas indican que al menos que reduzcamos de forma drástica la emisión de gases de efecto invernadero en los próximos 20 años, las temperaturas medias globales aumentarán más de 2° grados centígrados. Esto provocará la expansión de los desiertos, la desaparición de los casquetes polares, el aumento del nivel de los océanos y una mayor incidencia de acontecimientos meteorológicos extremos como huracanes, tifones e incendios forestales incontrolables.

        Estos cambios alterarán a su vez la producción agrícola, inundarán ciudades, harán que gran parte del mundo se vuelva inhabitable y que cientos de millones de refugiados busquen nuevos hogares.    

Pero se está llegando a cierto punto de inflexion en donde ya no bastará actuar para invertir la tendencia y evitar la tragedia mundial. Con el calentamiento global las capas de hielo polares se derretirán y reflejaran menos luz solar desde nuestro planeta hacia el espacio exterior.     Ello significa que la tierra absorberán más calor; que las temperaturas aumentarán todavía más y que el hielo se fundirá con mayor rapidez. Una vez que este circulo vicioso traspase un umbral crítico, alcanzará un impulso irrefrenable y todo el hielo de regiones polares se derretirá;  aunque los humanos dejen de quemar carbón, petróleo y gas. De ahí que no sea suficiente que reconozcamos el peligro al que nos enfrentamos.     Es fundamental que realmente hagamos algo al respecto AHORA.

¿Donde encaja el nacionalismo en este panorama alarmante? ¿Existen respuestas nacionalistas a la amenaza ecológica?     ¿Puede una nación por poderosa que sea, frenar el calentamiento global por sí sola? La respuesta es: ¡No¡

Sin duda, cada país individualmente puede tomar una serie de medidas y políticas verdes, muchas de las cuales tienen sentido tanto ambiental como económico. Los gobiernos pueden cobrar impuestos a las emisiones de carbono, añadir costos a los usuarios del petróleo y el gas, abogar por leyes ambientales más restrictivas, dar subsidios a las industrias no contaminantes y apoyos a las generadoras de energías renovables favorables al medio ambiente.

También puede invertir más dinero en investigar y desarrollar tecnologías respetuosas con el medio ambiente, en una especie de proyecto Manhattan ecológico.

Los avances tecnológicos también pueden ayudar por ejemplo, en la industria de la carne, que es una de las principales causas del calentamiento global y de la contaminación por etano. Es posible colaborar en la salvación del sistema ecológico y también a miles de millones de animales de una vida de desgracia miserable, mediante el desarrollo de métodos eficientes de hacer crecer carne a partir de células.    Si quieres una hamburguesa simplemente hay que hacer crecer una hamburguesa en lugar de crear y sacrificar una vaca entera.

Así que hay muchas cosas que los gobiernos, las empresas y los individuos pueden hacer para reducir los efectos del cambio climático; pero para hacerlas efectivas tienen que emprenderse a un nivel global. Cuando se trata del clima los países ya no son soberanos, se encuentran a merced de las acciones que otras personas hagan en la otra punta del planeta.  

Algunos países podrían reducir las emisiones de gases a cero pero podrían estar sumergidos en el mar bajo el oleaje creciente producto del derretimiento de los casquetes polares , si otros países no hacen lo mismo. Para proteger a Shanghai, Hong Kong y Tokio de inundaciones y tifones destructivos, los Chinos y los Japoneses tendrán que convencer a los gobiernos Estadounidense y Ruso de que abandonen su estrategia de hacer lo de siempre.

    El aislamiento nacionalista probablemente sea incluso más peligroso en el contexto del cambio climático que en el de la guerra nuclear-.  Algunos países de manera notable, como Rusia, podrían beneficiarse del cambio climático. Rusia relativamente tiene pocos recursos costeros de manera que está mucho menos preocupada que China por el aumento en el del nivel del mar. Por lo tanto las temperaturas más altas es probable que transformen a Chad en África Central en un gran desierto. Al mismo tiempo que podrían transformar a Siberia en el granero del mundo, así como al fundirse el hielo del Norte, las vías marítimas Árticas dominadas por Rusia podrían convertirse en la arteria del comercio global y tal vez sustituir a Singapur como encrucijada del mundo.

Una bomba atómica es una amenaza tan evidente e inmediata que nadie puede pasarla por alto.     En cambio el calentamiento global es una amenaza más vaga y demorada en el tiempo. De ahí que siempre que las consideraciones ambientales a largo plazo exijan algún sacrificio doloroso. A corto plazo, los nacionalistas puedan verse tentados a anteponer los intereses nacionales inmediatos y a tranquilizarse diciendo que ya se preocuparán más tarde del medio ambiente. Esto dejaría que lo haga la gente en otros sitios o podrían sencillamente negar el problema.

        El reto tecnológico.    

Es presumible que la misma dinámica de al traste con cualquier antídoto nacionalista para la tercera amenaza existencial del siglo XXI. Es la disrupción tecnológica, como hemos visto en capítulos anteriores la convergencia y fusión de la infotecnología y la biotecnología; estas abren la puerta a un sinfín de situaciones hipotéticas sobre el tema del fin del mundo: que van desde las dictaduras digitales a la creación de una clase inútil global. ¿Cuál es la respuesta nacionalista a esas amenazas?

    No hay respuesta nacionalista. Con la disrupción tecnológica ocurre lo mismo que con el cambio climático: el estado-nación es simplemente el marco equivocado para enfrentarse ante esa amenaza, puesto que la investigación y desarrollo no son monopolio de ningún país. Ni siquiera una superpotencia como Estados Unidos es capaz de limitarlos por sí sola. Si el gobierno Estadounidense prohíbe manipular genéticamente embriones humanos, esto no impide que científicos Chinos lo hagan y esto pudiera darle una ventaja económica o militar a China. Entonces los Estadounidenses se sentirían tentados a incumplir su propia prohibición.

    Para evitar esta carrera hacia el abismo, probablemente la humanidad necesite algún tipo de identidad y lealtad global Además mientras que la guerra nuclear y el cambio climático amenazan sólo la supervivencia física de la humanidad, las tecnologías disruptivas podrían cambiar la naturaleza misma del género humano. Por lo tanto están mezcladas con las creencias éticas y religiosas más profundas de las personas.

Después de 4,000 millones de años que la vida orgánica ha evolucionado mediante la selección natural, la ciencia da lugar a la era de la vida inorgánica modelada por el diseño inteligente.     Dentro de un siglo o dos la combinación de la biotecnología y la inteligencia artificial podría resultar en características corpóreas físicas y mentales que se liberan por completo del molde homínido. Hay quienes creen incluso que la conciencia podría separarse de cualquier estructura orgánica y surfear por el ciberespacio libre de toda limitación biológica y física.

¿Dentro de un siglo estará la tierra gobernada por Sapiens o por un Cyborgs? Con el fín de tomar decisiones sensatas sobre el futuro de la vida necesitamos ir mucho más allá del punto de vista del nacionalista y considerar las cosas desde una perspectiva global o incluso cósmica.

     Como las tribus antiguas de las riberas del Río Nilo, todas las naciones viven en la actualidad a lo largo de un río global y único, solo que de información. Descubrimientos científicos e invenciones tecnológicas son la base de nuestra prosperidad y también una amenaza para nuestra existencia. Para regular este río global todas las naciones deben hacer una causa común si desean sobrevivir.

        La nave espacial tierra .   

    Es probable que estas tres amenazas (la guerra nuclear, el colapso ecológico y la disrupción tecnológica) se intensifiquen y constituyan una crisis existencial sin precedentes en el siglo XXI, en especial porque es probable que se refuercen y se agraven mutuamente. Por ejemplo, aunque la crisis ecológica amenaza la sobrevivencia de la civilización humana como la hemos conocido, es probable que con el aumento del nivel de los océanos, la reducción de los recursos alimenticios y las migraciones en masa, distraigan nuestra atención. A medida que la crisis ecológica se intensifique, probablemente el desarrollo de tecnologías de elevado riesgo y de elevados beneficios no hará más que acelerarse.

Un enemigo común es el mejor catalizador para forjar una identidad. Ahora la humanidad tiene al menos tres de esos enemigos: la guerra nuclear, el cambio climático y la disrupción tecnológica. Si a pesar de estas amenazas comunes los humanos deciden anteponer sus lealtades nacionales particulares a los demás, las consecuencias pueden ser mucho peores que en 1914 y en 1939 con la primera y la segunda Guerra Mundial.

    Ahora tenemos una ecología global, una economía global y una ciencia global pero todavía estamos empantanados en políticas sólo nacionales. Esta falta de encaje impide que el sistema político se enfrente de manera efectiva a nuestros principales problemas.     Para que la política sea efectiva hemos de hacer cuatro cosas: globalizar la ecología, la economía, la ciencia y nuestra política.  Ya que es imposible desglobalizar la ecología y el progreso de la ciencia; y ya que el coste de desglobalizar la economía sería prohibitivo, la única solución real es globalizar la política.

        En el siglo XXI con el fin de cuidar bien a nuestros compatriotas hemos de cooperar con extranjeros, de modo que los buenos nacionalistas tienen que ser ahora buenos globalistas.    

Cuando se acercan las elecciones y los políticos imploren por nuestro voto plantemos las 4 preguntas si usted es elegido:     ¿Qué acciones emprenderá para reducir los riesgos de una guerra nuclear? ¿Qué acciones emprenderá para reducir los riesgos del cambio climático? ¿Qué acciones emprenderá para regular las tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial y la bioingeniería? y finalmente ¿Cómo ve Usted el mundo en el 2040 con sus mejores situaciones hipotéticas?

Si el político quiere hablar del pasado, o no entiende éstas preguntas, y no es capaz de formar una visión de futuro…no votes por este tipo de políticos.

        Conclusión    

El nacionalismo, la religión y la cultura dividen a la humanidad en terrenos hostiles que hacen muy difícil la cooperación global. Nos preguntamos, el sentimiento nacionalista, sería acaso la solución a los problemas sin precedentes de nuestro mundo global en el siglo XXI?

Durante milenios la humanidad vivió en comunidades pequeñas e íntimas con gran lealtad al grupo y no en grandes naciones-estado. La razón porque las tribus de Egipto se fusionaron fue para construir presas y controlar el flujo del río Nilo con todas las ventajas que les ayudaron para construir su gran civilización.

