La Proxima Decada


        La Próxima Década    

Tiempo de Lectura: 10 minutos.

Si bien este libro amplia la perspectiva de análisis para cubrir ciclos extensos, me gustaría centrarme ahora en las dinámicas que ocurren dentro de estos ciclos que serán más importantes durante la década siguiente. Como he explicado hay ciclos más pequeños dentro de los ciclos más grandes, de modo que los ciclos pequeños empujan el desarrollo de los ciclos grandes, a ello hay que sumarle baches que no son cíclicos. Todo esto es lo que determina lo que va sucediendo.     Durante la próxima década las dinámicas más importantes son el ciclo de la deuda/el dinero/la economía a corto plazo (también conocido como el ciclo económico), el ciclo del orden y desorden interno y la escalada de conflictos o la reducción de los interdependencias entre Estados Unidos y China . A la hora de tomar decisiones, tener todo esto en mente, cómo pensar en cómo tomar en como unas dinámicas influyen en otras y evaluar en qué punto estamos dentro de cada uno de sus ciclos me resulta muy útil, dice Ray Dalio.

El ciclo de deuda/dinero/economía consiste el corto plazo, en la alternancia de distintos periodos con bancos centrales que estimulan la economía creando dinero y crédito y que luego intentan desacelerar la producción mediante la reducción de ese mismo flujo. Esto nunca se maneja de forma correcta y precisa, lo que produce excesos que conducen a burbujas, crisis y nuevos arranques de ciclo. En ocasiones hay otro tipo de acontecimientos negativos que se dan casi al mismo tiempo que una recesión (por ejemplo, los atentados del 11 de septiembre de 2001).

Por lo general este ciclo se extiende durante unos 8 años, aunque ese periodo no viene tan determinado por cuánto tiempo ha pasado desde el último ciclo, sino que obedece más bien al resultado que arrojan las condiciones económicas subyacentes. Son aspectos muy relevantes al margen que tiene la economía, la existencia o no de burbuja financieras, laxitud en el endurecimiento de la política monetaria y las reacciones de los mercados de inversión y las fuerzas productivas ante posibles cambios de la estrategia de los bancos centrales. En abril de 2020 arrancó un nuevo ciclo marcado por la mayor dosis de estímulo fiscal y monetario conocido hasta la fecha. El anterior había empezado en 2008, pero el tamaño de los estímulos fue menor.

Si seguimos mirando atrás vemos en este tiempo de ciclos arrancando respectivamente en 1960, 1970, 1974, 1980, 1982, 1990 y 2001. Si tenemos en cuenta 1) los cuantiosos estímulos inyectados desde 2020 (sobre todo en Estados Unidos), 2) la debilidad de las grandes economías (caso que también el país norteamericano) 3) y las señales que nos alertan de que el riesgo de burbujas ha subido de moderado a alto, y 4) la sensibilidad de los mercados y la economía a los cambios en los tipos de interés, mi conjetura es que la próxima recesión llegará antes de lo esperado según los patrones históricos calculo que a partir de la publicación de este libro podría desencarnarse dentro de los próximos 4 años con un margen de error de uno o dos años (es decir quedaría como máximo en torno a los 5 años y medio desde que este libro salga al mercado).

No apuestes de forma segura a que sucederá exactamente lo que acabo de decir, porque para estar seguro habría que precisar más aún la estimación, monitorizando aquellas variables que acabo de mencionar, en especial la inflación y las medidas de endurecimiento por parte del Banco Central. Además, uno esperaría que cualquier recesión venga seguida con rapidez por una inmediata reversión de las políticas del banco Central, que nos llevaría hacia la próxima gran ronda de estímulos. Esto me hace estar menos preocupado por el impacto de la recesión y más angustiado por la divisa, en particular el efectivo, y la deuda denominada en dólares, euros y en yenes. Por supuesto lo que sucede en esos ciclos económicos se verán afectado también por lo que ocurre con otros ciclos y por los baches que surjan a lo largo del camino, de igual manera este ciclo afectará a los demás.

