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Psicología Positiva

Inteligencia Emocional e Inteligencia Social

Comentarios sobre una conferencia de Dr. Daniel Goleman en oficinas de Google

Tiempo de lectura: 2:43 minutos.

Existe evidencia confirmada de que el coeficiente intelectual IQ es solo una parte de la ecuación que produce el éxito laboral social y financiero. Aprender desde pequeño a administrar nuestras emociones mejora la experiencia humana, desarrollando el optimismo, la empatía y la conciencia en uno mismo que son requeridos para el mantenimiento del éxito y son habilidades de las personas altamente efectivas, creativas y productivas.

  1. El éxito laboral no está determinado solamente por el IQ, si vas a contratar personal para llenar un puesto que quedó vacante selecciona en principio personal de la propia empresa y mide quién puede tener más éxito en las áreas de la inteligencia emocional y social. Esto te dará los mejores resultados.
  2. Las personas con inteligencia emocional se fijan metas altas, siempre arriba de los demás, normalmente se fijan su propio estándar, son capaces de comunicar, generar empatía y defender sus argumentos.
  3. Son capaces de tener la habilidad de la conexión conceptual producto del análisis de series, secuencias y conexión de problemas sociales.
  4. Capacidad de análisis se anticipan, desarticulan las diferentes partes de un problema para su análisis.
  5. Toman control de su propia vida.
  6. Creen en su propio juicio.

El cerebro está diseñado para la sobrevivencia, se mantiene con la constante pregunta: ¿hay algún problema?

En el llamado secuestro emocional, la amígdala toma el control, surgen altos niveles de ira o miedo, como niño otra vez. Afecta el proceso de aprendizaje, deforma la personalidad y afecta la memoria de trabajo, reduciendo la efectividad y la productividad de la persona afectada.

La decisión sabia depende de emociones ecuánimes, tranquilizadas. La habilidad de administrar las malas emociones es lo que se llama inteligencia emocional. Inhibir las emociones negativas de alta energía permite la concentración y el aprendizaje y la toma de decisiones óptimas.

El nivel óptimo de actuación de nuestro trabajo genera placer, el tiempo se va rápido, nos sentimos absortos, estaremos utilizando nuestras habilidades y preferencias de acuerdo con nuestras inteligencias insignia; en otras palabras, nos sentimos como diría Ken Robinson, como pez en el agua.

El cerebro social está sintonizado para conectar con los cerebros de otras personas. Esto es debido a las neuronas espejo que sienten al otro, ven que hacen los otros y calculan intensiones de los otros.

Los líderes y directivos conectan con la gente, ríen más, se comunican eficazmente en forma verbal y no verbal. Tienen un cerebro social desarrollado.

La habilidad social es aprendible debido a la neuroplasticidad del cerebro, que sigue aprendiendo, esta habilidad no se desgasta y con el uso mejoran los circuitos Neuronales relacionados.

Mi conclusión

Haber tenido la oportunidad de crear empresas exitosas e innovadoras que lograron mantenerse sin competencia por un buen periodo de años, creo que fue producto de la inteligencia emocional y social del grupo de trabajo que logré reclutar y mantener motivado para dar los rendimientos requeridos de satisfacción al cliente en las áreas de producto y servicio, aunque en esas fechas no sabía lo aquí descrito, recomiendo tomarlo en cuenta e implementarlo ya que le veo utilidad práctica en la empresa o institución en donde trabajemos.

A continuación, puedes ver la conferencia del Dr. Goleman (en inglés):

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Tecnología e Innovación

Qué es la Inteligencia Ecológica

De Conferencia de Daniel Goleman en la Universidad de Miami, en el Green MBA

Tiempo de lectura 3:55 minutos.

La administración verde de nuestra vida implica conocer todos los productos que compramos y cuál es su huella e impacto en el medio ambiente. Saber por cada unidad de producción el desperdicio generado como son los plásticos, poliestireno, papel, productos de limpieza, paneles solares, lámparas incandescentes, baterías, etc.

Actualmente se genera solo el 5% del desperdicio en el hogar del consumidor, es lo que vemos y el 95% restante en las unidades de producción, en el almacenaje y en el ciclo de distribución.

En la Ecología industrial se medirá el impacto del desperdicio a nivel de la salud, en la sociedad y en el medioambiente, este nuevo concepto ecológico se utiliza para medir el impacto, en todo el ciclo de vida del producto, desde las materias primas de proveedores, incluyendo los desperdicios, la producción, la distribución logística, la comercialización en el punto de venta y finalmente el uso por parte del consumidor final y el desperdicio residual.

El medir constantemente el impacto en la salud de la naturaleza, los animales y los humanos, abrirá nuevas oportunidades de negocio que surgirán en el mercado debido al cambio hacia la nueva tendencia Ecológica.

Se definirán los modelos toxicológicos y los efectos biológicos. Nuevas iniciativas como la del software Goodguide.com permiten evaluar con el teléfono celular, en el punto de venta, aplicaciones actualizadas en tiempo real, utilizando el lector de código de barras, cuáles son los activos tóxicos de los productos que compramos, y su huella en la ecología.

En el futuro, esta información será transparente, las compañías productoras compartirán la información y los clientes finales estarán empoderados con información para retroalimentar a sus proveedores de bienes y servicios.

Cómo será:

  1. Conocer el impacto de cada ingrediente.
  2. Favorecer la mejora.
  3. Compartir lo que sabes a través de Facebook y enviar un email al proveedor.
  4. Los vendedores finales promoverán la ecología con actitud socialmente responsables para mejorar la cadena de suministro.

El software ya existe, están las herramientas y son útiles para tomar mejores decisiones. Goodguide.com es un ejemplo. Con este se obtienen factores nutricionales, contenido de químicos, impacto social, en la salud y hasta el número de obreros involucrados en toda la cadena, desde la producción hasta el consumo final de forma que los proveedores de productos corrijan sus fallos. Todas las empresas pueden mejorar con esta retroalimentación.

Las ecomadres (así, modernas mamás con conciencia ecológica) son las que están más impactadas y quieren promover el cambio, pensando en sus bebés. Actualmente el 10% de la población está muy consciente de la toxicidad de los productos.

Recordemos que todavía no hay censores de los riesgos que sufrimos hoy como los carcinógenos, el calentamiento global o la contaminación química del agua. No hay métodos de medición a la mano, se necesitan medios para la alerta temprana. Uno es Goodguide.com. Esto requiere revaluar el proceso total de producción, casi reinventar todo a la luz de la transparencia ecológica. Se tienen entonces:

A) Calificación en salud

B) Calificación social

C) Calificación en medio ambiente

En la unidad de producción se tienen entradas de otros procesos, entradas directas de la naturaleza, salidas hacia otros procesos o producto terminado y salidas a la naturaleza. Es posible estudiar la cadena mundial de suministro y lo que afecta a la ecología del aire, el agua y la tierra.

Existe también en Estados Unidos una aplicación de software para registrar y hacer los cálculos del impacto ambiental de cada unidad de producción que se quiera evaluar. Cuando se hacen las mejoras, se recalcula y se republica con las mejoras realizadas. Es el software desarrollado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts «LC Assessment Project», es transparente, completamente accesible en la web, extensible y modular.

Mi Conclusión

Conocer el impacto ecológico de todas las acciones humanas desde el consumo energético, hasta el consumo de bienes básicos como la alimentación, el vestido y en general todas las acciones humanas están generando desperdicios de los cuales solo vemos la punta del iceberg, ya que la mayoría de los desperdicios se quedan en el productor. Por eso es necesario programas como Goodguide.com que actualmente solo es aplicable en Estados Unidos.

Aquí en México, hay una gran oportunidad para alguna empresa o aún alguna universidad para desarrollar un sistema similar aplicable para productores y para los productos que se venden en Nuestro Mercado, para conocer, medir y mejorar el impacto total en el medio ambiente. Especialmente importante medir el desperdicio de las empresas maquiladoras cuyos productos no se venden en México, pero se puede estar quedando el desperdicio generado.

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Psicología Positiva

Inteligencia Social: El Arte del Flirteo

Notas sobre el Libro de Daniel Goleman.

Entrega 6 de 6.

Leer la entrega anterior: Inteligencia Social: Una Base Segura.

Tiempo de lectura: 8 minutos.

La hembra debe de probar la voluntad del macho para seguirla y comprometerse. Cuando un hombre recibe una mirada de una mujer a la cual se siente atraído, su cerebro libera una dopamina que es una dosis de placer. Los hombres se acercan más a las mujeres que más flirtean, aunque no sean las más atractivas, esto incluye contacto visual y hablar animadamente.

El cortejo prolongado permite a la pareja medir completamente al otro en lo que más cuenta para ambos de una pareja romántica, que es que sea considerada y merecedora de apego más intenso, ver si vale la pena como compañero y evaluar si es posible que algún día sea un buen progenitor.

Si pasan más pruebas, las miradas serán más afectuosas y habrá gestos cariñosos, como reflejo de un momento de intimidad y podrán entonces entablar una relación física mutua, pudiendo llegar a ser una vez enamorados, literalmente adictos uno del otro, generando opioides en cada interacción.

Los Tres Estilos de Apego

Los principales estilos son: el esquivo, el seguro y el ansioso, cada uno con sus característicos comportamientos. Una vez que se configura en la infancia el modo en que nos apegamos permanece notablemente constante.

En Estados Unidos según una encuesta del Dr. Phillip R. Shaver, Psicólogo de la Universidad de California en Davis, el 55% de los adultos son seguros, que son los que se sienten cómodos con otras personas. La gente segura entra en las relaciones románticas esperando que su pareja este emocionalmente dispuesta y en sintonía, para apoyarla en tiempos difíciles, las relaciones pueden ser íntimas y confiadas.

En contraste, el 20% de los adultos son ansiosos, con cercanía aprensiva con sus parejas, tendiendo a verse como indignos de amor y cuidado. Son propensos a todos los signos de «la adicción amorosa», con preocupación obsesiva, ansiedad, cohibición y dependencia emocional.

Del resto, un 25% son reticentes que se muestran incómodos con la proximidad emocional y encuentran difícil confiar en un compañero para compartir sus sentimientos suprimiendo sus emociones. Cada uno de los estilos tiene su base neurológica distinta.