Construir el nacionalismo presenta dos problemas uno la parte fácil; es preferir a la gente como nosotros y la otra parte la difícil; es tener que preferir a extraños antes que a nuestros amigos y a nuestros familiares que se requiere para crear un Estado-Nación, que nos identifique con un territorio, un himno y una bandera y una historia.

Las formas moderadas de patriotismo fueron de las creaciones humanas más benignas. El problema se presenta con el ultranacionalismo patriotero que hace me hace sentir que mi nación es Suprema y que no le debo lealtad a nadie más, eso terreno fértil para conflictos violentos. Durante años la crítica al nacionalismo fue que conducía a la guerra.

El nacionalismo cambió en 1945 con la invención de las armas nucleares, se altero el equilibrio nacionalista después de Hiroshima porque la gente empezó a temer mucho más a la guerra. Durante la Guerra fría el nacionalismo fue secundario frente a una perspectiva más global de la política internacional, cuando la Guerra fría terminó la globalización parecía la nueva tendencia arrolladora para el futuro.

Acontecimientos recientes como el Brexit y la elección de Donald Trump en Estados Unidos, entre otras demuestran que el nacionalismo tiene todavía un arraigo profundo y aunque el nacionalismo tiene buenas ideas para gobernar una nación concreta, lamentablemente no posee un plan viable para hacer funcionar al mundo como un todo.

Algunos nacionalistas piensan en convertir al mundo en una red de fortalezas amuralladas que comercian entre sí sin ninguna inmigración. Pero ninguna economía moderna puede sobrevivir sin una red comercial global y además la humanidad completa se enfrenta 3 retos comunes que ponen en ridículo todas las fronteras nacionales y que sólo pueden resolverse con la cooperación global y estas son el reto nuclear, el reto ecológico y el reto tecnológico que influirán mundialmente en el siglo XXI.

Con referencia al reto nuclear el fin de la Guerra Fría llegó sin derramamiento de sangre en 1989 y un nuevo mundo internacional promovió una era mundial de paz sin precedentes. En 2016 a pesar de la guerra en Siria y en Ucrania picas personas han muerto debido a la guerra mucho menos que las muertes por obesidad, accidentes de tráfico y suicidio. Esto parece ser el mayor logro político entre 1945 y 2016. Los nacionalistas pareciera que no ven lo difícil que sería protegerse por sí solos de una guerra nuclear en donde todos perderíamos.

En cuanto el reto ecológico el exceso de los uso de los recursos naturales de la tierra, el mar y el aire, pone en serio peligro la viabilidad humana. La amenaza del cambio climático con todas sus consecuencias ni un país lo puede resolver por sí solo. No hay país por grande que sea que pueda resolver este reto global, los cambios venideros alteran la producción de alimentos y el clima de las ciudades y el nivel del más, con posibles inundaciones y escasez de alimentos. Puede una nación nacionalista por sí sola asumir y gestionar todas las consecuencias del cambio climático? La respuesta es No.

La interconexión climática de los países se notará cuando los problemas ecológicos se agraven y las naciones ya no queden libres de las consecuencias de lo que hacen otros países en el otro extremo del planeta. Poniendo a trabajar científicos en proyectos de investigación y desarrollo para reducir desechos en todas las áreas es posible encontrar soluciones en conjunto más que en forma independiente.

El calentamiento global es una amenaza más vaga en el tiempo que la bomba atómica, pero probablemente con peores consecuencias.

Con referencia al reto técnologico puedo decir: cómo es sabido el cambio, cada vez más veloz, alimentado por la inteligencia artificial, el Bitcoin, la biotecnología, el incremento de las esperanza de vida sana hasta los 125 años, la realidad virtual, junto con los cambios en la producción debido a aplicaciones de la imprension 3D y la robótica; dentro del ecosistema global de intetnet podrían dejar a una gran parte de la población sin empleo, que perdería su poder económico y su poder político, esto obligará a grandes masas de personas a aprender constantemente e reinventarse por lo menos cada 10 años, para adaptarse a los nuevos empleos.

Los que tengan empleo serán una casta de privilegiados, los demás podrían vivir de una renta básica mensual proporcionada por el gobierno, que les permita consumir mientras se reeducan hasta alcanzar una jubilación.

Después de todo lo expuesto por Yubal Noah, puedo concluir que el Nacionalismo supremacista no es la solución para los tres grandes retos de la humanidad en el siglo XXI.

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Tecnología e Innovación

Lección 1.4 Igualdad.- Quienes poseen los datos poseen el futuro

Comentarios al libro 21 lecciones para el siglo XXI de Yubal Noah Harari

Parte 4 de 14

Tiempo de lectura: 10 minutos

Flujo de datos permanente.

        Introducción    

En las últimas décadas a la gente de todo el planeta se le ha ido diciendo que la humanidad se halla en la senda hacia la igualdad y que la globalización y las nuevas tecnologías nos ayudarán a llegar pronto a ella.     En realidad en El siglo XXI podrían surgir las ciudades más desiguales de la historia, aunque la globalización e internet salvan la distancia entre países, amenazan con agrandar la brecha entre clases  y cuando parece que la humanidad está a punto de conseguir la unificación global, la propia especie podría dividirse en diferentes castas biológicas.

La desigualdad se remonta a la edad de piedra qué es la etapa de los cazadores-recolectores en donde había algunos de sus miembros que tenían tumbas suntuosas repletas de miles de cuentas de marfil, brazaletes, joyas u objetos de arte, mientras que otros miembros tenían que conformarse con un simple agujero en el suelo.     Tras la revolución agrícola la propiedad se multiplicó y con ella la desigualdad, en la medida que los humanos se hacían con la propiedad de la tierra, de animales, plantas y utensilios; surgieron rígidas sociedades jerárquicas en pequeñas élites que monopolizaron la mayor parte de las riquezas y el poder de generación en generación.

Los humanos acabaron por aceptar esta organización como algo natural e incluso ordenado por la divinidad. La jerarquía no era sólo la norma sino también el ideal. Cómo puede haber orden sin una clara jerarquía entre los aristócratas y los plebeyos , entre hombres y mujeres y entre padres e hijos? Sacerdotes, filósofos y poetas en todo el mundo explicaban con paciencia que,     de la misma manera que en el cuerpo humano no todos los miembros son iguales, los pies han de obedecer a la cabeza. Así en la sociedad humana la igualdad no acarrearía más que caos.

Sin embargo, a finales de la era moderna la igualdad se convirtió en un ideal en casi todas las sociedades humanas. Ello se debió en parte al auge de las nuevas ideologías del comunismo y del liberalismo, pero se debió también a la Revolución Industrial que hizo que las masas humanas fueron más importantes de lo que nunca habían sido.  Las economías industriales se basaban en masas de obreros comunes, mientras que los ejércitos industriales se basaban en masas de soldados comunes.

    En consecuencia, la historia del siglo XX se centró en buena medida en la reducción de la desigualdad entre clases, razas y géneros.  Aunque el mundo del año 2000 tenía todavía su cuota de jerarquías era un lugar mucho más igualitario que el mundo de 1900. En los primeros años del siglo XXI la gente esperaba que el proceso igualitario continuara e incluso se acelerara,     en particular esperaban que la globalización llevaría la prosperidad económica por todo el planeta y que como resultado, en la India y en Egipto la gente llegaría a disfrutar de las mismas oportunidades y los mismos privilegios que Finlandia y Canadá. Toda una generación creció con esa promesa.

Ahora parece que está promesa podría no cumplirse, ciertamente la globalización ha beneficiado a grandes segmentos de la humanidad, pero hay indicios de una desigualdad creciente, tanto entre las sociedades como en el interior de las mismas.     Algunos grupos monopolizan de forma creciente los frutos de la globalización, al tiempo que miles de millones de personas se quedan atrás. Ya hoy en día el 1% más rico posee la mitad de las riquezas del mundo.

Y lo que es más alarmante, las 100 personas más ricas poseen más en su conjunto, que los 4.000 millones de personas más pobres de un total de 7500 millones de habitantes a nivel mundial existentes en 2018.

    Como se vieron en los capítulos anteriores, el auge de la inteligencia artificial podría eliminar el valor económico y político de la mayoría de los humanos.  Al mismo tiempo las mejoras en la biotecnología tal vez posibiliten que la desigualdad económica se traduzca en desigualdad biológica. Los súper ricos tendrán por fin algo que hacer que valga la pena con su extraordinaria riqueza, mientras que ahora podrían comprar poco más que símbolos de estatus. Pronto podrán comprar la vida misma, si los nuevos tratamientos para alargar la vida y mejorar las condiciones físicas y cognitivas acaban siendo caros. La humanidad podría dividirse en castas biológicas. A lo largo de la historia los ricos, la aristocracia y la burguesía industrial siempre pensó que sus capacidades eran superiores a las de todos los demás y por este motivo tenían el control.

        Hacia el 2100 el 1% más rico podría poseer no sólo la mayor parte de la riqueza del mundo, sino también la mayor parte de la belleza, la creatividad y la salud del mundo.    

Los dos procesos juntos, la bioingeniería unida al auge de la inteligencia artificial podrían por tanto acabar separando a la humanidad en una pequeña clase de superhumanos y una subclase de Homo Sapiens inútiles,     para empeorar todavía más la situación al perder las masas su importancia económica y su poder político, el Estado podría perder algunos de los incentivos para invertir en su salud, su educación y su bienestar, esto es muy peligroso; el no ser necesario.

Las oligarquías dominantes en países tan diversos como Estados Unidos y Rusia, podrían fusionarse y hacer causa común contra la masa de Sapiens ordinarios. Desde esta perspectiva el resentimiento populista actual hacia las élites está bien fundado. Si no vamos con cuidado los nietos de los magnates de Silicon Valley y de los multimillonarios de Moscú podrían convertirse en una especie superior.

En el siglo XX la civilización industrial dependía del trabajo barato, las materias primas y los mercados. Por lo tanto esta los conquistó y los absorbió.     Pero en el siglo XXI una civilización postindustrial qué se basa en la inteligencia artificial, la bioingeniería y la nanotecnología podría ser mucho más independiente y autosuficiente. Entonces, no sólo clases enteras, sino países y continentes enteros podrían resultar irrelevantes.

