Alarga tu Esperanza de Vida. Parte 5 Unas Pastillas mas Faciles de Tragar.


        Alarga tu Esperanza de Vida. Parte 5 Unas pastillas más fáciles de tragar.    

Tiempo de Lectura: 22 minutos.

Desde el descubrimiento de los células del corcho ese descubrimiento nos lanzo a la edad moderna de la biología, pasaron siglos antes de tener una idea de cómo funcionaban las células a escala molecular. Este conocimiento solo llegaría gracias a la combinación de una serie de grandes avances en microscopía, química, física, genética, nanoingeniería y potencia de cálculo.     Para comprender cómo sucede el envejecimiento celular tenemos que descender al nanomundo subcelular, dirigiéndonos a la célula, abrir una brecha en la membrana exterior y viajar al núcleo.  A partir de ahí descender a la escala de los aminoácidos y del ADN a ese tamaño es evidente que no vivimos para siempre.

Sin embargo, las cosas avanzaron deprisa en las siguientes décadas y en la actualidad la pregunta que lanzaba el libro que publicó Erwin Schrondinger en 1944, llamado “Qué es la vida?” todavía no se ha respondido del todo, pero está cerca.

Resulta que no requiere una nueva ley para explicar la vida. A nanoescala se trata solamente de un conjunto ordenado de reacciones químicas, que concentran y ensamblan átomos que en circunstancias normales nunca se ensamblarian o que desmantelan moléculas que normalmente nunca se desintegrarían. La vida lo hace usando un especie de come cocos Pac-Man proteaginosos llamados “enzimas” compuestos de espirales y de múltiples capas de cadenas de aminoácidos.

Las enzimas hacen posible la vida aprovechándose de los movimientos moleculares fortuitos. Cada segundo que estás vivo miles de moléculas de glucosa son capturadas dentro de cada uno de tus millones de células por una enzima llamada “glucoquinasa” que fusiona moléculas de glucosa con átomos de fósforo para producción de energía.     La mayor parte de la energía creada la usa un complejo compuesto de ARN y proteínas llamado “ribosoma” cuya función principal es capturar los aminoácidos y fusionarlos con otros aminoácidos para crear proteínas frescas.

Se te dificulta comprender? Con todo esto no eres el único y no tienes la culpa, los profesores les hemos hecho un flaco favor a la sociedad al hacer que la ciencia interesante sea aburrida. Los libros de texto y los artículos científicos le sirven a la biología como un mundo estático y bidimensional. Los químicos pueden dibujarse como palitos y los caminos bioquímicos con flechas, el ADN cómo espiral, un gen es un rectangulo, las enzimas unos ovalos y dibujadas más grandes de lo que son en realidad en comparación con la célula.

    Pero una vez que comprendas cómo funcionan las células son la cosa más increíbles del mundo.  El problema de transmitir esta maravilla en clase es que las células existen en cuatro dimensiones y dan vueltas a velocidades a una escala qué los seres humanos no podemos percibir, ni siquiera concebir, para nosotros un segundo y el milímetro son unidades pequeñas que tienen tiempo y espacio, pero     para una enzima de apenas 10 nanómetros de largo que vibra cada mil millonésima parte de segundo. Un milímetro es del tamaño de un continente y un segundo es más de un año.

Piensa en la catalasa, una enzima de tamaño regular y distribuida por todas partes que puede desintegrar y desintoxicar diez mil moléculas de peróxido de oxígeno por segundo.     Un millón de estas enzimas cabrían en una bacteria de    E.coli y un millón de estas bacterias cabría en la cabeza de un alfiler.  No es que cueste imaginarse esos números, es que son inconcebibles. En cada célula hay un total de 75 mil enzimas como las catalasa, todas mezcladas y dando vueltas en un mar ligeramente salado. A nanoescala el agua es gelatinosa y los sucesos moleculares son más violentos que un huracán de categoría 5, con moléculas que se mezclan a velocidades que a nosotros nos parecerían de 250 de kilómetros por hora.     Las reacciones enzimáticas son sucesos de uno entre mil; pero a nanoescala, uno entre mil sucesos pueden tener lugar miles de veces por segundo, lo suficiente para sustentar la vida.

