Alarga tu Esperanza de Vida. Conclusion


        Alarga tu esperanza de Vida. Conclusión.    

Tiempo de lectura: 6 minutos.

Después de todos estos argumentos, si sigues pensando que extender los años sanos de tu vida no es para ti, tal vez porque reduciría tu sentido de urgencia o porque crees que va en contra del curso natural de las cosas, piensa en tu familia y en tus amigos. Someterlas sin necesidad a una década o dos de sufrimiento innecesario teniendo que cuidarte física, emocional y económicamente durante la última etapa de tu vida? Pásate algún día por una residencia de ancianos como lo hace mi mujer todas las semanas. Ve a darle de comer a personas que no pueden masticar, cambiarles los pañales, darles baños con una esponja. Observa como intentan recordar donde están. Y quiénes son.     Cuando lo hagas creo que sería una negligencia y una crueldad de tu parte no hacer todo lo posible para combatir para combatir tu propio deterioro creado por la edad. Yo lo he visto de primera mano.  Todavía hay muchas personas que lo niegan por ahí, pero si viven lo suficiente es posible que acaben viendo la realidad.     La inercia del impulso hace que el futuro descrito o uno parecido, sea imparable. Vivir una vida sana es inevitable.  Cada vez hay más gente que es consciente y lo desea. Porque sin importar lo que digan o crean, ya sean optimistas o alarmistas, científicos o bioéticos, el cambio está en el aire.

El 18 de junio de 2018, la OMS publicó la enésima edición de  La Clasificación Internacional de Enfermedades conocida como ICD-11, por sus siglas en inglés, es un documento que carece realmente de importancia, salvo por la introducción de un nuevo tipo de enfermedad. Al principio nadie lo vió. Aquí está y lo puedes encontrar en el sitio web de la OMS, si tecleas el código: MA2A Vejez • Vejez sin mención de psicosis. • Senescencia sin mención de psicosis. • Debilidad senil

Todos los países del mundo pueden empezar a informar usando los códigos de ICD-11 a partir de enero de 2022. Esto significa que hoy en dia te diagnostiquen una enfermedad llamada “vejez”.     Los países tendrán que informar a la OMS de sus estadísticas de muertes producidas por la vejez como enfermedad.  Generará esto el cambio a nivel legislativo y hará que se inviertan miles millones de dólares en investigación para desarrollar los fármacos que nos merecemos? Los legisladores federales y los médicos por fin a aceparan que desde el punto de vista ético está bien recetar medicamentos que frenen el envejecimiento y todas las enfermedades asociadas a la vejez? Reconocerá que el paciente tiene todo el derecho de recibirlos? Devolverán las compañías aseguradoras el importe de los tratamientos antiedad a los pacientes, algo que a la larga les ahorrará dinero? Ya veremos. Desde luego, espero que algo empiece a moverse. Pero, hasta que llegue ese momento, podemos hacer muchas cosas.

        Lo Que Yo Hago    

Salvo por “consume menos calorías”, “no te preocupes por las cosas sin importancia” y “Haz ejercicio”, yo no ofrezco consejos médicos. Soy investigador, no médico. No me corresponde dar consejos a las personas sobre lo que tienen que hacer y no recomiendo suplementos ni cualquier otro tipo de productos. No obstante no me importa compartir lo que yo hago, aunque con ciertas advertencias:

• Esto no es necesariamente lo que tú deberías hacer.

• Ni siquiera tengo claro que yo deba hacerlo porque sea lo adecuado para mí.

• Aunque se está probando en seres humanos, no hay tratamiento ni terapias contra el envejecimiento que hayan sido sometidas a ensayos clínicos de larga duración, algo necesario para entender a fondo el amplio rango de posibles resultados.

Cuando digo estas cosas, la gente se pregunta a menudo, porqué corro el riesgo de sufrir algún efecto adverso o incluso la posibilidad, aunque parezca pequeña, de acelerar mi propia muerte. La respuesta es simple: se muy bien lo que me va a suceder si no hago nada. Y no es bonito. Así que tengo que perder?     De manera que, dicho esto, qué es lo que yo hago?:

• Tomo un gramo (mil miligramos) de NMN (Nicotinamida mono nucleotido) todas las mañanas con un gramo de Resveratrol (mezclado con yogurt casero) y un gramo de metformina.

• Tomo una dosis diaria de vitamina D y vitamina K2 y 83 miligramos de Aspirina.

• Me esfuerzo por mantener al mínimo la ingesta de azúcar, pan y pasta. Deje los postres a los cuarenta años. Aunque de vez en cuanto los pruebo.