A lo largo del libro, Yuval Noah suele usar la primera persona del plural para hablar del futuro de la humanidad. Lo que “nosotros” necesitamos acerca de nuestros problemas, pero quizá no haya; quizá uno de nuestros mayores problemas sea que diferentes grupos humanos tengan futuros completamente distintos. En algunas partes del mundo se debe enseñar a los niños a diseñar programas informáticos y a otros pudiera ser necesario enseñarles a desenfundar de deprisa y disparar de inmediato.

        Quién posee los datos?    

    Si queremos evitar la concentración de toda la riqueza y el poder en manos de una pequeña élite, la clave será regular la propiedad de los datos. En tiempos antiguos la tierra era el bien más importante del mundo y la política era una lucha para controlar la tierra y evitar que se concentrara demasiado poder en unas pocas manos.

La sociedad se dividía en aristócratas y plebeyos. En la época moderna las máquinas y fábricas eran más importantes que la Tierra y las luchas políticas se centraron en controlar estos medios vitales de producción.     Sí demasiadas máquinas se concentran en pocas manos la sociedad se dividiría en capitalistas y proletarios . En el siglo XXI sin embargo, los datos serian los bienes más importantes y la política será una lucha para controlar el flujo de datos. Si los datos se concentran en unas pocas manos la humanidad se dividirá en diferentes categorías .

La carrera para poseer los datos ya ha empezado encabezada por gigantes de datos como Google, Facebook, Baidu y Tencent. Hasta ahora muchos de esos gigantes parecen haber adoptado el modelo de negocio de los mercaderes de la atención. Captan nuestra atención al proporcionarnos de forma gratuita información, servicios y diversión. Después venden nuestra atención a los anunciantes. Pero las miras de los gigantes de datos apuntan probablemente mucho más allá que cualquier mercader de la atención que haya existido. Su verdadero negocio No es en absoluto vender anuncios, más bien es captar nuestra atención. Al captar nuestra atención acumulan cantidades inmensas de datos sobre nosotros que valen más que cualquier ingreso publicitario: no somos sus clientes somos su producto.

Esto hará que cambien muchos modelos de negocio que pueden afectar a la industria de la publicidad.     El nuevo modelo de negocio se basa en transferir la autoridad de los humanos a los algoritmos; incluida, la autoridad para elegir y comprar cosas.  Una vez que los algoritmos elijan y compren cosas por nosotros la industria tradicional de la publicidad quebrará. Pensemos en Google: quiere llegar a un punto en que podamos preguntarle cualquier cosa y conseguir la mejor respuesta del mundo.

Que ocurrirá cuando podamos preguntar a Google: ¿Hola Google pensando en todo lo que sabes de coches y todo lo que sabes de mí? ¿Mis necesidades y costumbres? ¿Mis opiniones sobre el calentamiento global? así ¿Como mis opiniones sobre la política del medio oriente? ¿Cuál es el el mejor coche para mí?

Si Google puede darnos una buena respuesta y    aprendemos por experiencia a confiar en la sabiduría de Google en lugar de nuestros propios sentimientos fácilmente manipulables, ¿Qué utilidad tendrán los anuncios de automóviles?

Una aplicación popular en el teléfono celular puede carecer de modelo de negocio e incluso perder dinero a corto plazo. Pero mientras genere datos puede valer miles de millones incluso si no sabemos cómo sacarle partido a los datos hoy en día. Vale la pena mantenerla funcionando porque tal vez sea la clave para controlar algo en la vida a futuro. No tengo la certeza de que los gigantes de los datos piensen de forma explícita en estos términos, dice Yubal Noha el autor, pero sus acciones indican que valoran la acumulación de datos, más que los meros dólares.

    A medida que cada vez más y más datos fluyen de nuestro cuerpo y cerebro a las máquinas inteligentes, y a través de los sensores biométricos, más fácil resultará a las empresas y a los organismos gubernamentales conocernos, manipularnos y tomar decisiones en nuestro nombre; y lo que es aún más importante, podrán descifrar los mecanismos íntimos de los cuerpos y cerebros.   Y de esta manera, obtener el poder para diseñar la vida, si queremos impedir que una reducida élite monopolise estos poderes casi divinos; así evitar que la humanidad se divida en castas biológicas. La pregunta clave es ¿Quién posee los datos? ¿Los datos sobre mi ADN? ¿Mi cerebro y mi vida? ¿Me pertenecen a mí? ¿Pertenecen al gobierno o una empresa? ¿O tal vez al colectivo humano?

A lo largo de los dos últimos siglos hemos extremado en grado sumo la complejidad en la regulación de la propiedad de la industria. Así hoy en día puedo poseer un pedazo de General Motors o una pizca de Toyota si compró sus acciones. Pero no tenemos mucha experiencia en regular la propiedad de los datos que en sí misma es una tarea mucho más difícil porque a diferencia de la Tierra y las máquinas, los datos están por todas partes y en ningún lugar al mismo tiempo; pueden desplazarse a la velocidad de la luz y podemos crearnos tantas copias de ellos como queramos.

De modo que lo mejor que podemos hacer es recurrir a nuestros abogados, políticos, filósofos e incluso poetas para que se centren en este misterio:     ¿cómo regulamos la propiedad de los datos? ¿podría ser que esta fuera la pregunta más importante de nuestra era?. Si no somos capaces de dar una respuesta pronto, nuestro sistema sociopolítico puede venirse abajo, la gente ya está notando el cataclismo que se avecina. Quizá por eso ciudadanos de todo el mundo estén perdiendo la fe en el relato liberal que hace sólo una década parecía convincente.

Así pues de qué manera avanzamos desde aquí y    ¿cómo nos enfrentamos a los inmensos retos de las revoluciones de la biotecnología y la infotecnología?  Quizá los mismos científicos y emprendedores que fueron los primeros en trastocar el mundo sean capaces de diseñar alguna solución tecnológica.    Mientras la desigualdad global y las tensiones sociales aumentan en todo el mundo, Mark Zuckerberg de Facebook podría recurrir a sus dos mil millones de amigos para que sumarán fuerzas e hicieron algo juntos.

        Comentarios    

En el siglo XXI pueden surgir las ciudades más desiguales de la historia de la humanidad. Aunque internet y la globalización acortan distancias entre países, existe la amenaza de agrandar la brecha entre las clases entre una pequeña élite y el gran sector desposeído.

Tras la revolución agrícola que puso a grandes masas humanas a trabajar para los terratenientes poseedores de los insumos, tierras y animales, que monopolizaron riqueza y poder, este fue el origen del primer crecimiento en la desigualdad.

Esta situación acabó aceptándose cómo algo natural en donde los gobiernos y la religión convencieron a los pueblos de que era natural e incluso divino.

Con la revolución industrial aparecieron los capitalistas, los obreros humanos, ejércitos humanos y burócratas. La historia del siglo XX fue en buena medida la de reducir las desigualdades entre clases, razas y géneros.

Se esperaba que la globalización llevaría la prosperidad económica a todo el planeta y que cualquier pueblo podría aspirar a tener una calidad de vida privilegiada como Finlandia o Canadá. Pero resultó que algunos grupos monopolizaron de forma creciente los frutos de la globalización al tiempo que miles de millones de personas se quedaban atrás. Ya hoy el 1% más rico posee el 50% de todas las riquezas del mundo.

Y lo que es peor, el auge de la Inteligencia Artificial podría eliminar el valor económico y político de la mayoría de los humanos en el siglo XXI. Mientras el auge de la biotecnología pudiera generar una desigualdad biológica Superior y generar nuevas castas biológicas.

Para empeorar, al perder el valor económico y su poder político las masas humanas, el Estado podría perder algunos de los incentivos para invertir en su salud, su educación y su bienestar; esto es muy peligroso al no ser necesarias. Incluso países y continentes completos se podrían convertir en irrelevantes.

Hacia el 2100, el 1% de la población podría poseer la mayoría de la riqueza, la belleza, la creatividad y la salud del mundo. Si no vamos con cuidado, los nietos de los magnates de Silicon Valley y de los multimillonarios de Moscú coludidos, podrían convertirse en una especie privilegiada.

Para evitar la concentración de todas las riquezas y todo el poder en una pequeña élite, la clave será regular la propiedad de los datos, que serán bienes más importantes que la Tierra y las máquinas. Actualmente empresas como Facebook, Google, Microsoft y Amazon, captan cantidades inmensas de datos sobre nosotros que valen más que cualquier anuncio. No somos sus clientes, somos su producto.

Su nuevo modelo de negocio se basará en transferir la autoridad de los humanos a sus algoritmos computacionales, incluyendo la autoridad para elegir y comprar cosas. Así, sí aprendemos a confiar en Google más que en nuestros sentimientos, ¿qué utilidad tendrían los anuncios publicitarios para mí?

A medida que más cantidad de datos fluyen de nuestro cuerpo y cerebro hacia las máquinas inteligentes, a través de sensores biométricos más fácilmente nos controlará el gobierno, las empresas e instituciones.

“Cómo regular la propiedad de los datos”, será la pregunta más importante de nuestra era.

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Lección 1.3 Libertad, Los macro datos están observándote

Comentarios al Libro 21 Lecciones para el Siglo XXI de Yubal Noah Harari

Parte 3 de 14

Tiempo de Lectura: 15 minutos

El libre Albedrio de Salvador Dali

        Introducción    

El relato liberal considera a la libertad humana como el valor más importante. implica qué toda autoridad surge en última instancia del libre albedrío de los individuos,  que se expresan en sus sentimientos, deseos y opciones, en política el liberalismo cree que los votantes saben lo que les conviene, por tanto defienden las elecciones democráticas. En economía mantiene que el cliente siempre tiene la razón, por lo tanto da la bienvenida a los principios del mercado libre. En cuestiones personales el liberalismo anima a las personas a qué se escuchen a si mismas, a que sean fieles a así mismas, a qué sigan los dictados de su corazón, siempre y cuando no afecten las libertades de los demás, está libertad personal está consagrada en la carta de los derechos humanos.

La creencia liberal en los sentimientos y las opciones libres de los individuos no es natural, ni muy antigua.     Durante miles de años la gente creyó que la autoridad procedía de leyes divinas y no del corazón humano por lo que deberíamos santificar la palabra de Dios y no la libertad humana.  Solo en los últimos siglos, el origen de la autoridad paso de las deidades celestiales a los humanos de carne y hueso.