Sí, parece caótica es porque lo es, pero necesitamos ese caos para que surja el orden. Sin él, las moléculas que deben unirse para sustentar la vida no se encontrarían ni se fucionarían.     La enzima humana sirtuina llamada SIRT1 es un buen ejemplo. Unas cavidades vibrantes muy precisas en SIRT1 se aferran de forma simultánea a una molécula de NAD (nicotinamida adenina dinucleotido) y a la proteína de la que quiere eliminar los acetilos, tal como la histona o FOXO3  (los polimorfismos extremos FOXO3 están relacionados con una longevidad extrema). Las dos moléculas capturadas se fijan de inmediato la una a la otra, justo antes de que SIRT1 las separe de una forma distinta produciendo vitamina B3 y adenina ribosa acetilada, residuos que se reciclan para incorporarlos de nuevo al NAD.

Más importante es el hecho de que la proteína objetivo ha sido despojada del grupo químico que la mantenía a raya.     Ahora la histona puede compactar el ADN con más fuerza para silenciar los genes y FOXO3 ha perdido sus grilletes, de modo que puede activar un programa de defensa de genes protectores.

Si el caos se acabara y nuestras enzimas dejarán de repente de hacer lo que hacen, todos moriríamos en cuestión de segundos.     Sin energía y sin células defensivas no puede haber vida.   M. superstes nunca habría salido de la espuma amarillenta de la charcas y sus descendientes nunca habían sido capaces de comprender las palabras de esta página.

        Y así a una escala fundamental, la vida es bastante sencilla: existimos gracias a un orden nacido del caos. Cuando brindamos por la vida, debemos brindar por las enzimas.    

Al estudiar la vida a este nivel también hemos aprendido algo muy importante,     algo que el físico Richard Feynman ganador del premio Nobel explico de manera sucinta: «Todavía no se ha encontrado nada en biología que indique la inevitabilidad de la muerte.  Esto me sugiere que no es inevitable en lo más mínimo y que es solo cuestión de tiempo que los biólogos descubran que nos está provocando el problema».

Es cierto no hay leyes biológicas, químicas o físicas que digan que la vida tiene que terminar. Si, el envejecimiento es un aumento de la entropía. Una pérdida de información que conduce al desorden, pero los seres vivos no son sistemas cerrados.     La vida puede potencialmente durar para siempre mientras se pueda conservar la información biológica crucial y absorber energía de algún punto del universo.  Eso no quiere decir que mañana podamos ser inmortales, de la misma manera que no podiamos haber llegado a la Luna el 18 de diciembre de 1903. Los avances de la ciencia pueden darse gracias a pasos grandes o pequeños pero siempre paso a paso. Aquí está lo más increíble de todo, los primeros pasos ya se dieron en los tiempos de Gilgamesh y de Matusalén y desde luego desde los tiempos de  M. superstes   Y en los últimos siglos y por casualidad mucho antes, hemos descubierto formas de modular químicamente las enzimas con moléculas llamadas “medicinas”.

Ahora ya sabemos cómo funciona la vida y tenemos las herramientas para cambiar el nivel genético y epigenético, podemos partir de este conocimiento milenario y     en lo referente al objetivo de aumentar la esperanza de vida y las medidas más fáciles de usar son los diferentes medicamentos que ya sabemos que pueden influir en el envejecimiento humano.

        El Mayor Huevo de Pascua del Mundo.    

La repamicina es un compuesto efectivo supresor del sistema inmune y con potencial antifúngico (hay muchos remedios para el pie de atleta que no conllevan el precio de reducir la inmunidad) pero les dió a los científicos algo nuevo que estudiar.