El Deseo: el de Él y el de Ella

El deseo viene en dos modelos, el de él y el de ella. Para él, la figura física de la pareja activa la pasión. Los hombres se lanzan por el camino bajo mientras se enamoran, las mujeres también, pero dan más vueltas por el camino alto.

Un punto de vista cínico dice que los hombres buscan objetos sexuales y las mujeres objetos exitosos, en donde los signos seductores son el poder y la riqueza de un hombre, sin embargo, para hombres y mujeres lo más importante es la bondad. Porque los años de convivencia disminuirán el deseo y esto a veces se da tan rápido como cuando la pareja se da «por sentada.»

Un Pequeño Truco de la Naturaleza

La ruta de la atracción sexual es diferente para los hombres que para las mujeres, parece ser que el de las mujeres surge de la impresión olfativa y para los hombres de la impresión visual. El olor de la transpiración de los hombres según los neurocientíficos tiene efectos pronunciados en las mujeres, mejorándoles él humor, relajándolas y elevando el nivel de las hormonas reproductivas.

El Cerebro de la Libido

El circuito del placer, en donde se agita la libido, cubre amplias partes del cerebro límbico, pero con diferencia para cada uno de los sexos, como se experimenta el acto amoroso, así como el valor que le atribuyen a diversos tipos del encuentro romántico. Debido a la diferencia de las hormonas y los neurotransmisores involucrados, testosterona para los hombres y dopamina, así como oxitocina y vasopresina para las mujeres y en la cantidad de receptores de vasopresina en las células fusiformes.

Cada una de las expresiones del Amor, el Apego y el Deseo, tendrá su expresión biológica para cada pareja como un específico pegamento químico.

La Biología de la Compasión

El estilo seguro parece óptimo para el altruismo, tales individuos se sintonizan rápidamente con las dificultades ajenas y actúan para ayudar.

Mientras la gente ansiosa se ve ensimismada en su propia angustia, es incapaz de tener compasión. Los reticentes evitarán involucrarse porque no estarán dispuestos a permitirse emociones dolorosas. Un sentido de seguridad mayor parece liberar una abundante dosis de atención y energía frente a las necesidades ajenas.

El Camino Bajo y la Compasión.

La empatía juega un rol especial en el cuidado, ya que se concentra en responder a las necesidades de otros antes que a las propias. La Compasión, en su ropaje diario es simple disponibilidad, sensibilidad o capacidad de respuesta. Todas las señales de buenos padres o amigos, cuando es respecto a la pareja recordemos que lo que buscan hombres y mujeres es la bondad como característica principal.

La oxitocina es la clave de las relaciones amorosas continuadas. Los neurocientíficos agregan que el apego, el cuidado del otro y el deseo sexual son tres de siete sistemas neurológicos que impulsan lo que queremos y lo que hacemos. La exploración que incluye el aprendizaje sobre el mundo y los lazos sociales son otros dos de estos circuitos.

A medida que pasa el tiempo, los integrantes de una relación «esculpen» al otro de manera sutil, reforzando patrones deseables mediante incontables relaciones menores. Este esculpir se aproxima a la versión ideal de lo que el compañero piensa que debe ser el otro. Ese silencioso trabajo para obtener el amor que queremos ha sido llamado el «Efecto Michelangelo» o «Efecto Miguel Ángel», en donde cada pareja esculpe al otro.

Sin embargo, en relaciones dañinas que tienen expresiones de disgusto o desprecio aumenta la negatividad más allá de la crítica y enviará mensajes al otro de que no es digno de empatía y mucho menos de amor. La indiferencia, la despreocupación o el ni siquiera prestar atención a las necesidades del otro, son una de las peores crueldades del matrimonio.

Parte V Relaciones Saludables

El Estrés Social

Las relaciones pueden funcionar en dos direcciones: pueden protegernos de las enfermedades o intensificar sus daños con el paso del tiempo. Ahora con el cerebro social como el eslabón biológico perdido, la ciencia médica ha comenzado a detallar caminos biológicos que se nos meten debajo de la piel, para bien o para mal.

Una Guerra de Todos Contra Todos

Bajo el estrés, las glándulas suprarrenales liberan cortisol, una de las hormonas que se genera en las emergencias y tiene efectos en todo el cuerpo. Si los niveles de cortisol se mantienen altos por mucho tiempo, el cuerpo paga el precio en el sistema inmunológico, destruyendo también neuronas en el hipocampo, afectando la memoria y también a la amígdala estimulando el crecimiento de dendritas del miedo; en el extremo se conoce como estrés postraumático que se mantiene activo y mantiene a la persona supervigilante. Puesto que otras personas afectan nuestras emociones, a través del contagio emocional, el vínculo causal se extiende fuera de nuestro cuerpo y hacia nuestras relaciones.

La Toxicidad del Insulto

Quienes responden o se ven obligados a responder a los insultos y se «tragan» sus sentimientos se sienten cada vez más desamparados, ansiosos y por fin deprimidos, todo esto contribuye a las enfermedades cardiovasculares. Comparados con aquellos con ricas redes sociales, aquellos con menos relaciones cercanas son 4.2 veces más susceptibles a ser propensos a resfriarse: la soledad es más perniciosa que el tabaco. Las conexiones sociales vibrantes aumentan nuestro buen humor y limitan el malo, suprimiendo el cortisol y aumentando la función inmunología en situaciones de estrés.

La Percepción de La Malicia

De todos los tipos de estrés, el peor por mucho es cuando alguien es blanco de duras críticas y es incapaz de hacer nada al respecto, como cuando se tienen conflictos con el jefe. Cuando una amenaza persiste sin importar nuestros esfuerzos, los niveles de cortisol se magnifican. Cuanta más actividad en el área prefrontal izquierda con relación a la derecha, mejores seremos en estrategias cognitivas para la regulación emocional. Está a su vez determina que tan rápidamente puede volver el cortisol a niveles normales. Una historia de relaciones seguras da a la gente los recursos internos para recobrarse de los retrocesos y pérdidas emocionales.

Las esposas de hombres con Alzheimer están bajo estrés 24 horas al día y se sienten terriblemente aisladas y sin recibir ellas ninguna atención. El estrés continuo de las incansables esposas, socialmente aisladas, tienen una debilitada capacidad para recuperar su sistema inmunológico y tienen un más rápido envejecimiento a nivel celular, reduciéndose así la esperanza de vida.

Aliados Biológicos

Los sentimientos de soledad son el correlativo más directo de la salud, cuanto más sola se sienta una persona, peor tendrán a ser sus funciones inmunológico y cardiovasculares. La neurogénesis continúa en la edad adulta, aunque en menor medida que en décadas anteriores. Agregando complejidad al entorno social de una persona se alientan nuevos aprendizajes y a su vez incrementa la génesis de nuevas células neuronales.

El Campo de Batalla Marital

Cuanto más amarga y hostil haya sido la discusión de una pareja, más afectado se ve el sistema endocrino e inmunológico, llevando los peores resultados las mujeres porque son más vulnerables frente a la salud de un matrimonio tormentoso. Esto es debido a que las mujeres ponen un mayor valor emocional a sus relaciones íntimas.

Las relaciones positivas para una mujer son una fuente de satisfacción y bienestar a lo largo de la vida y son más sucesibles a las montañas rusas emocionales. Otro descubrimiento: las esposas pasan más tiempo rumiando sobre los encuentros desagradables y por lo tanto lo evalúan con más vívidos detalles. Por todas estas razones las relaciones en las mujeres tienen reacciones biológicas más adversas y tienen un efecto acumulativo en la salud.

Rescatistas Emocionales

El contacto piel con piel es particularmente tranquilizador porque aporta oxitocina que actúa para reducir el estrés y genera una serie de cambios saludables enviado al cuerpo señales restauradoras en donde la energía se concentra en almacenar nutrientes, crecer y sanar. La misma sustancia que nos acerca a quienes amamos, convierte esas cálidas relaciones en bienestar biológico.

Contagio Positivo

Una persona emocionalmente independiente puede jugar un papel importante en la regulación fisiológica de otra persona y por lo tanto tiene particular poder para afectar biológicamente, para bien o para mal. Mientras más amigos cercanos tenga una mujer, menos propensa será a desarrollar problemas físicos al envejecer y es más probable que llave una vida feliz en la vejez. La falta de amistades puede tener efectos negativos como el tabaco o la obesidad.

Una Presencia Curativa

El hallazgo más importante sobre las relaciones personales y la salud física es que la gente socialmente integrada como los casados con familiares cercanos, que pertenecen a grupos sociales o religiosos y participan en esas redes, se recuperan más rápidamente de las enfermedades y viven más tiempo. Este consejo sugiere que todas aquellas personas que cuidan gente deben de ofrecer la presencia amorosa con empatía y un balance emocional de forma que el paciente pueda sentir alimento emocional.

En este modo el amor es más que un modo de mejorar el tono emocional de la vida de un paciente, es un ingrediente biológicamente activo en el cuidado médico. Humana compenetración, caricias tranquilizadoras, miradas amorosas y simple presencia.

La Debilidad del Éxito

La biología del agotamiento es un artículo publicado en la revista Science y hace un resumen de los efectos del cansancio y la irritación, las consecuencias de la vida cotidiana, sobre el pensamiento y el desempeño.

El «agotamiento» es un estado neurológico en el cual el incremento en las emociones dificulta el funcionamiento del centro ejecutivo, mientras estamos agotados no nos podemos concentrar ni pensar claramente. Esa verdad neurológica tiene consecuencias para alcanzar la atmósfera emocional óptima, tanto en la escuela como en la oficina. La biología de la ansiedad también nos expulsa de la zona de excelencia. En la escuela el miedo paraliza al cerebro e interrumpe el aprendizaje.

Cuando los cerebros transfieren el centro de decisión al camino bajo, se pierde la capacidad para pensar y desempeñarnos. La amígdala súper alerta, dificulta el aprendizaje, el almacenaje de información en la memoria operativa, la habilidad para reaccionar de modo flexible y creativo, para concentrar nuestra atención a voluntad, para planificar y organizar con eficacia: caemos en lo que los científicos le llaman «disfunción cognitiva».