De la misma manera que la autoridad divina estaba legitimada por mitologías religiosas y la autoridad humana ha estado justificada por el relato liberal,     la revolución tecnológica que se avecina podría establecer la autoridad en los algoritmos de macrodatos, al tiempo que socabaría la idea misma de la libertad individual, este es el argumento principal de este post.

Tal como hemos indicado en el capítulo anterior, los descubrimientos científicos sobre la manera en que nuestro cerebro y nuestro cuerpo funcionan, sugieren que nuestros sentimientos no son una cualidad espiritual exclusivamente humana y que no reflejan ningún tipo de libre albedrío; por el contrario los sentimientos son mecanismos bioquímicos que todos los mamíferos y aves emplean para calcular rápidamente probabilidades de supervivencia y de reproducción.    Los sentimientos no están basados en la intuición, la inspiración o la libertad, están basados en el cálculo.

Ningún sistema externo puede esperar comprender mis sentimientos mejor que yo, aún cuando la inquisición española o la KGB soviética me espiaran cada minuto del día; carecen del conocimiento biológico y la capacidad de comprensión necesaria para acceder subrepticiamente a mis pensamientos y a los procesos bioquímicos que modelan mis deseos y mis opciones.

    En consecuencia el liberalismo estaba en lo cierto al aconsejar a la gente que siguiera los dictados de su corazón en lugar de los de un sacerdote o de algún aparato del partido, sin embargo pronto los algoritmos informáticos podrían aconsejarnos mejor que la KGB o la inquisición española, mientras dejan paso a Google o al Baidu Chino.  Es probable que el libre albedrío quede desenmascarado como un mito y el liberalismo pueda perder sus ventajas prácticas.

Al mismo tiempo los informáticos nos proporcionan un poder de procesamiento de datos sin precedentes,     cuando la revolución de la biotecnología se fusione con la revolución de la infotecnología producirán algoritmos de macrodatos que supervisarán y comprenderán mis sentimientos mucho mejor que yo.  Entonces la autoridad pasará probablemente de los humanos a las computadoras, y es posible que mi ilusión de libre albedrío se desintegre a medida que me tope diariamente con instituciones, compañías y organismos gubernamentales que comprendan y manipulen lo que hasta la fecha era mi fuero interno inaccesible.

    Dentro de unas pocas décadas algoritmos de macrodatos alimentados por un flujo constante de datos biométricos podrán controlar nuestra salud a todas horas. Todos los días de la semana, podrán detectar el inicio mismo de la gripa, de un cáncer o de un Alzhéimer mucho antes de que notemos que algo va mal en nosotros. Entonces podrían recomendar tratamientos, dietas y regímenes diarios apropiados, hechos a medida de nuestro físico, nuestro ADN y nuestra personalidad únicos.

Con toda probabilidad podremos sencillamente instruir a nuestro algoritmo de salud para que se ocupe de la mayoría de estos problemas como considere conveniente. En el mejor de los casos enviar actualizaciones periódicas a nuestros teléfonos inteligentes, que nos dirán por ejemplo, que se detectaron y destruyeron 17 células cancerosas. Los hipocondríacos quizá lean con responsabilidad esas actualizaciones, pero la mayoría seguramente las pasaran por alto, de la misma manera que hacemos caso omiso de los avisos tan fastidiosos del antivirus en nuestras computadoras.

    Gracias a sensores biométricos y algoritmos de macrodatos, podrán diagnosticarse las enfermedades mucho antes de que generen dolor o discapacidad.  Siempre nos encontraremos padeciendo alguna enfermedad o siguiendo alguna recomendación; si nos negamos a seguir las recomendaciones, se podría cancelar nuestro Seguro Médico Hospitalario o nuestro jefe nos podría despedir…¿Porqué habrían de pagar ellos, el precio de nuestra testarudez?

        El drama de la toma de decisiones.    

    Es probable que lo que ya está empezando a ocurrir en medicina ocurra también en otros ámbitos. La invención clave es el sensor biométrico que la gente pueda llevar sobre su cuerpo o dentro del mismo y que convierta procesos biológicos en información electrónica,  que las computadoras puedan almacenar y analizar, dando los suficientes datos biométricos y la suficiente potencia de cómputo a todos nuestros deseos, decisiones y opiniones; siendo capaces de saber con exactitud quiénes somos.

Aún más allá el algoritmo puede mejorarse; hoy en día. Algunos ingenieros están desarrollando programas informáticos capaces de detectar las emociones humanas sobre la base de los movimientos de nuestros ojos y músculos faciales. Añadamos una buena cámara a la televisión y ese programa sabrá qué nos hizo reír, qué escenas nos animaron y qué escenas nos aburrieron. A continuación, conectaremos al algoritmo sensores biométricos para medir y saber de qué modo cada fotograma ha influido en nuestro ritmo cardíaco, nuestra tensión sanguínea y nuestra actividad cerebral; mientras vemos, pongamos el caso, la película de Pulp Fiction de Tarantino con toda la montaña rusa de emociones.

En algunos países, en determinadas ocasiones quizá la gente no tendrá ninguna opción y se vea obligada a utilizar las decisiones de los algoritmos de macrodatos.    Incluso en sociedades supuestamente libres los algoritmos pueden ir ganando autoridad , de igual forma que aprendemos por experiencia a confiar en ellos en cada vez más cuestiones, poco a poco perderemos nuestra capacidad de tomar decisiones por nosotros mismos.

Piensa simplemente en la manera en que en las dos últimas décadas, miles de millones de personas han llegado a confiar en el algoritmo de búsqueda de Google. Una de las tareas más importantes de todas, buscar información relevante y fidedigna; ya no buscaremos información, en lugar de ello solo Googolearemos, y confiaremos cada vez más en Google. En consecuencia, nuestra capacidad para buscar información por nosotros mismos disminuye. Ya hoy en día la verdad viene definida por los primeros resultados de la búsqueda de Google.

Esto ha ido ocurriendo también en otras capacidades físicas como el espacio para orientarse y navegar. Google Maps te dice: a la derecha, y tu instinto a la izquierda y finalmente sigues tu instinto y terminas en un embotellamiento, atascado en el tránsito. Por lo tanto aprendes por experiencia a buscar en Google y al cabo de uno o 2 años crees a ciegas en lo que dice Google Maps. Y si el teléfono inteligente con Google Maps falla, te encontrarás completamente perdido. La capacidad de orientarse es como un músculo, si no la usas puedes perderlo.

        Una vez que empecemos a contar con la inteligencia artificial para decidir qué estudiar, dónde trabajar o con quién casarnos, la vida dejará de ser un drama de toma de decisiones. Las elecciones democráticas y los mercados libres de una vez por todas tendrán poco sentido.    

Cuando la autoridad se transfiera de los humanos a los algoritmos, quizá ya no veamos el mundo como el patio de juegos de individuos autónomos que se esfuerzan por tomar decisiones correctas, en lugar de ello podemos percibir todo el universo como un flujo de datos, entender a los organismos como poco más que modelos químicos y creer que la vocación cósmica de la humanidad, es crear un sistema de procesamiento de datos que todo lo abarque y después fusionarnos con él.

        Hoy en día ya nos estamos convirtiendo en minúsculos chips dentro de un gigantesco sistema de procesamiento de datos que todo lo abarca. Y que actualmente nadie entiende en realidad.    

        El coche filosófico    

Los filósofos llevan años debatiendo sobre el problema ético del auto autónomo que debe decidir si seguir de frente y atropellar a dos niños que van en busca de su pelota o virar bruscamente y poner en riesgo al pasajero profundamente dormido. Hasta ahora resulta vergonzoso que estos debates han tenido poca influencia sobre el comportamiento real,     porque en épocas de crisis los humanos suelen olvidar con demasiada frecuencia sus opiniones filosóficas y en cambio siguen sus emociones e instintos viscerales.

Al igual que todos los mamíferos los Homo Sapiens emplean las emociones para tomar rápidas decisiones de vida o muerte. Hemos heredado nuestra ira, nuestro miedo y nuestros deseos de millones de antepasados, los cuales ya pasaron los controles de calidad más rigurosos de la selección natural.

Así, si programamos un automóvil autónomo para que se detenga y ayude a los extraños en apuros, así lo hará contra viento y marea (al menos desde luego que insertemos una cláusula de excepción para situaciones de vendavales y marejadas). De manera parecida si nuestro automóvil autónomo se ha programado para pasar al otro carril a fin de esquivar a dos chicos que se encuentren en su trayectoria, podemos apostar la vida que será justo esto lo que haga, lo que significa que cuando diseñe su automóvil autónomo Toyota o Tesla convertirán el problema ético de la filosofía a un problema práctico de ingeniería.

    Sin duda los algoritmos filosóficos nunca serán perfectos, todavía habrá errores que acarreen heridos, muertos y pleitos complicados.  Sin embargo, para ocupar el lugar de los conductores humanos, los algoritmos no tienen que ser perfectos, sólo ser mejores que los humanos. Dado que los conductores humanos matan al año más de 1,000,000 de personas, no es pedir demasiado. ¿ A fin de cuentas qué preferiría el lector, que el coche que está junto al suyo lo conduzca un adolescente ebrio o un auto autónomo bien calibrado? Además ese auto autónomo contará con las ventajas de poder actualizar su software a lo más reciente en un instante, y trabajar con los otros autos en una red integrada para evitar accidentes.

Si permitimos que un computador evalúe solicitudes de empleo y lo programamos para que no discrimine en absoluto ni raza ni género. No cabe duda de que el ordenador en verdad pasará por alto estos factores     porque las computadas no tienen subconsciente. Desde luego será fácil diseñar un programa para evaluar solicitudes de empleo, pero siempre existirá el peligro de que los ingenieros introduzcan de alguna manera sus propios prejuicios inconscientes en el programa. Una vez que hayamos descubierto tales errores, seguramente será mucho más fácil corregir el programa que liberar a los humanos de sus prejuicios racistas y misóginos.

        Dictaduras digitales: ¿quién mandará y como?    