Ya en la época de los setenta del siglo pasado los investigadores sabían que la causa más habitual del fracaso en transplantes de órganos del cuerpo del receptor es el rechazo. La rapamicina podía reducir la respuesta inmune, lo justo para asegurar que se aceptara. Por ese motivo si vas de viaje a la Isla de Pascua puede que te encuentres con una pequeña placa en portugués en el lugar donde se descubrió el  S.higroscopicus     en ese lugar se obtuvieron muestras de tierra en enero de 1965 que permitieron producir rapamicina, una sustancia que inauguró una nueva era para los pacientes que necesitan un trasplante de órganos.

Parece que pronto hará falta una placa más grande porque el descubrimiento de los  S.higrocopicus puso en marcha una ingente cantidad de investigaciones, muchas de las cuales siguen en vigor y algunas de ellas con potencial para prolongar la vitalidad de muchas personas.     Pero los últimos años ha quedado claro que la rapamicina no solo es un compuesto antifúngico y un supresor del sistema inmune; también es uno de los compuestos con más éxito a la hora de extender la vida.

Lo sabemos gracias a los experimentos en una gran diversidad de organismos modelo en laboratorios de todo el mundo. Y aunque mi propia investigación empezó con experimentos con la levadura gran parte del trabajo inicial se ha llevado a cabo para entender la rapamicina. Se completó con  S. cerevisiae   Si pones dos mil células normales de levadura en un cultivo, unas cuantas permanecerán viables al cabo de 6 semanas, pero si alimentas dichas células con rapamicina al cabo de 6 semanas casi la mitad seguirá sana.

El medicamento también aumentará el número de células hijas que las madres pueden producir estimulando la producción de NAD. Las moscas de la fruta alimentadas con rapamicina viven un 5% más, y si alimentas ratones con pequeñas dosis de rapamicina cuando ya están al final de su vida normal,     acabarán con una vida más larga, entre un 9 y un 14% dependiendo si son machos o hembras; esto equivale más o menos a una década de vida humana sana.

        Vitalidad prolongada por unos centimos    

En los años 20 del siglo pasado, los médicos empezaron a recetar guanidina, como método para reducir los niveles de glucosa en sangre en pacientes con diabetes. En 1992 un muchacho de catorce años llamado Leonard Thomson, que estaba en un hospital de Toronto muriéndose, se convirtió en el primer paciente diabético en recibir una inyección de una novedosa medicina péptica pancreática que había demostrado ser prometedora en estudios con animales. Dos semanas después le administraron otra y las noticias de su excepcional mejoría recorrieron el mundo como pólvora. La diabetes tipo 1, que se da cuando el páncreas no produce las hormonas necesarias para alertar al cuerpo del azúcar, ahora se trata gracias a suplementos de insulina. Pero la lucha no había terminado. Algunos estudios recientes indican que los altos índices de azúcar en sangre pueden acelerar el reloj epigenético. Debido a un estilo de vida más sedentario y a la abundancia de azúcares y de carbohidratos en todos los supermercados del mundo, los altos niveles de azúcar están provocando 3.8 millones de muertes prematuras al año. Estas muertes no son rápidas ni compasivas, sino que llegan de formas horribles, con ceguera, fallos renales, heridas sangrantes en los pies y amputaciones de enfermedades. Mientras estudiaban la enfermedad a mediados de los años cincuenta del siglo pasado, el farmacológo Jan Arón y el médico Jean Sterne (ambos franceses y seguro conocedores de la planta de flores moradas con tanta presencia en su país natal) decidieron investigar de nuevo el potencial de los derivados de la lila francesa para luchar contra la diabetes tipo 2 de formas en que la insulina no lo hace.     En 1957, Sterne publicó un artículo que demostraba la eficacia de la dimetilbiguanida para tratar la diabetes tipo 2. El medicamento conocido en la actualidad como “Metformina”, se ha convertido en uno de los más tomados y eficaces del mundo.  Se encuentra entre los medicamentos que aparecen en la  Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la OMS un catálogo de las terapias más eficaces, seguras y rentables para el tratamiento de enfermedades mundiales más frecuentes. Como medicamento genérico, le cuesta a los pacientes menos de cinco dólares al mes en casi todo el mundo. Salvo por una rarísima afección llamada acidosis láctica, el efecto secundario más habitual son las molestias estomacales. La mayoría de las personas mitigan este efecto secundario tomando el compuesto en forma de cápsula, acompañada de un vaso de leche o junto con las comidas; pero aunque estos trucos no funcionen, las leves molestias conllevan una ventaja adicional,     suele evitar que se coma en exceso. Se habla de la Metformina en esta conversación para prolongar la vitalidad y la longevidad, tal vez porque hace unos años los investigadores se percataron de un fenómeno curioso: las personas que tomaban Metformina tenían una vida bastante más sana; algo independiente de su efecto en la diabetes.