• Intento saltarme una comida al día aunque de vez en cuando trato de que sea lo más pequeña posible. Mi apretada agenda laboral hace que casi todos los días de la semana me salte el almuerzo.

• Cada pocos meses me sacan sangre en casa para analizarla en busca de muchos biomarcadores. Si dicho niveles no son óptimos, los moderno con la comida o haciendo ejercicio.

• Intento andar mucho todos los días y subir escaleras. Voy al gimnasio todos los fines de semana con mi hijo Ben. Hacemos pesas, corremos un poco y vamos al sauna antes de sumergirnos en una piscina de agua helada.

• Como muchas verduras y hortalizas e intento no comer carne de mamífero, a pesar de que esté muy buena. Si hago ejercicio sí como carne.

• No fumo. Intento evitar los plásticos calentados en el microondas, exponerme demasiado a los rayos UVA, los rayos X y los TAC (Tomografia axial computarizada)..

• Intento estar en un ambiente fresco durante el día y también durante la noche.

• Mi objetivo es mantenerme mi índice de masa corporal IMC, (Peso en kgs dividido entre el cuadrado de la altura en metros) en el rango óptimo para mi salud, 23-25.

Mi padre hace prácticamente lo mismo que yo y no recuerdo la última vez que estuvo enfermo. Afirma que cada vez se siente más activo. Este verano abandonó su apretada agenda social en Australia y después de ayudarnos a hacer algunas reformas en casa durante seis semanas, mientras trabajaba a distancia en su segundo grado universitario, que cursa en la Universidad de Sidney, se embarcó en un recorrido en coche por la costa este de Estados Unidos durante unas semanas con su amigo de toda la vida en su peregrinaje anual hacia el Festival de Teatro de Verano de Wooster, en Ohio. Se marchó de casa a finales del verano y regresó unas semanas después para observar mi nombramiento como “caballero” según él en Washington D.C., ahora que ha vuelto a casa está planeando recorrer en coche mil kilómetros para ver a unos amigos que viven en el norte, le encanta la vida, más que nunca, al parecer. Me siento orgulloso de Sandra mi mujer. Que fué una de las mejores estudiantes de Alemania. Consiguió su grado en Botanica con las mejores notas y se vino a Boston al MIT y trabajo en un laboratorio que clonó ratones por primera vez. Para sacarse el doctorado se propuso descubrir por primera vez, como curar a los ratones de una enfermedad genética llamada “síndrome de Rett”, que distorsiona el epigenoma e impide el crecimiento normal del cerebro, sobre todo en ratonas de corta edad. Por una rara coincidencia, el gen con el que ella trabaja, el MECP2, se une al ADN Metilado y puede ser un observador celular que guarda datos de la juventud.

Sandra ma ha enseñado mucho durante estos últimos veinticinco años sobre cómo ser un mejor padre, un mejor marido por no mencionar los nombres de las plantas, insectos y los animales que vemos en nuestros paseos. De recién casados discutíamos mucho. Ella tenía problemas éticos con mi investigación, lo que me angustiaba. Después de analizar y haber discutido la importancia de los datos biológicos durante años, ya no discutimos, y de hecho a empezado a tomar NMN.     Es imposible saber si mi régimen funciona pero no parece estar haciéndome daño. Tengo cincuenta años y me siento igual que cuando tenía treinta. Mi corazón parece también el de una persona de treinta también, según una imagen en 3D que un compañero tuvo la amabilidad de hacer metiéndome en una máquina experimental que realiza resonancias magnéticas. No tengo ni una cana ni tampoco muchas arrugas, al menos todavía.

    Con el tiempo he encontrado la dieta, el ejercicio físico y los suplementos que me funcionan mejor . Y estoy seguro que tanto mi familia como yo, seguiremos afinando éstas prácticas a medida que nuestra vida siga. Y siga. Y siga. Porque sí, espero estar aquí mucho tiempo, hay muchos factores inesperados que se pueden echar por tierra mi plan. Mañana mismo podría atropellarme un autobús. Pero cada vez me resulta más fácil imaginarme por aquí, feliz, sano y rodeado de mis amigos, mi familia y mis compañeros, después de cumplir los cien. Cuánto tiempo después de los cien?     Bueno creo que estaría bien ver el siglo XXII. Eso para mí, significa cumplir ciento treinta y dos años. Para mí es una posibilidad remota, pero está dentro de las leyes de la biología  y del camino actual que hemos tomado. Y si llego tan lejos a lo mejor incluso se me apetece un poco más.

Quiero hacer muchas cosas y ayudar a mucha gente. Me encantaría seguir impulsando a la humanidad a seguir un camino que creo nos lleva a disfrutar mejor salud, más prosperidad y vivir lo suficiente para confirmar que era el camino correcto.


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