    La inteligencia artificial suele asustar porque la gente no cree que vaya a ser un robot siempre obediente, el problema real con los robots es justo lo contrario,  debemos temerlos porque probablemente obedecerán siempre a sus amos y nunca se revelaran. No hay nada malo en la obediencia ciega desde luego, mientras los robots sirvan a amos benignos. Incluso en la guerra, basarse en robots asesinos puede asegurar por primera vez en la historia, que las leyes de la guerra se respeten de verdad en el campo de batalla. A veces los soldados humanos se dejan llevar por las emociones y asesinan, saquean y violan transgrediendo así las leyes de la guerra.

Solemos asociar las emociones con la compasión, el amor y la empatía, pero en tiempos de guerra las emociones que predominan con demasiada frecuencia son: el miedo, el odio y la crueldad. Puesto que los robots carecen de emociones, puede confiarse en que siempre cumplirán al pie de la letra el código militar y que nunca se dejarán influir por temores u odios personales.

El 16 de marzo de 1968 en la aldea sudvietnamita de May Lai los soldados norteamericanos de un regimiento se volvieron locos y aniquilaron a unos 400 civiles. Este crimen de guerra fue el resultado de una iniciativa local de hombres que habían estado combatiendo durante varios meses, una guerra de guerrillas en la jungla: que no tuvo ninguna finalidad estratégica y contravino tanto el código legal, como la política militar estadounidense.     Esta masacre se debió a las emociones humanas, si Estados Unidos hubiera hecho uso de robots asesinos en Vietnam, la masacre de My Lai jamás se hubiera producido.

Un dictador desalmado, armado con estos robots asesinos nunca debería de temer que sus soldados se volvieron en su contra, con independencia de lo desalmadas o locas que fueran sus órdenes. Un ejército de robots habría estrangulado en su cuna a la Revolución Francesa en 1789 y si en el 2011 Hosni Mubarak hubiero dispuesto de un ejército de robots asesinos habría podido desplegarlos contra el populacho, sin temor a su traición. Un gobierno imperialista que se basara en un ejército de robots también podría librar guerras impopulares sin preocuparse de si los robots perdieran la motivación o de si sus familias organizaran protestas.

    El peligro no sé limita sólo a máquinas asesinas, también a sistemas de vigilancia que pudieran ser igualmente peligrosos.  En manos de un gobierno benévolo los algoritmos podrían hacer mucho por la humanidad. Pero esos algoritmos de macrodatos podrían empoderar a un Gran Hermano de modo que terminaríamos sometidos a un régimen de vigilancia Orwelliana en el que cada uno de los individuos fuera controlado todo el tiempo.

Mediante el uso de nuestro conocimiento creciente del cerebro humano y empleando los inmensos poderes del aprendizaje automático, el régimen norcoreano podría por primera vez en la historia, evaluar lo que todos y cada uno de sus ciudadanos está pensando en cualquier momento.

Tanto China como Rusia están mejorando sin cesar sus instrumentos de vigilancia. Como varios países democráticos más, desde Estados Unidos hasta Israel, ahora llamada la nación emprendedora que tiene un sector de alta tecnología muy dinámico y una industria puntera de ciberseguridad, al mismo tiempo está también involucrada en un conflicto letal con los Palestinos. Al menos algunos de sus dirigentes y ciudadanos se pondrían muy contentos si se creara un régimen de vigilancia total en Cisjordania, tan pronto como se disponga de la tecnología.

Los Palestinos pueden administrar algunas ciudades y pueblos de Cisjordania; pero los Israelíes controlan el cielo, las ondas de radio y el ciberespacio. Por lo tanto con muy pocos soldados los Israelíes controlan de forma efectiva alrededor de 2.5 millones de Palestinos.

A finales de siglo XX las democracias superan por lo general a las dictaduras porque estas son mejores procesando los datos. La democracia difunde el poder para procesar información y la toma de decisiones se hace entre muchas personas e instituciones; mientras que en las dictaduras se concentra la información y el poder en un punto. Dado que la tecnología del siglo pasado era ineficiente, al concentrar demasiada información y poder en un punto, nadie tenía la capacidad de procesar toda la información con suficiente rapidez y de tomar las decisiones adecuadas. Ese fue la razón por la que la Unión Soviética tomó las decisiones mucho peores que Estados Unidos; por lo que la economía Soviética se hallaba muy detrás de la Norteamericana.

        Si concentramos toda la información relacionada con mil millones de personas en una única base de datos, sin tener en cuenta los problemas de privacidad, podemos preparar algoritmos mucho mejores que sí respetamos la intimidad individual. En nuestra base de datos sólo disponemos de información parcial de algunos individuos.    

Incluso si la democracia consigue adaptarse y sobrevivir en el 2050 y mas, las personas podrían ser víctimas de nuevos tipos de opresión y discriminación. En la actualidad hay cada vez más bancos, empresas e instituciones que emplean algoritmos para analizar datos y tomar decisiones sobre nosotros.  Cuando solicitamos un préstamo al banco es probable que nuestra solicitud sea procesada por un algoritmo y no por un humano. El algoritmo analiza muchísimos datos y estadísticas sobre nosotros y acerca de millones de otras personas. Decide si somos lo bastante solventes como para concedernos el préstamo, a menudo el trabajo que realiza el algoritmo es mejor que el que realiza un banquero humano.

En las más altas esferas de la autoridad probablemente seguirá habiendo hombres de paja humanos que nos generarán la ilusión de que los algoritmos sólo son consejeros y que la autoridad última se halla todavía en manos humanas. No designaremos a una inteligencia artificial como el canciller de Alemania o el Director Ejecutivo de Google. Sin embargo las decisiones que tomarán el canciller o el Director Ejecutivo estarán determinadas por la inteligencia artificial.  El canciller podría elegir todavía entre varias opciones pero todas serían resultado del análisis de macrodatos y reflejarán más la manera de cómo la inteligencia artificial entiende el mundo y la manera como lo entienden los humanos. Por poner un ejemplo análogo, en la actualidad los políticos de todo el mundo pueden elegir entre varias políticas económicas diferentes, pero en casi todos los casos las diversas políticas que se ofrecen reflejan una perspectiva capitalista de la economía.

        Inteligencia artificial y estupidez natural.    

Cada vez nos basamos más en los algoritmos para que tomen decisiones por nosotros, pero es imposible que empiecen conscientemente a manipularnos. La ciencia ficción suele confundir la inteligencia con la conciencia y supone que para equiparar la inteligencia humana o superarla, las computadoras tendrían que desarrollar conciencia. El argumento básico de casi todas las películas y novelas sobre Inteligencia Artificial gira entorno al instante mágico en el que el ordenador o un robot adquiere conciencia.

Pero en realidad no hay razón para suponer que la inteligencia artificial adquiera conciencia, porque inteligencia y conciencia son cosas muy distintas. La inteligencia es la capacidad de resolver problemas y la conciencia es la capacidad de sentir dolor, alegría, amor e irá., culpa o remordimiento  Tendemos a confundir estas cosas porque en los humanos y en otros mamíferos, la inteligencia va de la mano de la conciencia. Los humanos resuelven la mayor parte de sus problemas mediante razonamientos y sentimientos, sin embargo los ordenadores los resuelven de una manera diferente.

        Desde luego, no es del todo imposible que la inteligencia artificial desarrolle sentimientos propios, todavía no sabemos bastante de la conciencia como para estar seguros de esto.    

En general hay tres opciones que es necesario considerar con respecto a la inteligencia y la conciencia:

1.- La conciencia está relacionada de algún modo con la bioquímica orgánica de tal manera que nunca será posible crear la conciencia en sistemas no orgánicos.

2.- La conciencia no está relacionada con la bioquímica orgánica pero sí con la inteligencia. De tal manera que los ordenadores podrían desarrollar conciencia y podrían hacerlo si pueden superar un determinado umbral de inteligencia.

3.- No existen conexiones esenciales entre la conciencia y la bioquímica orgánica o la inteligencia superior. Por tanto los ordenadores no podrán desarrollar conciencia.

Es improbable que nos enfrentemos a una rebelión de robots en las décadas venideras. Pero podríamos vernoslas con multitud de bots que saben como pulsar nuestros botones emocionales  mejor que nuestra madre; utilizando esa asombrosa capacidad para intentar vendernos cosas, ya sea un automóvil, un político o una ideología completa. Los bots podrían identificar nuestros temores, odios y antojos más profundos y utilizar esa ventaja contra nosotros.

Mi jefe quiere que conteste los mensajes electrónicos tan rápidamente como sea posible; pero le interesa poco mi capacidad de saborear y apreciar los manjares que como. En consecuencia, reviso los mensajes electrónicos incluso durante las comidas, al tiempo que pierdo mi capacidad de prestar atención a mis propias sensaciones. El sistema económico me presiona para que expanda y diversifique mi cartera de valores; pero me da cero incentivos para expandir y diversificar mi compasión. De modo que me esfuerzo para entender los misterios de la bolsa de valores, al tiempo que dedico mucho menos esfuerzo a entender las causas profundas de mi sufrimiento.

Ahora estamos creando humanos mansos que generan cantidades enormes de datos, y funcionan como chips muy eficientes en un enorme mecanismo de procesamiento de datos. Pero esos datos en absoluto no maximizan el potencial humano.

De hecho no tenemos ni idea de cuál es el potencial humano completo, porque sabemos muy poco de la mente humana, sin embargo, apenas invertimos en su investigación y en cambio nos centramos en aumentar la velocidad de nuestras conexiones a internet y la eficiencia de nuestros algoritmos de macrodatos.

    Las dictaduras digitales no son el único peligro que nos espera.  Junto a la libertad, el orden liberal depositó también muchas esperanzas en el valor de la igualdad y el liberalismo siempre valoró la igualdad política. Realmente también llegó al convencimiento de que la igualdad económica tiene casi la misma importancia, porque sin sistema de seguridad social y una igualdad económica mínima, la libertad no tiene sentido. Pero de la misma manera que los algoritmos de macrodatos podrían acabar con la libertad, podrían al mismo tiempo crear las sociedades más desiguales que jamás hayan existido. Toda la riqueza y todo el poder podrían estar concentrados en manos de una élite minúscula, mientras que la mayoría de la gente sufriría no la explotación sino algo mucho peor: la irrelevancia.