Rafael del Cobo un investigador de los NIH (National Institutes of Health) ha demostrado con ratones en su laboratorio que incluso con una dosis muy baja de metformina logra aumentar la esperanza de vida de los ratones en casi un 6% aunque en algunos casos han afirmado que el efecto es causa de la pérdida de peso.     Sea como sea esa cifra equivale a 15 años más de vida en seres humanos con énfasis en lo de sana ya que los ratones demostraron una mejora de rendimiento físico.  A medida que han ido pasando los años las pruebas se han ido acumulando. En 26 estudios en ratones tratados con metformina 25 demostraron proteger contra el cáncer.     Al igual que la rapamicina, la metformina imita aspectos de la restricción calórica pero en vez de inhibir TOR, limita las reacciones metabólicas en la mitocondria desacelerando el proceso por el cual nuestras centrales energéticas celulares convierten los macronutrientes en energía, entre otros efectos beneficiosos la metformina inhibe el metabolismo celular del cáncer, aumenta la actividad mitocondrial y elimina proteínas mal plegadas.

    Un estudio con más de cuarenta y un mil usuarios de metformina con edades comprendidas entre los 68 y los 80 años concluyó que la metformina reducía la probabilidad de demencia, de enfermedad cardiovascular, de cáncer, de fragilidad y de depresión y no de forma residual.  En un grupo de sujetos ya frágiles el uso de la metformina a lo largo de 9 años redujo la demencia en un 4%, la depresión en un 16%, las enfermedades cardiovasculares en un 19%, la fragilidad en un 24%, y el cáncer en un 4%. En otros estudios el poder protector de la metformina contra el cáncer ha sido mucho mayor. Aunque no se suprimen todos (los tipos de cáncer los cáncer de próstata, vejiga, riñón y esófago parecen recalcitrantes) y más de 25 estudios se ha demostrado que tiene un poderoso efecto protector hasta con un 40% menos de riesgo en cáncer de pulmón, el conorectal, de páncreas y de mama, no son meras cifras, son personas cuya vida ha majorado de forma sustancial usando un solo medicamento seguro que cuesta menos que un café malo. Aunque la metformina solo considera reducir la incidencia del cáncer seguiría mereciendo la pena prescribirla de forma generalizada. En Estados Unidos el riesgo de que te diagnostiquen cáncer es mayor del 40%. Pero hay un beneficio más allá de prevenir el cáncer de forma directa, un efecto secundario de vivir más tiempo que la gente no tiene en cuenta: después de los 90 la probabilidad de morir de cáncer baja considerablemente. Por supuesto la gente seguirá muriendo de otras enfermedades, pero el tremendo dolor y el alto coste asociado al cáncer se mitigan mucho.