A mayor ansiedad sentimos, más impedida la eficiencia cognitiva del cerebro. En esa zona de desdicha emocional los pensamientos angustiantes distraen la atención y agotan nuestras fuentes nutritivas. El estar al borde del pánico es el enemigo número uno del aprendizaje y la creatividad, nuestra agilidad mental se deteriora.

El aburrimiento nubla el cerebro su propio estilo de ineficiencia, cuando la gente se distrae, pierde el enfoque y se desvanece la motivación y los ojos vacíos dan cuenta de la ausencia interna. Todos recordamos días que como estudiantes mirábamos ensimismados por la ventana.

Una U Invertida

Al describir la relación entre la adaptabilidad mental y el desempeño en general, así como el espacio de humores se parece a una U invertida con las patas levemente abiertas. El placer, la eficiencia cognitiva. A lo largo de sus patas descendentes se encuentran en los extremos el aburrimiento por un lado y la ansiedad por el otro. Cuanta más apatía y aburrimiento sentimos peor actuamos. El máximo desempeño cognitivo tiene lugar cuando la concentración alcanza su punto máximo, aquí la motivación y la atención están concentradas.

Más allá de esta cima cognitiva es donde los desafíos comienzan a exceder la habilidad y comienza entonces el descenso en la U invertida. El estrés varía con el desafío, en su nivel más bajo genera desinterés y aburrimiento, mientras si el desafío crece, incrementa el interés, la atención y la motivación las cuales alcanzan su nivel óptimo produciéndose la máxima eficiencia y desempeño. Si el desafío continúa aumentando, nuestras habilidades para lidiar con el comienzan a generar estrés y en su extremo nuestras habilidades de aprendizaje y desempeño se

Cuando estamos ansiosos no pensamos claramente y tendemos a perder el interés aún en cosas importantes para nosotros. Los malos estados de ánimo debilitan la empatía y la preocupación por el otro. Estos conceptos deben ser tomados en cuenta por líderes y docentes para tratar de obtener niveles aceptables de rendimiento.

La Clave Neurológica del Aprendizaje

El hipocampo, cerca de la amígdala en el cerebro medio es nuestro órgano central para el aprendizaje, codifica la información en paquetes para su almacenaje a largo plazo, ese es el mecanismo central que permitirá almacenar, una vez conectado con lo que ya sabemos, para recuperarlo en años futuros. Todos los sucesos de la vida y los detalles que de ella recordamos dependen del hipocampo para pertenecer a nosotros. El hipocampo es particularmente vulnerable al continuo estrés, especialmente por la absorción de cortisol que mata a sus neuronas dañando también la capacidad de almacenaje.

El Poder y el Flujo Emocional

Una dinámica de poder opera como un contagio emocional determinado. No todos los compañeros emocionales son iguales, unos operarán con mayor fuerza de una persona a otra atrayéndola. Las emociones fluyen de la persona más dominante emocionalmente hacia las de menor intensidad y socialmente menos dominante. Esto amplifica la fuerza emocional de cualquier mensaje que este transmitiendo el líder, haciendo que sus emociones sean particularmente contagiosas.

Los miembros de grupos con líderes con buen talento informaron que se sentían con mejor humor y tal vez más lo más importante coordinaron mejor el trabajo y lograron mejores resultados con menor esfuerzo. Mientras que los equipos con líderes gruñones cayeron fuera de sintonía, volviéndose menos eficientes. El mal humor constante corroe el clima emocional, sobretodo, la habilidad del cerebro, cayendo fuera de sintonía con los demás y volviéndose ineficiente.

En los intercambios de gran calidad los subordinados sienten la atención y empatía de su líder, su apoyo y actitud positiva. En las de baja calidad se siente aislado y amenazado. Un líder socialmente inteligente ayuda a su gente a contenerse y a recuperarse de la angustia emocional. En la perspectiva empresarial un líder debe de actuar con empatía antes que con indiferencia y a actuar en consecuencia.

Los jefes Buenos y Malos

Buen Jefe

Sabe escuchar, alentador, comunicativo, valiente, con sentido del humor, muestra empatía, decidido, asume las responsabilidades, humilde, competente en su área, comparte autoridad, son confiables, empatía en sintonía con los demás, los hace sentir tranquilos, apreciados e inspirados.

Mal Jefe

Indiferente, dudoso, actúa en secreto, intimidatorio y de mal carácter, centrado en sí mismo, culpa a su gente sin fundamento, nos hacen sentir mal o aún peor nos dejan resentidos. Según el psicólogo George Kohlrieser, los jefes que proporcionan una base segura son más libres de explorar, asumir riesgos, innovar y enfrentarse a nuevos desafíos. La acumulación y frecuencia de los momentos positivos determinan en gran medida nuestra satisfacción y capacidad de desempeñarnos, los pequeños intercambios, una palabra por una tarea bien hecha, otra de apoyo, ante un contratiempo, todo contribuye a cómo nos sentimos en el trabajo.

El líder socialmente inteligente

Cuando las personas en una organización se sienten enojadas o estresadas, un líder como el encargado de recursos humanos puede por lo menos escuchar con empatía, mostrar preocupación y hacer un esfuerzo honesto por mejorar la situación. Al prestar atención a los sentimientos ajenos, el líder ayuda a metabolizarlos para que la persona pueda seguir adelante y no quedarse rumiando el asunto.

En una encuesta de 600 empresas americanas, la mayoría de los trabajadores dijo que un jefe comprensivo era para ellos más importante que el dinero que ganaban, con consecuencias comerciales que van más allá de hacer que la gente se sienta bien.

El liderazgo socialmente inteligente comienza con estar plenamente presente y en sintonía, tratando de que cada persona se encuentre en la parte central de la U invertida. A medida que las personas trabajan más y más, las empresas se convierten en la familia substituta, el pueblo y la red social. Sin embargo, podemos ser eliminados a voluntad por la gerencia. El jefe debe estar consciente de que las emociones son contagiosas y pueden hacer que las situaciones mejoren o empeoren.

Basta de Pensamientos Negativos

La mayoría de la población carcelaria no importa el país o el crimen, los que están adentro es por el mal carácter, se enojan con facilidad, se irritan de nada y arreglan las disputas con golpes. Los circuitos del cerebro social para la empatía y la regulación de los impulsos emocionales, que es donde falla la población carcelaria, es de las últimas partes en alcanzar la madurez anatómica.

De Ellos a Nosotros

Nosotros-Ellos recicla el Yo-Ello en plural, con las palabras Ellos-Nosotros, el mundo se divide en dos: los hijos de la luz y la oscuridad, las ovejas y las cabras, los elegidos y los condenados. La honestidad, la inteligencia, la integridad, la humanidad y la victoria, son prerrogativas del Nosotros y el engaño, la estupidez, la hipocresía y la derrota final, les pertenece a Ellos.

Una vez que los otros son colocados a distancia psicológica pueden convertirse en blanco de la hostilidad abierta. Una vez que se establece un prejuicio negativo, nuestros lentes se empañan, es una hipocresía desesperada por probarse a sí misma frente a Nosotros. El extremo es la antipatía y el antagonismo.

La furia y el miedo, ambos controlados por la amígdala amplifican la destructividad y desconfianza, quedando anulada el área prefrontal del camino alto y queda bajo el control del camino bajo.

Prejuicio Implícito

El Nosotros versus Ellos acontece de muchas maneras desde el odio feroz hasta los estereotipos negativos tan sutiles que eluden incluso a quienes los sostienen. Investigaciones recientes sostienen que los prejuicios son fluidos y que pueden cambiar. A nivel Neurológico está fluidez puede reflejar el hecho de que incluso el camino bajo continúa siendo estudiante voraz durante toda la vida. La amígdala aprende distantemente y no necesita quedarse estancada en un preconcepto.

Perdonar y Olvidar

Una vez que las hostilidades han cesado y hay buenas razonas personales, más allá de las relaciones armoniosas para acelerar el proceso del perdón, Una es biológica: el aferrarse al odio y al resentimiento tiene graves consecuencias fisiológicas.

Cuanto más frecuente e intensa se repite una secuencia de furia muda más riesgos de un permanente daño biológico. Un antídoto se encuentra en el perdón, el perdonar algo contra lo que tengamos resentimiento revierten la reacción biológica, disminuye la presión sanguínea, las pulsaciones y los niveles de hormonas de estrés bajan, así como nuestro dolor y depresión, el perdón no requiere condonar ninguna ofensa, olvidar lo sucedido o reconciliarse con él victimario, significa liberarse de las garras de la obsesión que nos lastima.

Epilogo, Lo que Verdaderamente Importa

Daniel Kahneman, premio Nobel en economía describe lo que denomina banda sin fin hedonista para explicar porque las ventajas de la vida, como pueden ser las grandes riquezas tienen poca correlación con las satisfacciones de la vida misma. A medida que tenemos más dinero la necesidad de placeres y satisfactores son más altas, una banda sinfín que no termina aún en los multimillonarios. El mismo propone que la forma de escapar de la banda sinfín es tener una vida de relaciones satisfactorias.

Una encuesta entre mil mujeres estadounidenses evaluó sus actividades del día y la influencia más poderosa sobre qué tan felices se sentían, eran las personas con quienes pasaban el tiempo, no sus ingresos, ni las satisfacciones laborales, ni su estado civil.

Kahneman sugiere que intentemos optimizar con quien pasamos el tiempo en función a la satisfacción que obtenemos, mucho de lo que en la vida vale la pena se reduce a nuestro sentimiento de bienestar, nuestra felicidad y sensación de realización, así como una buena calidad de las relaciones humanas que es una de las fuentes de dichos sentimientos. Las relaciones sólidas son como vitaminas emocionales que nos sostienen a lo largo del tiempo y nutren a diario.

Un investigador sobre matrimonios encontró que una pareja sana experimenta cinco intercambios positivos por uno negativo y tal vez esa sea la proporción adecuada también para el trabajo y la escuela.

Podemos aumentar nuestra capacidad de recuperación e inteligencia social para cambiar nuestro rol en esta danza emocional. Una aproximación Yo-Tu a los otros permite que la empatía proceda a su nivel siguiente que es la acción en el cerebro social, que nos guíe a la caridad, las buenas obras y los actos compasivos.