        Comentarios    

En este capítulo Yubal analiza cada una de las partes del humanismo liberal que se verían amenazadas por los algoritmos de macrodatos, empezando por la democracia, el sistema de libre mercado, la igualdad política, la dinámica de los ejércitos robotizados y la necesidad de la seguridad social. Además, hace ver que cada vez permitimos más a esos algoritmos que influyan en nosotros como en las búsquedas de información en Google o navegar en las ciudades con Google Maps para tomar decisiones relevantes de nuestra vida diaria.

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Tecnología e Innovación

Lección 1.2 Trabajo, el desafió tecnológico

Comentarios al libro de Las 21 lecciones para el siglo XXI de Yubal Noah Harari

Parte 2 de 14

Tiempo de lectura: 14 minutos

La humanidad está perdiendo la Fe en el relato liberal que ha dominado la política global en las últimas décadas, exactamente cuando la fusión de la biotecnología y la infotecnología nos enfrentan a los mayores desafíos que la humanidad ha conocido.

    1.2 Trabajo. Cuanto seas mayor puede ser que no tengas empleo.  El desafío tecnológico.

No tenemos idea alguna de cómo será el mercado laboral en el 2050. Por lo general se está de acuerdo en que el aprendizaje automático, cambiará todos los tipos de trabajo desde la producción de yogures hasta la enseñanza del Yoga, sin embargo hay opiniones contradictorias acerca de la naturaleza del cambio. Otros piensan que dentro de dos décadas miles de millones de personas se volverán innecesarias desde el punto de vista económico, otros creen que incluso a largo plazo la automatización seguirá generando nuevos empleos y mayor prosperidad para todos.

En el pasado las máquinas competían con los humanos principalmente en las capacidades físicas, mientras que éstos tenían ventajas sobre las máquinas en cuanto cognición. Cuando los trabajos manuales en la agricultura e industria se automatizaron aparecieron nuevos empleados de servicio que requerían capacidades cognitivas que solo los humanos podrían aprender a analizar, comunicar y por encima de todo a comprender las emociones humanas.

Sin embargo la inteligencia artificial está empezando a superar a los humanos cada vez más y más en las capacidades incluyendo a la comprensión de las emociones humanas. No conocemos un tercer campo de habilidades más allá del físico y el cognitivo en el que los humanos se hallen siempre en situación de ventaja.

Cuanto mejor comprensión de los mecanismos bioquímicos que determinan las emociones, deseos y reflexiones humanas, mejores serán las computadoras a la hora de analizar el comportamiento humano y predecir sus decisiones.

También se ha visto que los algoritmos bioquímicos del cerebro humano están lejos de ser perfectos, se basan en el ensayo y error, y en atajos de circuitos anticuados adaptados a la sabana africana y no a la jungla urbana.

Esto significa que la Inteligencia Artificial podría superar a los humanos incluso en tareas que en teoría requieren “intuición”, compitiendo con las redes neuronales en el cálculo de probabilidades y en el reconocimiento de patrones.

Cómo va a ser capaz una computadora de comprender el espíritu humano creado divinamente? Pero si tales emociones, ambiciones y deseos son en realidad algoritmos químicos no hay razón por la que los ordenadores no puedan descifrar dichos algoritmos y hacerlo mejor que cualquier Homo Sapiens.

Una computadora equipada con los sensores adecuados para el reconocimiento de voz, expresión facial y gestos de manos, incluso el movimiento corporal podría hacer todo eso, de manera más precisa y fiable que un humano.

El camino de la imagen por resonancia magnética funcional del cerebro, al mercado laboral es largo y tortuoso, pero todavía puede recorrerse en cuestión de pocas décadas. Lo que los científicos están descubriendo en la actualidad acerca de la amígdala y el cerebelo podría llevar a que las computadoras superaran a los psiquiatras y a los guardaespaldas en el 2050.

    Dos capacidades importantes de la inteligencia artificial son la conectividad y la capacidad de actualización instantánea,  ya que los humanos somos individuos, es difícil conectarnos entre todos nosotros para garantizar que nos mantengamos actualizados; en cambio las computadoras no son individuos y resulta fácil integrarlas en una red flexible única.

Otro ejemplo en la aplicación de este concepto está en los autos autónomos, cuando dos vehículos se acercan a un cruce son en realidad dos entidades separadas pero forman parte de un único algoritmo por ello las probabilidades de que se comunican mal y colisionen son mucho menores. Si el ministerio de transportes desea modificar alguna Norma de Tráfico, todos los vehículos sin conductor podrían ponerse al día fácilmente, justo en el mismo día. Y los autos cumplirán la nueva norma a partir de ese momento, sin ningún problema.

    Esas ventajas potenciales de la conectividad y de la capacidad de actualización son tan enormes que al menos en algunas profesiones podría tener sentido sustituir a todos los humanos por computadoras;  aunque de forma individual algunos humanos todavía hagan una tarea mejor que las máquinas.

Si no le gusta lo que el médico inteligente Watson de IBM, dijo, no pasa nada, aunque se encuentre usted inmovilizado en algún lugar en las laderas del Kilimanjaro, podría conectar fácilmente con el médico de Baidu que es el motor de búsqueda Chino, para obtener una segunda opinión. Es probable que los beneficios para la sociedad humana, fueran inmensos, las inteligencias artificiales médicas podrán proporcionar una atención sanitaria mucho mejor y más barata para miles de millones de personas, en particular a los que normalmente hoy no reciben ningún tipo de atención sanitaria.

Gracias a algoritmos de aprendizaje automático de la computadora y a sensores biológicos, un campesino pobre de un país subdesarrollado podría llegar a gozar de una atención sanitaria mucho mejor mediante su teléfono inteligente, que la persona más rica del mundo obtiene en la actualidad en el hospital urbano más avanzado.

Aunque tiene sus propios problemas y limitaciones y algunos accidentes son inevitables, se esperan días que al sustituir a todos los conductores humanos por autos autónomos, se reduzca el número de muertes y las lesiones en carretera en aproximadamente un 90%. En otras palabras es probable que al pasar a vehículos autónomos se salve la vida de un millón de personas al año.

El trabajo del médico y la enfermera son totalmente diferentes. Esta última requiere de buenas habilidades motrices y emocionales a fin de administrar una inyección dolorosa, cambiar un vendaje o contener a un paciente agresivo.

De ahí que quizá tengamos una Inteligencia Artificial médica de cabecera en nuestro teléfono inteligente, antes de que tengamos un robot enfermera fiable. Es probable que la industria de los cuidados a personas que se ocupa de los enfermos, los niños y los ancianos, sigan siendo un bastión humano durante mucho tiempo.

De hecho dado que las personas vivirán más y tendrán menos hijos, el cuidado de los ancianos será el problema que probablemente sea uno de los actores del mercado de trabajo humano que más de Dprisa crezcan.

Al fin y al cabo las emociones no son un fenómeno místico, son el resultado de un proceso bioquímico. De ahí que en un futuro no muy lejano un algoritmo de aprendizaje automático quizá analice los datos biométricos que surjan de sensores situados sobre y dentro de nuestro cuerpo y determine nuestro tipo de personalidad, nuestros humores cambiantes y el impacto emocional que una canción concreta o incluso un tono musical determinado pudiera tener sobre nosotros.

Supongamos que acabamos de tener una desagradable discusión con nuestra novia, el algoritmo encargado de nuestro sistema de sonido, discernirá de inmediato nuestra confusión emocional interna y sobre la base de lo que conoce de nosotros personalmente y de la psicología humana en general, podría diseñar una canción a medida para que resuene con nuestra tristeza y haga eco de nuestra aflicción.

Quizá tales canciones no funcionan bien con otros individuos, pero son perfectas para nuestra personalidad, después de ayudarnos a entrar en contacto con las profundidades de nuestra tristeza, a continuación el algoritmo reproducirá la única canción del mundo que es probable que nos levante el ánimo y quizá porque nuestro subconsciente lo relaciona con un recuerdo feliz de la infancia del que ni siquiera somos conscientes. Ningún detalle humano puede igualar la posibilidad de semejante Inteligencia Artificial.

A la larga los algoritmos quizá aprendan a componer canciones enteras jugando con las emociones humanas como si estas fueran el teclado de un piano, utilizando nuestros datos biométricos, podrían producir incluso melodías personalizadas que sólo nosotros en todo el universo apreciaríamos.

El algoritmo lo sabe porqué nuestro corazón emite un latido y nuestros niveles de oxitocina descienden ligeramente, siempre que oímos esa parte que no nos gusta, el algoritmo podría percibir o eliminar las notas irritantes.

La canción nos recordaría incidentes reales de nuestra relación que nadie más en el mundo conoce.

Desde luego podría ocurrir que el arte personalizado jamás arraigara porque la gente seguirá persiguiendo éxitos comunes que le gustan a todo el mundo. Cómo puede uno cantar una canción o bailar a su son si nadie más que nosotros la conoce? Pero tal vez los algoritmos podrán ser incluso más propensos a producir éxitos globales que a realizar canciones personalizadas, utilizando bases de datos biométricos masivos obtenidos de millones de personas, el algoritmo podría saber qué botones bioquímicos pulsar a fin de producir un éxito global que hiciera que todo el mundo se lanzara como locos a las pistas de baile.

El arte trata en verdad de inspirar (o manipular) las emociones humanas, pocos músicos humanos o ninguno tendrían la posibilidad de competir con un algoritmo de este tipo, porque no serían capaces de igualarlo a la hora de comprender el principal instrumento con que están operando; el sistema bioquímico humano. De la misma forma la Inteligencia Artificial podría ayudar a preparar a los mejores detectives, banqueros y soldados de la historia. Sin embargo el problema de estos nuevos empleos es que probablemente exigirán un gran nivel de pericia, y por lo tanto no resolverán los problemas de los trabajadores no calificados sin empleo.

Sin embargo en 2050 podría ser difícil que un cajero o un obrero del sector textil que perdieron su trabajo debido a un robot pudiera trabajar como investigador del cáncer, como operador de drones o como parte de un equipo de Banca Humana con Inteligencia Artificial. Simplemente no dispondrían de la pericia necesaria.

En consecuencia a pesar de la posibilidad de que aparecieran muchos nuevos empleos humanos, quizá presenciaremos el surgimiento de una clase inútil, de hecho podemos tener lo peor de ambos mundos, tasas de desempleo elevadas y escasez de mano de obra especializada.