En lo que respecta al ciclo de orden y desorden interno, lo cierto es que por lo general se retrasa en relación con el ciclo de deuda/económico porque las personas son menos conflictivas cuando corren buenos tiempos que cuando las cosas van a peor. Cuando estos ciclos interactúan de forma intensa y fuerte, pueden desencadenarse cambios importantes. En Estados Unidos, los ciclos políticos que arrojan cambios importantes a corto plazo ocurren cada dos años con las elecciones que renuevan el congreso, y cada cuatro años, con las elecciones presidenciales, existiendo un límite de ocho años para el conjunto de periodos presidenciales. En China los cambios se producen cada 5 a 10 años y el ultimo gran cambio en torno a noviembre de 2021, cuando esté libro se publicó. Además el gigante asiático no hay límites que acoten los mandatos presidenciales. Por eso si bien Podemos mirar el calendario y saber un poco mejor qué es lo que está por venir, seguimos lidiando con muchas incertidumbres algunas de las cuales pueden ser exactamente realmente impactantes. Según mis estimaciones existe una gran posibilidad de que la próxima recesión se produzca en torno a las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos. Tradicionalmente, el ciclo de orden y desorden externo han venido marcado por la aceleración de conflictos que terminan derivando en guerras. Como expliqué antes Estados Unidos y China están intensificando sus acciones en lo tocante a los cinco tipos de guerra ya identificados, de hecho ambos países plantean sus movimientos de lustro en lustro fijándose nuevas metas que reportan una gran autosuficiencia y preparación para librar cada uno de esas guerras lo que les dará la mayor capacidad aunque es dudoso que cualquiera de esos conflictos ha llegado a dominar tanto como para que desaparezca la lógica de disuasión inducida por el miedo a la destrucción mutua asegurada. Dado que el poderío de China va en aumento aumentando en relación con el de Estados Unidos esto parece implicar que los cambios importantes no se producirán ni demasiado pronto ni demasiado lejos. Como ya expliqué hay un riesgo significativo que nos estemos acercando a un conflicto de incomparable fuerza si se desatan los acontecimientos en torno a Taiwán y los mares de China Oriental y meridional. China tendrá una predisposición imparable y no dudaría en luchar para cambiar el estado actual de Taiwán, mientras que sin dudarlo Estados Unidos le proporcionaría en su contra. Otros países sobre todo Corea, India Japón y Rusia así como las principales potencias europeas y las de medio oriente desempeñarán un papel importante en ese conflicto de alcance global. Durante los próximos cinco años es probable que las alianzas entre las grandes potencias y socios sigan ganando enteros.

    Tales perspectivas sugieren que el próximo escenario de riesgo se dará alrededor de cinco años después de la publicación de este ensayo, por ahí del 2026 con un margen de error de uno o dos años.  Quiero reiterar eso sí, que no hay nada preciso sobre la sincronización de estos datos. Son algo así como las temporadas de huracanes o los tifones. Sabemos que es probable que sucedan en ciertos momentos, por lo que debemos prepararnos para su llegada. Cuando al final esos fenómenos suceden, hacemos todo lo posible para estar a salvo. Si bien no podemos decir exactamente cuándo van a ocurrir o qué tan fuertes serán tenemos claro que la tendencia apunta a su intensificación y fortalecimiento, de modo que lo sensato es procurar estar preparados. A pesar de todo el trabajo analítico que hago sé que lo desconocido sigue siendo mucho más grande que lo conocido. Si bien la historia se puede contar con bastante precisión, el futuro opera exactamente en sentido contrario. No he conocido ningún caso de futuro que haya sido predicho con precisión y detalle. Para un inversor comprender la forma con precisión no sirve de nada si uno no mejora su probabilidad de acertar y reduce su probabilidad de equivocarse en el futuro. De igual modo, los no inversores también hacen apuestas y toman decisiones que afectan directamente el cauce de su vida, de modo que esta lógica también los implica. Eso me lleva al punto final esta parte que trata sobre cómo hacer estas apuestas partiendo de la suposición de que es probable que uno se equivoque y, y mucho.

        Enfrentarlos a lo que Sabemos y a lo que Desconocemos    

Cualquiera de los éxitos que he podido tener a lo largo de mi carrera nos dice Ray Dalio se debió más a saber cómo lidiar con lo desconocido de lo que haya sabido.     No es tanto lo que sabemos sino cómo actuamos ante lo que no sabemos.  Apostar por una y otra opción es siempre un juego de probabilidades, y por tanto, entraña una gran incertidumbre e inseguridad, porque las probabilidades son solo eso probabilidades, no son algo certero y seguro eso es lo que hay. Hasta ahora, he intentado explicarte lo que pienso del futuro a partir de mi razonamiento sobre el pasado. Ahora quiero compartir contigo algo que es, aún más relevante, porque explica cómo tomo decisiones en el mercado y en la vida cuando surgen escenarios desconocidos. Dicho en pocas palabras Esto es lo que intento hacer.