    La belleza de la metformina radica en que tiene impacto en muchas enfermedades.  A través del poder de la activación de AMPK crea más NAD y activa las surtuinas y otras defensas contra el envejecimiento general: activando el circuito de supervivencia antes de sufrir siquiera esas enfermedades, reduciendo de manera ostensible la pérdida de información genética y manteniendo a raya el metabolismo de modo que los órganos permanecen más jóvenes y sanos. La mayoría de nosotros asume que los efectos de un medicamento como la metformina podrían tardar años en producir un efecto apreciable en el envejecimiento, pero tal vez no. Un pequeño ensayo clínico con voluntarios sanos confirmó que la edad de metilacion del ADN de las células sanguíneas se revierte en cuestión de una semana sorprendentemente, después de tomar una sola cápsula de metformina de 850 mg diaria. Pero es evidente que hay que seguir trabajando en ello con un número mayor de sujetos para saber con seguridad si la metformina puede retrasar el reloj de envejecimiento a largo plazo.

En la mayoría de los países la metformina todavía no sé receta como medicamento antiedad pero para cientos de millones de personas de todo el mundo que padecen diabetes no es algo que cueste mucho. En lugares cómo Tailandia puedes comprarla sin receta en cualquier farmacia y es muy barata. En el resto del mundo aunque tengas prediabetes, puede ser difícil convencer a un médico para que te recete metformina. Si te has portado bien con tu cuerpo y tienes más de un 93.5% de hemoglobina que no está ligada en forma irreversible a la glucosa de forma irreversible, mala suerte, no solo porque la mayoría de los médicos desconoce lo que acabo de compartir contigo sino porque aunque lo supieran todavía no se considera el envejecimiento como una enfermedad. Entre las personas que toman metformina y lideran el avance hacia la evaluación de los efectos a largo plazo en el envejecimiento humano se encuentran Nir Barzilai el médico y genetista estadounidense de origen israelí que junto con sus colegas de la escuela de Medicina Albert Einstein descubrió distintas variantes de genes de la longevidad en el receptor de la hormona de crecimiento parecido a la insulina que controla FOX3, el gen del colesterol CETP y la surtuina SIRT6, todo lo cual parece ayudar a garantizar que algunas personas muy afortunadas con ascendencia judía Eskenazi, sigan sanas más allá de los 100 años.

Sí, aunque los genes tienen un papel secundario al lado de epigenoma parece que algunas personas están genéticamente predispuestos a la longevidad a nivel digital: disfrutan de una vida más larga con independencia de como vivan, gracias en parte a variantes de genes que estabilizan su epigenoma, evitando así la pérdida de información analógica con el paso del tiempo. Sin embargo, Barzilai no considera a esas personas ganadoras, sino más bien marcadores (representan el potencial de la mayoría del resto de los seres humanos tenemos para llevar una vida larga y sana), y le gusta decir que, aunque nunca llegaríamos a vivir más allá de 120 años, sabemos qué es posible. “Así que para la mayoría de nosotros sígue habiendo 40 buenos años más sobre la mesa” me ha dicho.

    Nir Barzilai está abriendo el camino para conseguir que la metformina se convierta en el primer medicamento aprobado para retrasar las enfermedades más comunes asociadas a la edad, porque ataca: el problema de raíz: el envejecimiento en sí . Sí Barzilai y sus colegas demuestran que la metformina tiene beneficios cuantificables en el ensayo clínico activo sobre cómo atajar el envejecimiento con metformina (TAME, por sus siglas en inglés) la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA)     ha accedido a considerar el envejecimiento como una enfermedad tratable. Sería un cambio radical el principio del fin de un mundo en el que el envejecimiento es ley de vida.

Barzilai cree que ese día está cada vez más cerca. Ha predicho que la bendición tradicional hebrea “Ojalá vivas hasta 120” podría necesitar una revisión dentro de poco, ya que no se desearía tener una vida larga, sino una vida “normal”.