Ingeniería Social

Martín Buber cree que la creciente preponderancia de las relaciones Tú-Ello en las sociedades modernas amenaza el bienestar de la humanidad. Nos advierte sobre la «cosificación» de las personas, la despersonalización de las relaciones que corroe nuestra calidad de vida y el mismo espíritu humano.

George Heber, filósofo estadounidense creador de la idea del «yo social» que es el sentido de identidad que firmamos cuando nos vemos al espejo de nuestras relaciones, propuso como objetivo del Progreso social una inteligencia social perfeccionada con vínculos mucho más desarrollados y mutua comprensión.

La exquisita capacidad de respuesta del cerebro social exige que nos demos cuenta de que no solo nuestras emociones, sino también nuestra biología está dirigida y moldeada, para bien o para mal, por otros, a su vez somos responsables de cómo afectamos a las personas en nuestras vidas.

El mensaje de Buber nos previene contra la postura de ser indiferente al sufrimiento ajeno, que se use nuestra capacidad social solo para propósitos egoístas y recomienda una postura que favorezca la empatía y el cuidado del otro, un accionar caritativo que asuma la responsabilidad por el otro, así como por uno mismo.

Los neurocientíficos están planteando aplicaciones mucho más benéficas, una de ellas aplicaría al descubrimiento de un algoritmo para la empatía, esa afinidad psicológica durante los encuentros, para entrenar a los residentes médicos y a los psicoterapeutas a tener más empatía con los pacientes.

Los líderes necesitan darse cuenta de que son ellos los que marcan gran parte el tono emocional que fluye por los corredores de sus organizaciones y que está a su vez impacta en el modo en que se alcanzan los objetivos colectivos en ventas o en retención de personal. Necesitamos aumentar la sabiduría social, las cualidades que permitan desarrollarse a las personas con las que nos vinculamos.

El Producto Nacional Bruto de Felicidad

La postura convencional sostiene que el capitalismo es el modo más eficiente de distribuir recursos, pero no tiene compasión, entonces ¿cómo podemos modificar nuestro sistema para que seamos no solo eficientes sino también compasivos y seguramente más estables políticamente?

Los vínculos sociales más cálidos podrían tener beneficios inmediatos para todos. La vitalidad surge del contacto humano, pero especialmente de los vínculos amorosos. La gente por quien nos preocupamos son una suerte de elixir, una siempre renovada fuente de energía.

Los estados de profundo estrés como el enojo, el desprecio y la furia explosiva son el equivalente emocional a una exposición de segunda mano de humo de tabaco, que silenciosamente daña y mata a los pulmones de quiénes lo respiran.

La nueva ciencia de la Inteligencia Emocional nos ofrece herramientas que pueden expandir fronteras. Por lo pronto no debemos aceptar las divisiones que nacen del odio sino extender nuestra empatía para entendernos más allá de nuestras diferencias. El circuito del cerebro social nos conecta a todos a nuestra común humanidad.

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Psicología Positiva

Inteligencia Social: Una Base Segura

Notas sobre el Libro de Daniel Goleman.

Entrega 5 de 6.

Leer la entrega anterior: Inteligencia Social: Los Genes No Marcan el Destino.

Tiempo de lectura: 8 minutos.

El carecer de una base social puede hacer que los bebes se vuelvan desdichados o incluso mueran por abandono. Cuando un bebe sonríe o llora, la madre reacciona acorde y le dictará los datos para que aprenda las reglas básicas de las reacciones humanas, también cuando el niño domina el arte de hablar también desarrollará esa conversación interna que se llama pensar.

Las buenas relaciones placenteras tienen su expresión bioquímica con la generación de neurotransmisores inductores de placer, endorfinas y oxitocina que son activados con esa compenetración. La oxitocina proporciona el sentido de total relajación y las endorfinas un placer similar a la heroína. Para un bebe los padres y la familia ofrecen esa agradable seguridad. Las amistades y la pareja con su intimidad romántica también proporcionan esas mismas sensaciones.

Madres poco afectuosas, con incapacidad de interconectarse, que evitan la intimidad emocional solo provocan ansiedad. Las madres de los niños que crecerán seguros son más atentas y corresponden mejor al llanto de los bebes, son más afectuosas, tiernas y más cómodas con el contacto cercano. Las interacciones felices compenetradas son una necesidad básica del infante como el alimentarse o eructar.

En resumen: los niños de un contexto empático tienden a volverse seguros, los padres ansiosos producen niños ansiosos y los padres distantes niños distantes en las relaciones y esto es independiente de la carga genética transmitida.

Una sensación de seguridad y confianza o afinidad producto de la relación Yo-Tú es el eje del crecimiento social del niño.

La Compenetración Depresiva

Muchos neurocientíficos dicen que la depresión tiende a heredarse y no solo el gen sino también al padre deprimido que afecta al niño, este protesta llorando o al darse por vencido se vuelve apático y retraído.

El Set-Point de la Felicidad

Parece ser que el secreto para Daniel Goleman, es que no solo consiste en evitar las inevitables frustraciones y contratiempos de la vida; sino aprender a recobrarse. Cuanta más rápida sea la recuperación mayor será la capacidad del niño para la alegría. Las parejas que aún en desacuerdo despliegan amabilidad, empatía y comprensión mutua, también se aproximan a un rol de padres con mayor armonía.

Hace falta una familia socialmente inteligente para ayudar a desarrollar un «núcleo afectivo positivo» o en otras palabras «un niño feliz». Cuando un niño se siente bien querido, bien cuidado, valioso ante los ojos de las figuras importantes de su vida, el bienestar resultante crea una fuente de positividad.

Un niño requiere de una base y un refugio seguros, al cual regresar después de salir a explorar, lo que hacen en forma de juegos. En el juego aprenden a ser socialmente astutos, cómo negociar espacios de poder, cómo cooperar y formar alianzas y cómo conceder su derrota con gracia cuando es necesario. Así nuestro cerebro está cableado con la urgencia de jugar, una que nos lanza a la sociabilidad.

En la interacción de la miríada de sistemas de control del cerebro el circuito de juego detiene los malos sentimientos: ansiedad, ira intensa, todas las cuales suprimen el espíritu del juego.

El Cuidado en la Infancia y la Intimidad

El Neurocientífico Richard Davidson ha descubierto que cuando la gente está sumida en una emoción negativa, las dos áreas más activas del cerebro son la amígdala y la corteza prefrontal derecha, cuando estamos alegres estas áreas están quietas, mientras que parte de la corteza prefrontal izquierda se enciende.

La gente con actividad en el hemisferio derecho del cerebro es particularmente susceptible a momentos de depresión o irritación mientras quienes tienen actividad en el lado izquierdo experimentan días más felices.

Cada uno de nosotros tiene un temperamento innato que nos induce a tener días felices o tristes, pero las investigaciones vinculan al trato y cuidado que recibimos durante niños con la capacidad para la dicha en la edad adulta.

La felicidad florece con la capacidad de sobreponerse al desencanto y volver a un estado más feliz y tranquilo. Parece haber un vínculo directo entre la capacidad de recuperación en situaciones de estrés y la capacidad para la felicidad.

Capacidad de Recuperación

La sobreprotección de un niño es una forma de privación. La idea de que un niño debe evitar a cualquier costo las situaciones tristes distorsiona la realidad de la vida, Lo importante no es estar en un estado de felicidad perpetua sino aprender a resolver adecuadamente las tormentas emocionales, deben aprender a enfrentarse a los altibajos de una vida social y no experimentar un placer monótono y constante.

Parte IV

Las Variedades del Amor

Las Redes de Apego

En el ámbito del corazón humano se hablan de tres sistemas cerebrales independientes, los neurocientíficos distinguen entre las redes neurológicos de El Apego, El Cuidado y El Sexo, cada uno con sus sustancias químicas y hormonas cerebrales. Cada uno agrega su propio condimento químico y las muchas firmas de amor.

El Apego determina a quien pedimos ayuda, a esos son a quienes más extrañamos cuando están ausentes. En el apego nos enganchamos brindando cuidados y convirtiéndonos en proveedores.

El Apego provee el pegamento para tener unida a la familia y el cuidado suma el impulso para criar a los hijos, para que crezcan y puedan tener hijos a su vez. Cuando el apego se entrelaza con el cuidado y el sexo, entonces se puede disfrutar el amor romántico, pero cuando alguno de los tres falla, todo se tambalea.

El amor puede tener estas variedades: romántico, familiar y paternal. Las fuerzas afectivas que nos une a los demás proceden del surgimiento del cerebro racional y por lo tanto amar requiere de una inteligencia social plena para poder establecer lazos fuertes y satisfactorios.

Cuando los tres sistemas, apego, cuidado y sexo funcionan adecuadamente alimentan el romance en su mejor modo, como una conexión relajada, afectuosa y sensual en donde florece la afinidad.

Leer la sexta y última entrega Inteligencia Social: El Arte del Flirteo‘.

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Psicología Positiva

Inteligencia Social: Los Genes No Marcan el Destino

Notas sobre el Libro de Daniel Goleman.

Entrega 4 de 6.

Leer la entrega anterior: Inteligencia Social: Lazos Rotos.

Tiempo de lectura: 7 minutos.

Parte III

No es tan solo los genes con los que nacemos, lo importante es su expresión, su marca proteínica que hace que algo suceda en nuestra biología. De los aproximadamente treinta mil genes del cuerpo humano, algunos solo se presentan en el desarrollo embriónico y luego se apagan para siempre. Otros prenden y apagan constantemente, algunos solo en el hígado, otros solo en el cerebro.

La epigenética es el estudio de los modos en que las experiencias cambian el modo de funcionamiento de nuestros genes sin alterar su secuencia del ADN, de forma que el entorno programa que tan activos deben estar nuestros genes. Lo que enciende y apaga un gen es una molécula del tipo metil que también acelera o disminuye su actividad neuronal y su vinculación. En efecto, es una molécula de Metil lo que esculpe el cuerpo, incluyendo a el cerebro. Solo cuando un gen o su ADN producen una proteína hace que suceda algo en el cuerpo.