Conocer todas las posibilidades, pensar siempre en los peores escenarios que pueden llegar a darse y encontrar maneras de neutralizar aquellos desenlaces que considero inaceptables. Esto es siempre lo primero: identificar y eliminar los escenarios desconocidos, los que representan los peores desenlaces posibles. Eso se hace para que en el juego de la vida o de los mercados no quedarse fuera. Es todo lo aprendí tras un gran error que cometí en 1982 y que casi me quebró para siempre. Después de esa dolorosa pérdida calcular cuáles eran mis necesidades básicas y trabajar para tener suficiente dinero apartado como para que mi peor escenario fuera siempre en todo caso un escenario asumible y tolerable. Como fui construyendo de la nada recuerdo cómo calculaba con regularidad cuántas semanas, luego meses y al final años, mi familia y yo podríamos vivir sin ingresar ni un céntimo más. Hoy en día tengo un pequeño modelo al que llamo “fin del mundo”, que me guía en base a plantear el peor de los escenarios posibles. Procuro consumir mis energías partiendo de ese mínimo.

Al leer este libro es probable que hayas podido ver que con frecuencia imagino los peores escenarios posibles: depresiones, de evaluaciones, revoluciones, guerras, pandemias, grandes errores, problemas de salud, muertes por diferentes causas, etcétera. Empiezo tratando de protegerme contra ellos a opuestos y más. Si bien uno podría pensar que prestar tanta atención a la mitigación de los peores escenarios es deprimente e impide aprovechar al máximo las oportunidades, Yo creo que es precisamente lo contrario. Me parece que este proceso es liberador y que resulta emocionante operar de esta manera, porque sé que estoy estoy cubierto ante los peores escenarios y eso me brinda la seguridad como la libertad y la capacidad necesaria para lograr grandes resultados.

    Diversificar.  Además de asegurarme de haber estudiado todos los peores escenarios que se me ocurren, trato de cubrir aquellos en los que no puedo pensar a base de estar bien diversificado. Aprendí la lógica matematica de esa forma y me atrae de forma instintiva. Si tengo un montón de apuestas que son atractivas, pero que no están relacionadas, puedo reducir mis riesgos en un 80 porciento sin reducir en absoluto mi ventaja. Puede que esto se identifique simplemente como una estrategia de inversión, pero en realidad es una estrategia de vida muy antigua y sobradamente respaldada a lo largo del tiempo. Hay un dicho Chino que dice que el conejo inteligente tiene tres madrigueras; es decir, tres lugares a los que puede ir, en caso de que alguno de ellos se vuelva peligroso. Este principio ha salvado la vida de muchas personas cuando las cosas han ido a peor, y es uno de mis principios que sigo en mi vida y mi trabajo.

Para estar seguro de que estará siempre mejor en el futuro prioriza la gratificación a largo plazo por encima de la de corto plazo. Moverse siempre entre las personas más inteligentes posibles. Me acompaño de las personas más inteligentes que puedo encontrar, para así poner a prueba mi pensamiento y aprender de ellas. Aplicando estos principios obtuve muchas ventajas y enfrenté relativamente pocas desventajas porque me permitió beneficiarme de un futuro en constante mejora aunque no exento de obstáculos a lo largo del camino. Es por eso que te recomiendo que incorpores también estos principios a tus propias decisiones, aunque, por descontado siéntete libre de asumirlos y de dejarlos. Por último para, para las personas que toman decisiones en la esfera pública, para quienes están involucrados en este proceso de toma de decisiones y para quienes siguen de cerca y con interés tales dinámicas quisiera pediros que uséis los indicadores que he presentado si así lo preferís en vuestras propias métricas para de esa forma 1) medir la salud de nuestro país y de otros países que sean de interés y 2) hacer cambios que permitan revertir los factores determinantes que van a peor y potenciar los que van a mejor para así lograr un futuro más favorable. Eso es todo.

Creo que hacer este ejercicio me ha brindado entendimiento más adecuado de las posibilidades que encierra el futuro, planteando tanto los peores escenarios posibles como las oportunidades que están por venir, por lo que ayuda a tener un plan para enfrentar a esos supuestos. También Creo que he transmitido adecuadamente en este libro las lecciones del pasado más relevantes para enfrentar el futuro con mayor confianza. Espero que te haya resultado útil. Mi objetivo es seguir trabajando en todo esto y seguir mejorando mi sistema y mi modelo de toma de decisiones, un reto que espero que podamos asumir juntos. Que la fuerza de la evolución te acompañe.

Ray Dalio.


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