        Activate    

Al estudiar el Resveratrol también averiguamos qué es posible activar las sirtuinas con un químico. Esto impulsó la investigación en otros compuestos y activación de sirtuinas llamados STAC por sus siglas en inglés, qué son muchísimo más potentes que el Resveratrol a la hora de estimular el circuito de supervivencia y de alargar la vida sana en los animales. Tienen nombres como SRT1720 y SRT2104 y ambos alargan la vida sana en ratones cuando se les administra a edad avanzada. En la actualidad hay cientos de químicos que han demostrado que tienen efecto sobre las sirtuinas con muchísima más eficacias que el resveratrol y algunos ya se ha demostrado en ensayos clínicos que reducen el ácido graso y los niveles de colesterol, además de usarse para tratar la psoriasis en seres humanos.     Otro STAC es el NAD a veces escrito como NAD+ tiene una ventaja sobre otros STAC porque estimula la actividad de las 7 surtuinas.

NAD se descubrió a principios del siglo XX como un potente potenciador de la fermentación de alcohol. Fue algo fortuito de no ser por su potencial para mejorar el proceso de fabricación de bebidas alcohólicas; los científicos no se hubieran encaprichado con él. De modo que trabajaron con él durante décadas y en 1938 dieron un gran paso NAD fue capaz de curar la enfermedad de la lengua negra en perros, el equivalente canino de la pelagra. Resultó que NAD es un producto de la niacina y una carencia grave de esta vitamina provoca inflamación de la piel, diarrea, demencia, úlceras cutáneas y al final la muerte.     NAD+ lo usan más de 500 enzimas distintas y sin NAD todos moriríamos en 30 segundos.

Pero precisamente por qué era tan importante para procesos celulares vitales, ningún investigador del siglo XX quiso comprobar los efectos de estimular los niveles de NAD “pasarían cosas malas si interfieres con el NAD”. Pero como ni siquiera intentaron manipularlo, no sabían en realidad lo que pasaría si lo hacían.

Sin embargo la ventaja de trabajar con levadura es que, en el peor de los casos un experimento acabará en una masacre de levadura. Hay pocos riesgos si buscas la forma de estimular NAD en la levadura de modo que esto es lo que los miembros de mi laboratorio y yo hicimos, la forma más rápida era identificar los genes que crean NAD en la levadura. Lo primero que descubrimos fue un gen llamado PNC1 que hace que la vitamina B3 se convierta en NAD eso nos llevó intentar estimular el PNC1 introduciendo 4 copias del Gen en las células de levadura dándoles cinco copias en total. Estas células de levaduras vivieron un 50% más de lo normal pero no así cuando eliminamos el SIRT2. Las celulas estaban creando NAD extra. !Se estaba activando el circuito de supervivencia de las surtuinas!.

Podríamos replicarlo en seres humanos? En teoría sí. Ya disponemos de la tecnología en mi laboratorio. Mientras tanto en un camino paralelo. Los investigadores entre los que nos encontramos estábamos cercando una sustancia química llamada mononucleótido de nicotinamida NMN por sus siglas en inglés, un compuesto creado por nuestras células y que se encuentra en alimentos como el aguacate, el brócoli y la col. En el cuerpo NR se convierte en NMN que a su vez se convierte en NAD.     Dale a un animal una bebida con NR o NMN y los niveles de NAD en su cuerpo aumentarán hasta un 25% en las siguientes dos horas más o menos. lo mismo que si hubiera estado ayunando o haciendo mucho ejercicio físico.

Shin-ichiro Imai mi amigo de laboratorio de Guarente demostró en 2011 que NMN podía tratar los síntomas de la diabetes de tipo 2 en ratones viejos, restaurando los niveles de NAD.     Después los investigadores de mí laboratorio de Harvard demostraron que si podíamos hacer que la mitocondria de los ratones viejos funcionara como la de los jóvenes, al acabo de una semana de inyecciones de NMN.