La sola posición de un gen no nos dice el total de su valor biológico, también se verá influido por la comida que comemos que contiene substancias que regulan la cantidad de genes activos. Los genes están diseñados para ser regulados por su entorno inmediato, incluyendo hormonas del sistema endocrino y los neurotransmisores del cerebro, algunos de los cuales están influidos por las interacciones sociales.

Los Genes Necesitan Expresarse

Existe un gen para la expresión de la violencia y otro para inhibir la furia, alguien con una escasez que controla la agresión se enfurece con facilidad, permanece enojado mucho más tiempo que la mayoría y es más proclive a la violencia. La gente de ese grupo puede terminar en presión.

Al tener otro modo de expresión de ese gen, la persona puede enfurecerse, pero se recupera rápidamente, lo que hace la vida más agradable y sus momentos de irritación no duran demasiado. El cerebro humano está diseñado para cambiarse a sí mismo en respuesta al medio ambiente y la experiencia acumulada. El cerebro con la consistencia de la mantequilla, es extremadamente frágil, parte de su fragilidad es su exquisita sensibilidad al entorno. Los modos de enseñanza por ejemplo determinan el cerebro de un niño. Como una planta se adaptará a su ecología social, particularmente al clima emocional que presentan las personas más importantes de su vida.

La vida familiar parece alterar no sólo la actividad del gen de la agresión sino también un vasto número de otras características cruciales. Una influencia dominante parece ser cuanto amor o desamor merece el niño. Los actos de afecto paternal pueden dejar profunda huella en el rol del rediseño cerebral.

El Rompecabezas Naturaleza-Entorno

El psicólogo Robert Plomin, líder en genética de la conducta, dice que la habilidad académica de un adolescente es debida 60% a la genética, el 30% de la noción de la autoestima y 25% de la moralidad también genética, mientras que el resto en cada área es debido a la interacción con él medioambiente social. Existen aún diferencias entre el comportamiento del hermano mayor comparado con el del hermano menor que han competido por la atención paterna en forma diferente, también influyen en forma diferente los demás hermanos y amigos.

Cuando la genética hace que un bebe sea gruñón o indiferente hace que inmediatamente los padres tiendan a responder de la misma manera con disciplina, órdenes y críticas severas y enojos… Todo lo anterior condiciona la «expresión de un gen» que actuará en consecuencia, lo cual presupone el poder de la experiencia para alterar genéticamente el comportamiento.

El Establecimiento de Senderos Neurológicos

Crear un nuevo hábito implica modificar redes neuronales existentes y pasarlas hacia un nuevo sendero neurológico que se fortalecerá cada vez que se repite la secuencia hasta que se hace automático el nuevo circuito. Durante el transcurso de la infancia y la adolescencia se perderán neuronas manteniendo las usadas y abandonando las que no lo son, la experiencia del niño, incluyendo sus relaciones, esculpe el cerebro.

Posteriormente, hoy se sabe, el cerebro y la médula espinal contienen células madre que permiten la creación de nuevas neuronas desde la infancia hasta la ancianidad. Una vez que una Neurona es creada migrará hacia su posición en el cerebro y durante un mes se desarrolla al punto de establecer diez mil conexiones con otras neuronas distribuidas en el cerebro. Durante los cuatro meses siguientes la Neurona refina sus conexiones, una vez que los senderos se establecen, se fijan.

Durante seis meses las experiencias personales dictan que conexiones tendrá la Neurona. La clave es la repetición, cuanto más se repita un acto, más fuerte se convierte el hábito y más densa la conectividad neurológica resultante. De esa misma firma el cerebro ha sido rediseñado a medida que las nuevas neuronas y sus conexiones son establecidas. Así la repetición configura el cerebro social de manera que un bebe puede crecer encantado con el mundo, afectuoso y cómodo y otro triste, retraído o irritado y provocador.

Una Esperanza de Cambio

Los andamios neurológicos (patrones neurológicos reforzados por la repetición) explican por qué un patrón ya establecido es difícil modificarlo y por qué se requiere un esfuerzo consiente para cambiarlo. Pero con nuevas oportunidades o tal vez con esfuerzo o vigilancia, uno puede establecer y reforzar un nuevo sendero.

La crianza no puede modificar cada uno de los genes, ni modificar cada «tic» neurológico, sin embargo, lo que los niños experimentan, día a día, esculpe sus circuitos neurológicos. En el futuro habrá neurociencia aplicada a la educación epigenética para la corrección de fallas genéticas humanas.

Leer la quinta entrega ‘Inteligencia Social: Una Base Segura‘.

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Psicología Positiva

Inteligencia Social: Lazos Rotos

Notas sobre el Libro de Daniel Goleman.

Entrega 3 de 6.

Leer la entrega anterior: Inteligencia Social: El Instinto de Altruismo.

Tiempo de lectura: 7 minutos.

Parte II

Tú-Ello

El psicólogo Martín Buber acuñó el término Tú-Ello para la gama de relacione que van simplemente de indiferentes a absolutamente explotadoras. En ese aspecto los otros se convierten en objetos, tratamos a alguien más como una cosa que como una persona. Alguien que ve a otros para solo utilizarlos para sus objetivos se llama agénico. Soy agénico cuando no me importan tus sentimientos, sino lo que yo quiero de ti.

Yo-Tú

Es la capacidad de una persona de sintonizar, de querer entrar y ver la realidad interior del otro. Algunos psicólogos la llaman «interconectividad» para referirse a ese entrelazado de mundos interiores. La frase Yo-Tú es una manera de describir el mismo tipo de conexión empática.

En alemán Du (Tu) es la más íntima, la palabra que utilizan los amigos y los enamorados. Los modos cotidianos de Yo-Tú van desde el simple respeto y cortesía, al afecto y la admiración y a cualquiera de las infinitas maneras que tenemos de demostrar amor. En el modo Yo-Tú la relación se convierte en un fin en sí misma y en él se utiliza el camino bajo mientras que la racionalidad el camino alto.

La empatía le abre las relaciones Yo-Tú, en esos momentos nos sentimos reconocidos. Freud vio que una intensa compenetración podía forjar una inmediata identificación, un sentido de que el otro y uno mismo somos virtualmente uno y el mismo.

En la vida cotidiana, con las personas que ni son nuestros familiares o amigos, el trato Tú-Ello es común, ignorando el «resto de su identidad humana». Las personas con profesiones asistenciales deben de hacer el esfuerzo de tener un poco de relación Yo-Tú para tratar con empatía a la persona asistida.

El Dolor del Rechazo

El sentimiento de dolor tiene una base neurológica. Nuestro cerebro registra los rechazos sociales en la misma área que registra cuando nos lastimamos físicamente, en la corteza cingulada anterior. Para el hombre prehistórico este rechazo podría significar una amenaza de muerte, por lo que debería de existir el impulso a reparar las relaciones amenazadas.

La risa y el llanto vienen espontáneamente de momentos primarios de conexión social, nacimientos, muertes, casamientos, reencuentros, la pena y la alegría.

La «Depresión Social» es la desdicha especifica por las relaciones conflictivas amenazadas, generando comúnmente angustia. De todos modos, ser tratado como un Ello, como si no importáramos duele mucho.

Empatía y Proyección

El filósofo David Hume observó una «notable inclinación» en la naturaleza humana a dotar a las otras personas de las mismas emociones que notamos en nosotros mismos.

Las personas absortas en sí mismas, pérdidas en sus mundos internos, no tienen más opción que proyectar esa sensibilidad a quienquiera que perciben, mientras que la empatía crea circuitos de retroalimentación ajustándonos a la realidad de la otra persona.

Nuestro sentido de bienestar depende hasta cierto punto de que nos consideren un Tú, nuestra necesidad de conexión es una necesidad humana primaria: un colchón mínimo de supervivencia.

La Tríada Oscura

La empatía es el primer inhibidor de la crueldad humana. Reprimir nuestra inclinación natural a sentir con el otro desata la crueldad. Cuando una persona tiene como rasgo distintivo el elidir la sintonía, típicamente se encuadra en lo que los psicólogos llaman la tríada oscura: narcisistas, maquiavélicos y psicópatas. Las tres comparten una esencia desagradable, aunque a veces bien oculta con duplicidad y malevolencia social, egocentrismo y frialdad emocional.

Narcisistas, Sueños de Gloria

Los dirigentes narcisistas saludables tienen la habilidad de reflexión y están abiertos a la verificación de la realidad. Son confiados, ambiciosos, se pueden embarcar en desafíos y dejar un legado positivo. Tienen una actitud en la madurez que les da confianza en su talento y la autoconfianza esencial para el éxito.

Otros, en ausencia de remordimientos y empatía son indiferentes a las necesidades de sus empleados, evitan la crítica constructiva que perciben como un ataque. No escuchan, prefieren pregonar y adoctrinar. Toda una organización se puede volver narcisista con el gran riesgo de la viabilidad de responder con ingenio a la dura realidad.

Los narcisistas más negativos son desagradables, no sienten la mayor inclinación hacia la intimidad emocional, son competitivos, cínicos y desconfiados y están siempre dispuestos a explotar a las demás personas que hay en sus vidas glorificándose a Costa de los demás.

El Maquiavélico

Este personaje reaparece inmerso en las encarnaciones como el científico loco decidido a tomar el mundo o como el jefe encantador de una cruel banda criminal. Instintivamente odiamos a este personaje por su falta de escrúpulos y su inteligencia al servicio de los fines malignos. El Príncipe, el libro de Nicolás Maquiavelo era el manual del siglo XVI para tomar el poder político y retenerlo mediante la astuta manipulación del aspirante a gobernante, que pensaría solo en sus propios intereses y que no le importaría el pueblo al cual aplastaría al llegar al poder.

Para el Maquiavélico, el fin justifica los medios por más dolor humano que cause, siempre calculadores y arrogantes. Las relaciones envenenadas y la mala reputación que desprenderá algún día los hará descarrilar dejando una secuela de personas resentidas. No sólo están desprovistos de emociones sino también del sentido ético que fluye de la preocupación humana.

El Psicópata: El Otro como Objetivo

En el desorden de personalidad antisocial, sus rasgos distintivos son el engaño y la falta de consideración a los otros. Su irresponsabilidad consecuente no les despierta remordimiento, sino solo indiferencia al dolor emocional que puedan sufrir los demás.