Además ningún empleo humano que quede estará jamás a salvo de la amenaza de la automatización futura, porque el aprendizaje automático y la robótica continuarán mejorando. Una cajera de Walmart de 40 años que quede sin empleo y que con esfuerzos sobrehumanos consigue reinventarse como piloto de drones, tendrá que reinventarse de nuevo durante los próximos diez años porque entonces quizá el vuelo de los drones también se haya automatizado.

Hablando del aprendizaje automático, durante siglos se ha considerado el ajedrez como uno de los mayores logros de la inteligencia humana. El programa computacional llamado Alfa Zero de Alfabeth paso de la ignorancia más absoluta en ajedrez a la maestría creativa en 4 horas sin ayuda de ningún guía humano.

¿Incluso si fuéramos capaces de inventar constantemente empleos nuevos y de volver a formar la fuerza laboral, tiene el humano medio la resistencia emocional necesaria para llevar una vida de tantos y tan incesantes trastornos? El cambio siempre es estresante y el mundo frenético de principios del siglo XXI ha producido una epidemia global de estrés, a medida que aumente la volatilidad del mercado laboral y de las carreras individuales. ¿Será capaz la gente de sobrellevarlo?

Hacia 2050 podría surgir una clase inútil debido No simplemente a la falta absoluta de trabajo o a una falta de educación pertinente, sino también de una resistencia mental de las personas.

Las disrupciones sociales y políticas potenciales son tan alarmantes que incluso si la posibilidad de desempleo sistémico y masivo es baja, estamos obligados a tomarla muy en serio.

        De la explotación a la irrelevancia, la renta básica universal.    

Las soluciones posibles corresponden a tres categorías principales:

a) ¿Que hacer para evitar que se pierdan empleos?

b) ¿Qué hacer para crear suficientes puestos de trabajo nuevos?

c) ¿Qué hacer si a pesar de todos nuestros esfuerzos la pérdida de empleo supera con mucho la creación?

Suponiendo que los nuevos empleos no sean sólo burocracia gubernamental, probablemente exigirán una gran pericia. Y a medida que la Inteligencia Artificial continúa mejorando, los empleados humanos deberían de aprender sin parar nuevas habilidades y cambiar de profesión, los gobiernos tendrán que intervenir tanto para subsidiar al sector educativo durante toda la vida, como para proporcionar una red de seguridad durante las inevitables etapas de transición.

De hecho ya hoy en día ordenadores y algoritmos están empezando a funcionar como clientes además de como productores, en la bolsa de valores por ejemplo los algoritmos se están convirtiendo en los compradores más importantes de bonos, acciones y mercancías. De forma parecida en el negocio de la publicidad el cliente más importante de todos es un algoritmo.

Muchos trabajos resultan fastidiosos y aburridos y no vale la pena conservarlos. Nadie sueña en convertirse en un cajero. En lo que tenemos que centrarnos es en satisfacer las necesidades básicas de la gente y proteger su nivel social y su autoestima. Un nuevo modelo que despierta cada vez más interés es la renta básica universal o RBU que propone que los gobiernos graben a los multimillonarios y a las empresas que controlan los algoritmos y a los robots, que utilicen el dinero para pagar a cada persona un salario generoso que cubra sus necesidades básicas, para atenuar la pérdida del empleo de los pobres y sus problemas económicos al tiempo que protegería a los ricos de la ira popular.

Indiscutiblemente es mejor proporcionarle a las personas una renta básica universal (que sería el paraíso capitalista) o darle el total de servicios esenciales (que sería el paraíso comunista). Ambos tienen ventajas e inconvenientes, pero con independencia del paraíso que escojamos el problema real es definir qué significa en realidad universal o básico.

        Que es Universal    

Cuando la gente habla de una ayuda básica universal ya sea en forma de renta o de servicios, generalmente se refiere a una ayuda básica nacional, hasta la fecha todas las iniciativas de RBU han sido estrictamente nacionales o municipales. En enero del 2017 Finlandia inició un experimento de dos años proporcionando a 2000 Finlandeses desempleados 560 € (euros) al mes con independencia de si encontraban trabajo o no. Experimentos similares se llevaron a cabo en las ciudades de Ontario, Canada y en Livorno, Italia así como en otras ciudades Holandesas.

Debido a la globalización la población de un país depende por completo de mercados de otros países, pero la automatización podrá desenredar grandes partes de esa red comercial global con consecuencias desastrosas para los eslabones más débiles.

En lugar de tener la fabricación de una camisa en Daca, Bangladesh y enviarla a Estados Unidos podríamos comprar en línea en Amazon el código de la camisa e imprimirla en una impresora 3D en Nueva York. Las tiendas de Zara y Prada de la Quinta Avenida podrían ser sustituidas por centros de impresión 3D en Brooklyn y algunas personas incluso podrían tener una impresora 3D en casa.

Si la Inteligencia Artificial y las impresoras 3D acaban relevando a los Bengalíes, esos ingresos que antes fluían hacia el sureste asiático llenarán las arcas de unos pocos gigantes tecnológicos en California, y por lo tanto en lugar de que el crecimiento económico mejore las condiciones en todo el mundo, habrá riquezas nuevas inmensas creadas en los centros de alta tecnología, como Silicón Valley mientras que muchos países en vías de desarrollo sufrirán. ¿Qué hace uno, cuando nadie necesita a sus obreros baratos y no cualificados y carece de los recursos para construir un buen sistema de educación para enseñarles nuevas capacidades? ¿Cuál será entonces la suerte de los rezagados? Habría la posibilidad de que los votantes Norteamericanos acordaran ayudarlos con los impuestos de Amazon o Google para evitar oleadas de inmigrantes?

        ¿Que es lo Básico?    

En la Europa actual se considera que un servicio decente de educación y de asistencia sanitaria son necesidades básicas y aún algunos dicen que incluso el acceso a Internet es ahora esencial para todo hombre, mujer o niño. En 2050 supongamos que el Gobierno Mundial Unido acuerda cobrar impuestos a Google, Amazon, Baidu y Tencen a fin de proporcionar el sustento básico a todos los seres humanos de la tierra tanto en Daca como en Chicago. ¿Cómo definiríamos lo básico?

¿Por ejemplo, que incluye la educación básica? ¿Es sólo leer y escribir o también diseñar programas informáticos y tocar el violín, solo 6 años de escuela elemental? ¿O lo necesario hasta obtener un doctorado? ¿Y que hay de la asistencia sanitaria si hacia 2050 los avances médicos hacen posible mejorar los procesos de envejecimiento y alargar de manera significativa la duración de la vida? ¿Estarán los nuevos tratamientos disponibles para los diez mil millones de humanos del planeta o sólo para algunos multimillonarios?    

El Homo Sapiens no está hecho para la satisfacción, la felicidad humana depende menos de condiciones objetivas que de nuestras propias expectativas. Sin embargo las expectativas tienden a adaptarse a las condiciones, incluidas las condiciones de otras personas.     Cuando las cosas mejoran las expectativas aumentan y en consecuencia incluso mejoras espectaculares en las condiciones pueden dejarnos tan insatisfechos como antes.  Si la ayuda básica universal se enfoca a mejorar las condiciones objetivas de una persona media, en 2050 tiene una buena probabilidad de lograr éxito. Pero si pretende que la gente esté subjetivamente más satisfecha con lo que tiene, y pretende evitar el descontento social, es probable que fracase.

En la vida de todas las personas la búsqueda de plenitud y de comunidad podría eclipsar la búsqueda de un puesto de trabajo. A pesar del peligro del desempleo masivo, aquello que debería preocuparnos mucho más es el paso de la autoridad de los humanos a la de los algoritmos, lo que podría acabar con la poca Fe que queda en el relato liberal, y abrir el camino a la aparición de la dictadura digital.

        Comentarios   

La disrupción en el mercado laboral a la mitad del siglo XXI, con la introducción masiva de la Inteligencia Artificial, la robótica y la impresión 3D, amenazan con eliminar miles de puestos de trabajo por ahí del 2050. Se requerirá una postura mental abierta al cambio, a la capacidad de aprender y con una conducta adaptativa y sin temor al trabajo. Creo que está postura le permitirá a cualquier persona lidiar con el desempleo y posicionarse rápidamente en nuevos mercados laborales y porque no? Prepararte para crear tu propio emprendimiento una vez que tengas una especialidad única y ventajas acumuladas. Te invito a qué empieces a soñar desde hoy mismo con tu nueva empresa… Para que estés listo en el 2050 o antes…y que no seas un numero estadístico en la irrelevancia.

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Tecnología e Innovación

21 Lecciones para el Siglo XXI

Comentarios al libro de Yubal Noah Harari

Tiempo de Lectura: 8:00 minutos

Oficinas Corporativas de Amazon, una poderosa fuerza de cambio en el Siglo XXI

        Introducción    

En teoría cualquier persona puede intervenir en el debate acerca del futuro de la humanidad pero es muy difícil mantener una visión clara, porque estamos demasiado ocupados dando de vestir y comer a nuestros hijos. Ni siquiera nos damos cuenta que existe un debate sobre cuáles son las cuestiones claves del momento, somos millones de personas que apenas podemos permitirnos el lujo de indagar en esos asuntos porque tenemos cosas más acuciantes que hacer, como ir a trabajar, cuidar de los niños u ocuparnos de nuestros padres ya ancianos.

Lamentablemente la historia no hace concesiones, si el futuro de la humanidad se decide en nuestra ausencia porque estamos demasiado ocupados, ni nuestros hijos ni nosotros nos libraremos de las consecuencias históricas, esto sera muy injusto.

Lo que pretendo hacer en esta ocasión, es seleccionar los artículos más importantes de este libro, que toca las cuestiones clave que estarán presentes en El siglo XXI, haciendo una selección dentro de las 21 lecciones de lo que me parecio más importante y que pueda ser de utilidad para las personas que lean mi Blog durante las próximas 13 semanas. Una parte por semana. Encontrarás opiniones que podrás compartir acerca del futuro y otras que no, pero vale la pena conocerlas a mi juicio, por venir de quién vienen.