Para los psicópatas, las personas son siempre un Ello, una marca a embaucar, usar y desechar. Parecen inmunes al estrés y no sienten angustia. Su cableado Neurológico los adormece a la gama de emociones que se generan con la aflicción humana por lo que no perciben el dolor emocional de los otros y por ende no aplican freno interno a su mezquindad o crueldad.

El remordimiento y la venganza y sus primos cercanos, la culpa y el orgullo son emociones sociales o morales. Estas emociones presuponen presencia de empatía para sentir que nuestro comportamiento será evaluado por los demás. Los miembros de la tríada obscura los presentan solo de manera atrofiada, si es que presentan alguna.

Las emociones básicas como la ira, la melancolía, el temor y la alegría están cableadas al cerebro al nacer e inmediatamente después, pero las emociones sociales requieren de autoconciencia, una capacidad que apenas empieza a surgir a partir del segundo año de vida. A partir de que se siente que es una persona separada, aparece la habilidad de sentirse mortificado por lo que los demás pueden pensar de nosotros y el sentimiento de avergonzarse, es la primera emoción social de un niño.

La ira justiciera parece activar un ciclo de recompensa en el cerebro que provoca hacer cumplir las normas mediante el castigo a los infractores.

En ausencia de culpa y temor los castigos potenciales pierden su poder de disuasión, por eso los psicópatas siguen actuando en contra de las normas sociales.

La Ceguera Mental

Es la inhabilidad para leer los sentimientos a partir de la observación de los ojos, en empatía y en la intimidad con las amistades, es la carencia de precisión empática, es no poder percibir que sucede en la mente de alguien.

Visión Mental

Es la habilidad para aprender lo que parece estar pasando en la mente de alguien, también es conocido por los neurocientíficos como teoría de la mente, es captar pistas en su rostro, su voz y sus ojos para sentir sus sentimientos y deducir sus pensamientos.

Si carecemos de este sentido estamos perdidos en lo que es relativo a amar, considerar, cooperar, negociar y compartir, así seremos torpes en los encuentros sociales. Las relaciones serían huecas, como si fueran objetos, como los autistas, ciegos a la mente.

La visión mental exige las siguientes habilidades básicas: distinguir entre uno mismo y los demás, comprender que otra persona puede pensar diferente que nosotros, percibir las situaciones desde otra perspectiva y darse cuenta de que los objetivos de otros no tienen que ser de interés nuestro.

La falta de esta habilidad es una deficiencia en el funcionamiento de las neuronas espejo. Una vida social consistente depende de un flujo constante de tales juicios rápidos: la visión mental haciendo su trabajo, todos leemos la mente.

El Cerebro Masculino

El cerebro masculino extremo, no tiene ideas cuando se trata de una visión mental, la empatía parece estar atrofiada. Pero esa deficiencia viene acompañada de fortalezas intelectuales.

El cerebro femenino extremo, por otro lado, se destaca por la empatía y la compasión de los pensamientos y sentimientos de los demás.

El patrón óptimo, dice el psicólogo Barón Cohen es tener un cerebro «equilibrado» que tenga fortalezas tanto en empatía como en sistematizaciones. Un médico con dichas habilidades por ejemplo sería capaz de dar diagnósticos precisos de tratamiento al tiempo de que sus pacientes se sentirán escuchados, comprendidos y cuidados.

Leer la cuarta entrega ‘Inteligencia Social: Los Genes No Marcan el Destino‘.

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Psicología Positiva

Inteligencia Social: El Instinto de Altruismo

Notas sobre el Libro de Daniel Goleman.

Entrega 2 de 6.

Leer la entrega anterior: Inteligencia Social: Introducción.

Tiempo de lectura: 7 minutos.

De los muchos factores en juego del altruismo, uno crítico, parece ser sencillamente tomarse el tiempo para prestar atención, nuestra Empatía es más fuerte en la medida que nos concentramos completamente en alguien y entonces nos concentramos y compenetramos emocionalmente. Sencillamente prestar atención nos permite construir una conexión emocional. Si falta la atención la empatía no tiene la menor oportunidad. Simplemente darse cuenta de la desdicha de alguien nos puede hacer sentir impulsados a ayudar.

Sin embargo, en las grandes ciudades los citadinos aprenden a superar la angustia de ver a alguien en estado penoso con solo retirar la mirada, apartando la atención, el cierre de muchos hospitales mentales ha convertido a las calles en salas psiquiátricas. Cuando una persona ve a otra lo suficiente como para sentir empatía, lo más probable es que se ofrezca a ayudar y cuando alguien ve un acto de bondad, típicamente despierta en esa persona el impulso de también llevarla a cabo.

La Sintonización

Si estamos rígidos o preocupados no podemos registrar el brillo de los ojos de alguien, el asomo de una sonrisa o los tonos cálidos de su voz, todos ellos canales para enviar mensajes de amistad. Una explicación técnica de esta dinámica enfoca los límites de la atención misma. La memoria en funcionamiento o la cantidad de memoria que podemos fijar en cualquier momento dado, reside en la corteza prefrontal, la ciudadela del camino alto, este sistema de circuitos juega un papel adjudicando nuestra atención, buscando por ejemplo en la memoria para saber qué decir y hacer al mismo tiempo que atiende las señales entrantes y altera nuestras respuestas en consecuencia.

Las preocupaciones roban la atención y nos apartan de cualquier otra cosa de la que nos estemos ocupando. Mientras que cuanto más atentos estemos, con mayor agudeza percibimos el estado interior de otra persona, a la inversa, cuanto más preocupados estemos menos agudamente podemos entrar en Empatía. La abstracción en uno mismo mata la empatía y ni que hablar de la compasión, cuando nos concentramos en los demás el mundo se expande.

Compasión Instintiva

Virtualmente desde el nacimiento cuando un bebe escucha llorar a otro angustiado, comienzan a llorar como si el también estuviera angustiado. La empatía lubrica la sociabilidad y nosotros los humanos somos el animal social por excelencia.

Un Ángel Sobre la Tierra

La empatía trae el grado de compartir emociones, un requisito esencial para de verdad comprender al mundo interior de cualquier persona. Las neuronas espejo son las que dan la riqueza de la empatía, el mecanismo fundamental que hace que ver a alguien experimentando dolor de verdad nos duela. Literalmente empatía significa «sentir dentro» sugiriendo una imitación de los sentimientos de la otra persona. Los neurocientíficos dicen que entre más activos los circuitos de las neuronas espejo de una persona mayor será su empatía. En la psicología de hoy empatía es la sutileza en tres sentidos:

  1. Conocer los sentimientos.
  2. Sentir lo que otro siente.
  3. Responder compasivamente.

Como una secuencia 1-2-3 te veo, siento contigo y entonces me activo para ayudarte. Toda comunicación requiere que lo que le importe al transmisor, también le importe al receptor.

Todos los humanos tenemos una mente que no soporta ver el sufrimiento de otros. Cuando vemos a alguien en aflicción circuitos similares reverberan en nuestro cerebro en resonancia empática de grueso calibre que se convierte en el preludio de la compasión. Nuestro cerebro ha sido preparado para la bondad. Automáticamente vamos en ayuda de un niño que grita de terror o queremos abrazar a un niño que sonríe.

Escuchar la historia triste de alguien activa en quien escucha la amígdala y circuitos relacionados con la tristeza. Nuestras percepciones iniciales nos preparan para la acción y ver nos prepara para hacer. Sentir cualquier emoción provoca la necesidad de la relación.

Cuando vemos a alguien expresar temor nuestro propio cerebro activa los circuitos para el miedo. El contagio emocional hace algo más que sencillamente esparcir sentimientos, automáticamente prepara al cerebro para la acción adecuada. Pese a todo, los humanos heredamos un prejuicio biológico que es más fuerte hacia la bondad, la compasión, el amor y al alimento más que a la mezquindad de los sentimientos de la ira y la envidia, ser grosero, agresivo o violento, que nos da un sentido ético innato, es un rasgo biológico de nuestra especie.

Anatomía de un Beso

Una pareja recuerda vívidamente el momento de su primer beso, un hito en su relación. El preludio Neurológico para un beso parecen ser las largas miradas, los ojos son las ventanas del alma nos dice la neurociencia y ofrecen el asomo a los sentimientos más íntimos de una persona. Los ojos contienen proyecciones nerviosas que llevan directamente a una estructura clave para la empatía y las emociones de imitación, la zona orbitofrontal de la corteza prefrontal (COF) que es especialmente sensible a las señales cara a cara con el contacto visual.

La COF tiene neuronas que están reguladas para detectar emociones en el rostro de alguien o para comprenderlas a partir del tono de voz y conectar los mensajes sociales con la experiencia visceral: las dos personas sienten que se gustan y le asignan un valor de hedonismo a su relación social.

La Velocidad del Camino Bajo

“Entré en la sala de espera en donde ella estaba y de inmediato sentí que mi fisiología se instalaba”, cuando se hace un juicio tan instantáneo se debe al funcionamiento de las neuronas fusiformes que sospechan ahora los neurocientíficos son la velocidad de la intuición social. Las dimensiones gigantescas de las fusiformes aseguran una transmisión a altísima velocidad, conectan la COF con la corteza cingulada anterior (CCA).

La CCA dirige nuestra atención y coordina nuestros pensamientos, nuestras emociones y la respuesta al cuerpo a nuestros sentimientos. Este es el centro de comando Neurológico. Estas células fusiformes son ricas en receptores de serotonina, dopamina y vasopresina que juegan papeles clave en la unión con otros, en el amor, en nuestros buenos y malos estados de ánimo y en el placer. Funcionan a alta velocidad haciendo juicios de agrado/desagrado en milisegundos y se puede decir es nuestro sistema de guía social.

Incluso cuando el cerebro este en reposo, cuatro zonas permanecen activas, como motores nerviosos en primera marcha, preparados para una respuesta rápida y están involucrados en los juicios sobre las personas interactuando. Este circuito se pone rápidamente en funcionamiento de agrado/desagrado y predice el curso de la relación.

Elecciones del Camino Alto

Mientras que la ruta baja da una afinidad emocional, instantánea, la ruta alta genera un sentimiento social más sofisticado.