Cómo historiador dice Yubal Noah, no puedo proporcionar a la gente comida ni ropa, pero si ofrecer nivelar el terreno del conocimiento del juego global, si este empoderamiento llega aunque solo a sea a un puñado de personas, habré hecho mi trabajo y cumplido mi cometido con mis libros best sellers, traducidos a más de 30 idiomas.

    El primer libro Sapiens  revisa el pasado humano y analiza como un simio insignificante acabó dominando al planeta Tierra. Con 9 millones de ejemplares vendidos.

    El segundo libro Hommo Deus  exploró el futuro de la vida a largo plazo, analiza si los humanos podrán terminar convirtiéndose en dioses y cuál podría ser el destino último de la inteligencia y la conciencia? Con 6 millones de libros vendidos hasta junio de 2020.

En este último libro (las 21 lecciones, yo le llamo) quiere centrarse en el aquí y en el ahora, para ello aborda los asuntos actuales y el futuro inmediato de las sociedades humanas; pregunta qué está ocurriendo ahora mismo? Cuáles son los mayores retos y opciones hoy en día? A qué debemos prestar atención? Y que tenemos que enseñar a nuestros hijos?

    Pensar en un panorama global es un lujo relativamente escaso,  una madre soltera que trata de crear a sus hijos, un enfermo en un hospital o alguien en una barca en el Mediterráneo, no puede pensar más allá que en el día a día. Todos ellos tienen problemas mucho más acuciantes que el calentamiento global y la crisis de la democracia liberal y no hay libro que pueda hacer justicia a todo ello, yo no tengo lecciones que enseñar a personas que se hallen en tales situaciones, sólo puedo esperar aprender de ellas, nos dice Yubal.

    En esta obra El plan es global, observar las principales fuerzas que modelan las sociedades en el mundo y las que es probablemente influyan en el futuro de nuestro planeta como un todo, en el siglo XXI.  El cambio climático quizá esté muy lejos de las preocupaciones de la gente que se encuentre en una emergencia de vida o muerte. Pero puede que al final haga que los suburbios de Bombay sean inhabitables y que envié nuevas y enormes oleadas de refugiados a través del Mediterráneo o que conduzca a una crisis Mundial de la atención sanitaria, agravada ahora con el Covid19.

La realidad está compuesta de muchas hebras y este libro intenta abarcar distintos aspectos de nuestro dilema global sin pretender ser exhaustivo. A diferencia de Sapiens y Homo Deus esta obra no está pensada como una narrativa histórica sino como una selección de lecciones.     Dichas lecciones no concluyen con respuestas simples; su objetivo es fomentar más reflexión y ayudar a los lectores a participar en algunos de los principales debates sobre asuntos que viviremos en nuestra época, en este inicio de la tercera década del Siglo XXI.

Algunas secciones se centran en la política, otras en la tecnología, otras en la religión y otras en el arte, determinados capítulos celebran la sabiduría humana otros destacan el papel central de la estupidez, pero la cuestión general sigue siendo la misma, que está ocurriendo hoy en el mundo? Ycuál es el significado profundo de los acontecimientos?

En forma similar la crisis de la democracia liberal se desarrolla no solo en los Parlamentos y los colegios electorales sino también en las neuronas y las sinapsis. Es un tópico que lo personal es lo político, pero en una era en que lo científicos, las compañías y los políticos aprenden a acceder ilegalmente al cerebro humano; ese estereotipo resulta más siniestro que nunca. En consecuencia el libro ofrece observaciones acerca de la conducta de los individuos así como de las sociedades enteras que vivirán en el siglo XXI. Lo vivimos en las últimas elecciones para Presidente en los Estados Unidos

Esta dimensión global de nuestra vida personal significa que es más importante que nunca poner al descubierto nuestros prejuicios religiosos y políticos, nuestros privilegios raciales y de género y nuestra complicidad involuntaria con la presión institucional, pero es ésta una empresa realista? Cómo puedo encontrar un terreno ético firme en el mundo que se extiende mucho más allá de mis horizontes que gira completamente fuera del control humano y que considera sospechosos a todos los dioses y a todas las ideologías.

El libro empieza con la revisión de la problemática política y tecnológica actual, al finalizar el siglo XX parecía que las grandes batallas ideológicas entre el fascismo, el comunismo y el liberalismo daban como resultado la victoria arrolladora al liberalismo, la política democrática, los derechos humanos y el capitalismo de libre mercado parecían destinados a conquistar el mundo pero como es habitual, la historia dió un giro inesperado y ahora tras el hundimiento del fascismo y el comunismo, el liberalismo se encuentra en apuros, así pues hacia dónde nos dirigimos?

Los algoritmos de macrodatos pueden crear dictaduras digitales en las que todo el poder esté concentrado en las manos de una élite minúscula, al tiempo que la mayor parte de la gente perezca ya no de explotación sino de algo muchísimo peor: la irrelevancia producto de la aplicación de la inteligencia artificial.

Pero mientras que en Hommo Sapiens el libro se centra en la expectativa a largo plazo y adoptar la perspectiva del siglo e incluso de milenios éste se concreta en las crisis social, económica y política más inmediatas. Aquí mi interés es escribir tanto en la creación eventual de una vida inorgánica, como en la masa del estado de bienestar y las instituciones concretas como la Unión Europea.

Después de repasar los retos a los que nos enfrentamos en la segunda parte del libro analizamos una amplia gama de respuestas potenciales, ¿pueden los ingenieros de Facebook utilizar la Inteligencia artificial para crear una comunidad global que salvaguarde la libertad y la igualdad humana? quizá la respuesta sea invertir el proceso de globalización y volver a empoderar al estado nación, quizá tengamos que retroceder todavía más en el tiempo. O ¿obtendremos esperanza y sabiduría de los manantiales de las antiguas tradiciones religiosas?

En la tercera parte del libro se verá que aunque los retos tecnológicos no tienen precedentes y los desacuerdos políticos son grandes. La humanidad puede aprovechar la ocasión, si controlamos nuestros temores y nos comportamos un poco más humildes, respecto a nuestras ideas. En esta parte se investiga lo que pueda hacerse ante la amenaza del terrorismo, ante el peligro de la guerra global y ante los prejuicios y los odios que desencadenan dichos conflictos.

La cuarta parte está dedicada a la noción de La Posverdad. Y pregunta ¿hasta qué punto podemos comprender los acontecimientos globales y distinguir entre las fechorías y la justicia?. ¿Es capaz Homo Sapiens de dar sentido al mundo que ha creado? ¿Existe todavía una frontera clara que separa la realidad de la ficción?

En la quinta y última parte se reúnen las diferentes hebras y se adopta una mirada más general sobre la vida, en una época de desconcierto, cuando los relatos antiguos se han desplomado y de momento no ha surgido un nuevo modelo para sustituirlo, ¿Quiénes somos los que debemos hacer la vida? ¿Qué tipo de talentos necesitamos? ¿Todo lo que sabemos y no sabemos acerca de la ciencia? ¿Acerca de Dios? ¿Acerca de la política y la religión?, ¿Que podemos decir acerca del significado de la vida en la actualidad?

Esto puede parecer sumamente ambicioso pero el Homo Sapiens no puede esperar a la filosofía y a la religión de la ciencia, se le está acabando el tiempo, durante miles de años se ha debatido sobre el significado de la vida, no podemos prolongar este debate de manera indefinida, la inminente Crisis Ecológica, la Creciente amenaza de las Armas Nucleares de destrucción masiva y el Auge de las Nuevas Tecnologías Disruptivas no lo permitirán. Y quizá lo más importante la Inteligencia artificial y la biotecnología están ofreciendo a la humanidad el poder de re modelar y re diseñar la vida.

En el último capítulo me permito unas cuantas observaciones personales, te hablo como un Sapiens lo haría a otro, justo antes de que el telón caiga sobre nuestra especie e inicie un drama del todo diferente.

Antes de embarcarme en este viaje intelectual me gustaría destacar un aspecto crucial, buena parte del libro cuestiona los defectos de la visión liberal del mundo y de sistema democrático, lo hago no porque crea que la democracia liberal es singularmente problemática sino más bien porque pienso que es el modelo político más versátil y de mayor éxito que los humanos han desarrollado hasta ahora para afrontar los retos del mundo moderno, aunque quizá no sea apropiado para todas las sociedades en todas las fases del desarrollo.

Ha demostrado su valor en mas sociedades y en más situaciones que ninguna de sus alternativas cuando experimentamos nuevos retos que se nos presenten. Será necesario comprender las limitaciones de la democracia liberal y pensar; ¿Cómo podemos adaptar y mejorar sus instituciones actuales?

Los capítulos que analizaré son los siguientes, y corresponden a retos que estarán presentes en nuestra vida en el siglo XXI:

        Parte I El desafío tecnológico:    

1.2 Trabajo.- Cuando te hagas mayor puede que no tengas empleo.

1.3 Libertad.- Los macrodatos están observandote.

1.4 Igualdad.- Quiénes poseen los datos poseen el futuro.

        Parte II El desafío político.    

2.7 Nacionalismo. Los problemas globales necesitan respuestas globales.

2.9 Inmigración.- Algunas culturas podrían ser peores que otras.

        Parte III Desesperación y esperanza.    

3.11 Guerra.- Jamás subestimes la estupidez humana.

3.14 Laicismo.- Acepta tu sombra.

        Parte IV Verdad    

4.15 Ignorancia.- Sabes menos de lo que crees.

4.16 Justicia.- Nuestro sentido de justicia podría estar anticuado.

        Parte V Resiliencia.    

5.19 Educación.- El cambio es la única constante

5.20 Significado.- La vida no es un relato.

5.21 Meditacion.- Simplemente observemos.

        Conclusión    

Con esta presentación iniciamos 13 semanas de comentarios y lecturas sobre los artículos mas importantes a mi juicio de este libro, dónde presentaré parte del capítulo y mis comentarios al respecto. De entrada te puedo decir que es un libro extraordinario por la variedad de información que maneja, en dónde puedes encontrar solución anticipada a muchas de las dudas existenciales que te encontrarás a lo largo de tu vida en el siglo XXI. Si te puedes hacer de una copia obtenla creo que vale mucho la pena poseer este libro y leerlo… Si no, yo te presentaré una reseña que espero te agrade, textos uno poco más largos de lo normal para el Blog, pero para hacerlos lo más claro posible…