El Camino Económico

No es cierto que el humano siempre tratara de maximizar sus ganancias, las personas a veces están dispuestas a perder un mes de salario solo para castigar una oferta o situación injusta. El camino alto confía muchísimo en la corteza prefrontal, crítica para el pensamiento relacional y siempre está vigilando su frontera con los centros impulsivos emocionales del camino bajo, como la amígdala en el cerebro medio.

Durante las interacciones persona a persona nos compenetramos, obtenemos constante retroalimentación, fundamentalmente de las expresiones faciales y el tono de voz de la otra persona que nos dice instantáneamente si vamos bien o no.

El camino alto hacia la elección significa que tenemos la voluntad de responder como queramos incluso a un contagio no deseado. En lugar de inundarnos de alguien lleno de miedo podemos mantenernos calmados. El camino bajo ofrece la primera opción, pero el camino alto decide a donde iremos a parar.

Los Recuerdos

Nuestros recuerdos son reconstrucciones, a nivel celular, recuperar un recuerdo significa que será reconsolidado, levemente modificado desde el punto de vista químico por una nueva síntesis proteica que ayuda a almacenarlo de nuevo.

El Cerebro Social

Desde el punto de vista de la neurociencia, el cerebro social se refiere a una serie de circuitos que se orquestan cuando las personas se relacionan entre sí. Representa la mayor interconectabilidad del cerebro y no está localizada en un solo punto sino distribuida en gran parte del cuerpo, por ejemplo, la serotonina es un neurotransmisor que genera sentimientos de bienestar en el cerebro, pero esa misma substancia también regula los intestinos.

Así una misma molécula regula tanto la digestión como la felicidad. Para ejecutar una interacción cara a cara, la vasta red del cerebro social crea un conducto Neurológico común.

¿Qué es la Inteligencia Social?

Es la brillantez para relacionarse, quien tiene la habilidad de transformar la química emocional de un rango negativo a uno positivo. Tiene dos piedras angulares: la Empatía y la Habilidad Social. No se puede separar la causa de una emoción del mundo de las relaciones, nuestras interacciones sociales son las que mueven a nuestras emociones e incluyen dos categorías: La conciencia social, lo que percibimos sobre los otros y la facilidad social que es lo que hacemos en consecuencia con esa conciencia.

Inteligencia Social

Conciencia Social

Desde percibir el estado interior de otra persona, comprender sus sentimientos y pensamientos y captarlos en situaciones sociales complicadas.

Empatía Primaria

Sentir a los otros, leer señales no verbales.

Armonización

Escuchar con absoluta receptividad.

Precisión Empática

Comprender los pensamientos, los sentimientos y las intenciones de la otra persona.

Conocimiento Social

Saber cómo funciona el mundo social.

Facilidad Social

Solo percibir cómo se siente o saber lo que se piensa no garantiza relaciones fructíferas. La facilidad social se erige sobre la toma de conciencia social e incluye:

Sincronía

Interactuar fluidamente a nivel verbal.

Auto-Presentación

Presentarnos eficazmente.

Influencia

Moldear el resultado de las interacciones sociales.

Preocupación

Preocuparse por las necesidades de los demás.

Empatía Primaria

Es la habilidad para leer las emociones de otra persona. Esta variedad de empatía es una capacidad del camino bajo y ocurre rápida y automáticamente, es intuitiva a nivel de las entrañas, activadas por las neuronas espejo. Las mujeres cumplen mejor esta dimensión de empatía y mejora con el tiempo, pulida por las situaciones de la vida.

Sintonización

Es una habilidad que va más allá de una empatía momentánea y llega a ser una presencia completa y sostenida que facilita la afinidad. Le ofrecemos a una persona nuestra atención absoluta y la escuchamos absolutamente, procurando entenderla en lugar de dejar sentada nuestra opinión. Podemos facilitar la sincronización simplemente prestando más atención intencionalmente.

Escuchar de Verdad

Es una presencia sin agenda tratando de comprender y prefiriendo cultivar una relación en que se confía en su consejo. Escuchar bien distingue a los mejores líderes, gerentes, maestros y vendedores. La enajenación y las preocupaciones disminuyen nuestra atención de modo que somos menos capaces de reparar en los sentimientos y necesidades de las otras personas y mucho menos responder con empatía.

La incapacidad para sintonizar extingue la afinidad. Abandonar el soñar despierto y concentrarse con la persona con quien uno está, alineando las emociones y maximizando la probabilidad de los otros ingredientes como la sencillez para lograr la afinidad.

Precisión Empática

Representa según algunos, la experiencia esencial en la inteligencia social se construye a partir de la empatía primaria, pero agrega la toma de conciencia plena de lo que la otra persona siente y piensa. La toma de conciencia de las intenciones de alguien, permite una empatía más aguda, de modo que podemos predecir lo que esta persona hará.

Conocimiento Social

Es el cuarto nivel de la conciencia social, es el conocimiento de cómo funciona la realidad del mundo social. Comprender las normas no habladas que gobiernan la interacción es crucial para las interacciones con alguien de cultura diferente. Alguien brillante en el conocimiento social pero que carezca de la drástica facilidad social seguirá siendo dolorosamente un inepto con las personas.

Sincronía

La Sincronía nos permite deslizarnos en la danza no verbal con la otra persona, la falta de Sincronía sabotea la competencia social arrojando las interacciones por la borda, desde sonreír o asentir en el momento preciso, sencillamente orientar el cuerpo hacia la otra persona incrementa la aceptación.

Auto-Presentación

Es la habilidad para dejar «la impresión deseada». El carisma es un aspecto de la Auto presentación, comprende la habilidad de despertar emociones que se transmiten, contagio emocional de una figura carismática cuando embelesa a una multitud.

Para esto la sociedad tiene normas fáciles sobre cómo expresar emociones, por ejemplo, se aprueba que una mujer llore en público con temor o tristeza, o que el hombre exprese ira, pero no que llore.

Influencia

Es la capacidad de moldear constructivamente el resultado de una interacción utilizando el tacto y el autocontrol, modulando el impulso agresivo con la empatía, el conocimiento social y el reconocimiento de las normas que funcionarán en una situación dada, con una dosis adecuada de expresividad. La discreción social nos permite encajar donde estemos dejando menos ruido emocional a nuestro paso.

Preocupación

La preocupación refleja la capacidad de compasión de una persona a diferencia de los tipos antisociales que no les preocupa el sufrimiento de los demás.

Educar el Camino Bajo

La detección de las micro expresiones faciales en los demás ayuda a entenderlas mucho mejor. Esta habilidad puede ser aprendida, para aplicarla en las interacciones humanas, sabiendo leer esas señales afectivas que funcionan por el camino bajo, se puede llegar a la perfección practicando.

Reconsideración de la inteligencia Social

Ahora la neurociencia ha estudiado la base neurológica del IQ y la habilidad interpersonal que comprendan los talentos del camino bajo, incluyendo las capacidades para entrar en sincronización para escuchar sintonizados y para la preocupación empática.

Leer la tercera entrega «Inteligencia Social: Lazos Rotos«.

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Psicología Positiva

Inteligencia Social, de Daniel Goleman: Introducción

La Ciencia Para las Relaciones Humanas

Notas sobre el Libro de Daniel Goleman.

Entrega 1 de 6.

Tiempo de lectura: 7 minutos.

En la actualidad se sabe que el cerebro dirige el comportamiento social y humano y a su vez nuestro mundo social influye en nuestro cerebro y en nuestra biología.

Siendo las relaciones humanas una parte fundamental en la psicología positiva para aumentar nuestro bienestar y sentimiento de felicidad subjetiva, con un peso que influye a lo largo de nuestras vidas muy importante y con los estudios actuales que demuestran que la soledad es más tóxica aún que un paquete de cigarrillos al día, aunque también está demostrado que una relación tóxica, cargada de emociones negativas recurrentes disminuye años a la vida de la persona que las sufre por lo que siempre será mejor eliminarlas.

Agrego esta serie de 6 post, desde el 12 de marzo hasta el 16 de abril, sobre este libro en donde nos habla de todos los conceptos que influyen para entenderlas y hacerlas más satisfactorias. El Dr. Goleman es mundialmente conocido por haber descrito y acuñado el concepto de la Inteligencia Emocional, otro libro famoso de él es Focus, en donde destaca la importancia de dominar el arte de la atención sostenida para el desarrollo del área cognitiva, las relaciones humanas y la empatía, así como para poder tomar decisiones de vida óptimas.

Se ha aprendido a través de imágenes de resonancia magnética, que el cerebro social es una suma de mecanismos nerviosos que instrumentan nuestras interacciones, nuestros pensamientos y sentimientos sobre las demás personas.

La novedad es que ese cerebro social representa el único sistema biológico en nuestro cuerpo que continuamente nos sintoniza con las personas con quienes estamos y que a su vez se deja influir por el estado interno de esas personas y participan incluso el modelado de nuestro cerebro por medio de la neuroplasticidad, lo que significa que experiencias repetidas esculpen la forma, el tamaño y la cantidad de neuronas y sus conexiones sinápticas.

Nuestras relaciones clave pueden modelar ciertos circuitos neurológicos, ser enojado o lastimado constantemente o nutrido emocionalmente por alguien con quien pasamos mucho tiempo todos los días a lo largo de los años puede modelar nuestros cerebros.

Así la manera en que nos relacionamos con otros tiene una importancia anteriormente, inimaginable.

Actuar con Sabiduría

Podemos pensar que la inteligencia social es un término abreviado para describir cuando somos inteligentes en nuestras relaciones humanas. Expandiendo el interés no a lo personal sino a la relación entre personas cuando interactúan.

Esta visión más amplia, lleva a considerar dentro del alcance de la inteligencia social las capacidades que enriquecen las relaciones personales tales como la empatía y la preocupación.

La respuesta social del cerebro exige que seamos sabios, que nos demos cuenta de que ya no sólo nuestro estado de ánimo y nuestra biología misma es dirigida y moldeada por las otras personas que están en nuestras vidas y a su vez que vigilemos como afectamos las emociones y la biología de las otras personas.

Las implicaciones van más allá de un pasajero interés teórico, implican reevaluar nuestras vidas.

El cerebro cuenta con sorprendente facilidad para conectarse con otros cerebros esparciendo nuestras emociones como un virus.

Parte I

Diseñados para Conectarse

Nos pescamos emociones fuertes, como la ira de otros, como un retrovirus que sería como el equivalente emocional a un resfrío. Toda interacción tiene un contexto emocional, podemos hacernos sentir un poco mejor los unos a los otros. Esas interacciones equivalen a una economía emocional con pérdidas y ganancias que experimentamos con una persona o conversación determinada.

Al fin del día el balance neto de sentimientos que hemos intercambiado en gran medida determina qué tipo de día -bueno o malo- sentimos que hemos tenido. En ese intercambio clandestino, las emociones pasan de persona a persona desde fuera hacia adentro y es de desear que sea para bien.

Como fumador pasivo, la filtración de emociones puede hacer de un espectador la víctima inocente del estado tóxico de otra persona, se manifiesta físicamente en la amígdala, en el sistema límbico al centro del cerebro. De toda la gama de sentimientos el miedo es el que despierta más poderosamente a la amígdala. Cuando la alarma lo impulsa un amplio sistema de circuitos aunada a grupos clave del cerebro guiando pensamientos, atención y percepción hacia lo que ha invocado el miedo.

El Camino Bajo: Central de Contagio

La amígdala en la zona central del cerebro, extrae el significado emocional de los mensajes no verbales, ya sea un entrecejo fruncido, un súbito cambio de postura, una alteración en el tono de voz, incluso microsegundos antes de que sepamos lo que estamos mirando, preparando una reacción emocional en nosotros y en el mecanismo clave para contagiarnos un sentimiento de la otra persona.

Dar y recibir sentimientos acompañan a cualquier encuentro humano que tengamos sin importar el asunto concreto que nos ocupe. Ese contagio emocional ejemplifica lo que se puede llamar El Camino Bajo del cerebro en funcionamiento, es un sistema de circuitos neuronales que funciona debajo de nuestra conciencia, automáticamente, sin esfuerzo y a una gran velocidad.

El Camino Alto por el contrario pasa por sistemas nerviosos que trabajan más metódicamente y pasó a paso, con un esfuerzo deliberado. Podemos ver el camino bajo como húmedo, destilando emoción y el camino alto como seco y fríamente racional. El camino bajo nos permite sentir algo en relación con otra persona, el camino alto, nos permite pensar sobre lo que sentimos.

Una emoción puede pasar de una persona a otra en silencio sin que nadie se dé cuenta conscientemente, porque el sistema de circuitos de ese contagio está en el camino bajo.

Impulsores del Estado de Animo

Nuestro mundo puede llenarse de disparadores de ánimo, desde una suave música en el elevador hasta el tono amargo de alguien. De hecho, cada vez que vemos la fotografía de alguien que transmite una emoción fuerte como tristeza, desagrado o alegría, nuestros músculos faciales comienzan a rellenar la expresión facial del otro. Una sonrisa se imita con una leve expresión faciales y tiene una consecuencia biológica.

Emociones Contagiosas

La pantalla del cine transmite las emociones como si fuera la realidad, ese poder del cine responde con los mismos circuitos. El cerebro hace poca distinción entre las realidades virtuales y las reales. Cuanto más único y asombroso es un hecho, más atención despliega el cerebro. Dos factores que amplifican la respuesta del cerebro a una realidad virtual son el volumen preceptúales y los momentos emocionalmente fuertes como los gritos o el llanto.

Los estados de ánimo son tan contagiosos que podemos captarlos de una sonrisa o de un ceño. Reprimir las emociones paga un precio fisiológico como puede ser alta presión arterial, reflejo del esfuerzo emocional. La franqueza es la respuesta natural del cerebro, el cableado nervioso transmite el más mínimo estado de ánimo a los músculos del rostro La exhibición de emoción es automática e inconsciente, por lo que su reprensión exige un esfuerzo consciente.

La falta de sinceridad es detectada con el trabajo conjunto del camino bajo y el camino alto y está especializado para detectar desconfianza, que es diferente de la empatía y la atracción. La teoría de la evolución sostiene que nuestra habilidad para recelar ha sido esencial para la supervivencia humana como nuestra capacidad de confiar y cooperar.

La amígdala escudriña automáticamente y compulsivamente a todos aquellos con los que nos encontramos para saber si podemos confiar en ellos. ¿Es seguro acercarme? ¿Puedo contar con él o no? Los expertos en emoción leen la mirada de una persona, se dice que miramos al suelo con la tristeza, lateralmente con el desagrado y hacia lo lejos cuando nos sentimos culpables o avergonzados.

Mentir exige un esfuerzo especial y tiempo. Las palabras pueden delatar una mentira, pero la mayor parte de las veces será la discrepancia entre la expresión facial y las palabras, los músculos faciales son controlados por el camino bajo.

Amor, Poder y Empatía

En el fluir interpersonal de las emociones el poder importa, en las parejas, por ejemplo, cada miembro negocia que poder tendrá en cada dominio, por ejemplo, alguien en las finanzas, la casa o en lo social. La empatía es percibir las emociones del otro y parece ser tanto fisiológica como mental y se construye al compartir el estado interior de otra persona. En ese estado se comparte el estado fisiológico de la persona con la que se está sintonizado. Las emociones que atrapamos tienen consecuencias y eso nos da razón para alterarlas en beneficio mutuo.

La Receta Para la Afinidad

La afinidad existe solo entre personas, la reconocemos cuando la relación es agradable, comprometida y fluida. Las personas afines suelen ser creativas y más eficientes en la toma de decisiones, aparece un sentido de amistad en la que cada persona siente la calidez, la comprensión y la sinceridad de la otra persona e incluye tres elementos:

  1. Atención mutua. Ingrediente esencial.
  2. Sentimientos positivos compartidos.
  3. Duelo no verbal bien coordinado.

Mirarse a los ojos abre un camino para la empatía. Los buenos sentimientos se transmitirán a través del tono de voz y la expresión facial.

La coordinación o sincronía es el tercer elemento. Nos coordinamos con mayor fuerza vía sutiles canales no verbales como son el ritmo de una conversación y nuestros movimientos corporales. Los que tienen afinidad se ven animados y expresan sus emociones libremente. Cuando falta la coordinación una conversación será incomoda, con respuestas a destiempo o pausas embarazosas.

La Sincronía

Cuando dos personas sincronizan inconscientes sus movimientos y ademanes durante sus interacciones hará que se sientan más positivos el uno con respecto al otro. Esta tranquila armonización tiende a continuar durante los momentos difíciles como las pausas largas, las interrupciones y el hablar simultáneamente.

La sincronía puede ser un placer vivirla y un grado máximo de sincronía es la ola en un estadio de futbol.

Cuanta más sincronía, más parecidas serán las emociones que sienten ambas partes, entrar en sincronía crea un ajuste emocional.

Cualquier conversación exige que el cerebro haga cálculos extremadamente complejos para mantenernos en sincronía y de esa sincronía surge la afinidad.

La Protoconversación

Las conversaciones no verbales entre un bebe y su madre se llaman protoconversaciones y son la comunicación en su estado más básico, representa la primera lección a un bebe de cómo interactuar.

Wi-Fi Neurológico

Cuando dos personas interactúan cara a cara el contagio se transmite por múltiples circuitos nerviosos que operan en paralelo. Estos sistemas para el contagio emocional se mueven a toda la gama de sentimientos, desde la ansiedad a la alegría. La Sincronía funciona mejor cuando es espontánea. Compenetrarse permite que los sentimientos, los pensamientos y las acciones se sincronicen.

Espejos Neurológicos

Las neuronas espejo, células especializadas, hacen eso exactamente, reflejan una acción que observamos en otra persona, haciéndonos imitar esa acción y tener el impulso de hacerlo, haz lo que él hace como reflejo o como dice una canción «cuando sonríes todo mundo sonríe contigo». Simular un acto es lo mismo que hacerlo. Solo que la ejecución real está bloqueada.

Sentimos al otro en el sentido más amplio de la palabra: sus sentimientos, sus movimientos, sensaciones, cuando actúan dentro de nosotros. La habilidad social depende de las neuronas espejo, asimismo parecen ser esenciales en el aprendizaje de los niños, imitando lo que hacen otras personas crean una sensibilidad compartida, llevando de afuera a dentro de nosotros, para comprender a otro, nos convertimos en el otro, un poco al menos.

Los sistemas de las neuronas espejo nos permiten comprender las mentes de otros sin razonamiento conceptual, sino mediante estimulación directa, sintiendo no pensando, creando una inmediatez, un sentido de compartir el momento, los neurocientíficos la llaman la «resonancia empática» un enlace cerebro a cerebro que forma un circuito de dos personas vía el camino bajo. En tales momentos resonamos con su experiencia y ellos con la nuestra.

La Ventaja del Rostro Feliz

Las sonrisas de placer genuino o diversión espontánea, son las que probablemente despierten otra sonrisa a cambio, esa acción señala el trabajo de las neuronas espejo dedicadas a detectar sonrisas y a disparar las nuestras a cambio…

Las sonrisas tienen una ventaja por encima de todas las otras expresiones emocionales: el cerebro humano prefiere rostros felices, los reconoce más prestamente que expresiones negativas, es conocido como la ventaja del rostro feliz. Existe también el mecanismo de transferir no sólo sentimientos sino también pensamientos que puedan llevar a personas a pensar, hacer o decir virtualmente lo mismo en el mismo momento.

Cuando conocemos bien a alguien o experimentamos una fuerte afinidad, las condiciones son casi óptimas para una confluencia de nuestros pensamientos, sentimientos, percepciones y recuerdos interiores. Estamos en lo que equivale a una fusión mental, en la que tendemos a percibir, pensar y sentir de la misma manera que la otra persona.

Cuando se habla de grupos o multitudes también es posible unificar a los individuos para convertirlos a que estén dominados por «una única pasión» que todos comparten, una emoción en común que lleva a la acción unida «un contagio colectivo”. En ausencia de una jerarquía de poder, la persona con el rostro más expresivo emocionalmente será quien fije el tono a compartir.

Leer la segunda entrega “Inteligencia Social: El Instinto de Altruismo”.