En 2016, mi otro laboratorio emplazado en la Universidad de Nueva Gales del Sur colaboró con Margaret Morris para demostrar que MNM trata una forma de diabetes tipo 2 en ratonas obesas y su descendencia propensa a la diabetes.     Y en Harvard descubrimos que NMN podría darles a los ratones viejos la resistencia de los jóvenes  e incluso lo que condujo al “gran fracaso de la cinta correr” en 2017, cuando tuvimos que resetear el programa que controlaba las máquinas de ejercicio en miniatura de nuestro laboratorio, porque a nadie se le había ocurrido que un ratón anciano, ni ningún ratón, pudiera correr cerca de tres kilómetros.

    Está molécula no solo convierte a los ratones viejos en corredores de ultramaratón; hemos usado ratones tratados con NMN en estudios para comprobar su equilibrio, su coordinación, su velocidad, su fuerza y también su memoria.  La diferencia entre los ratones que reciben la molécula y los que no era sorprendente. De ser humanos esos roedores había tenido derecho a los descuentos para la tercera edad. El mononucleótido de nicotinamida los convirtió en el equivalente de los concursantes de  American Ninja Warrior. Otros laboratorios han demostrado que NMN puede proteger contra los daños renales, la degeneración neuronal, las enfermedades mitocondriales y una enfermedad hereditaria llamada ataxia de Frederick que deja a veinteañeros activos en sillas de ruedas. Mientras escribo esto un grupo de ratones que recibía NMN a edad avanzada están envejeciendo. De hecho solo siete de los 40 ratones siguen vivos pero todos están sanos y continúan moviéndose alegremente por su jaula el número de ratones vivos que no recibió NMN: Cero.     Todos los días alguien me pregunta qué molécula es superior NR o MNM hemos descubierto que MNM es más estable que NR y vemos algunos beneficios de salud en experimentos con ratones que no se ven cuando se usa NR.  Sin embargo, es NR la que ha demostrado alargar la esperanza de vida de los ratones. MNN sigue en proceso de prueba, así que no hay respuesta definitiva al menos por ahora. Se están realizando estudios en humanos con estimuladores de NAD de momento no se ha presentado toxicidad ni el menor rastro, los estudios que comprueban su eficacia en enfermedades musculares y neurológicas están en marcha o apunto de estarlo, seguidos de moléculas de súper estimuladores de NAD que andan un par de años a las saga en su fase del desarrollo. Sin embargo, muchas personas no se conforman con esperar los resultados de estos estudios que pueden tardar años en llegar y eso nos ha proporcionado interesantes indicios acerca de dónde podrían llevarnos estás moléculas o algunas parecidas.

        Tierra Fértil    

    Sabemos que los estimuladores de NAD son eficaces para tratar una gran variedad de problemas en ratones y alargan su esperanza de vida incluso cuando se administran a edad avanzada.  Sabemos que las investigaciones más recientes sugieren que podrían tener un efecto similar, tal vez idéntico, en la salud humana.

También sabemos que la forma en la que lo logra, en lo que respecta al paisaje epigenético,     es creando los niveles de estrés adecuados, lo justo para que nuestros genes de la longevidad entren en acción para eliminar los cambios epigenéticos y así mantener el programa joven. Al hacerlo NMN y otras moléculas de la vitalidad incluidas la metformina y la rapamicina reducen la acumulación del ruido informativo que provoca el envejecimiento restaurando de esta manera el programa . Cómo lo logran? Seguimos trabajando por entender cómo se atenúa el ruido epigenético. Pero sabemos cómo funciona en teoría cuando les damos un estimulador a las proteínas silenciadoras cómo las sirtuinas, estás pueden mantener el epigenoma joven aunque se produzcan daños en el ADN, cómo las longevas células de levadura con copias extra del SIR2. De alguna manera lo toleran tal vez simplemente son supereficientes a la hora de reparar daños en el ADN y vuelven a casa antes de perderse o si la mitad de las sirtuinas se despistan las enzimas restantes pueden defender El fuerte.

Sea como sea, la actividad aumentada de las sirtuinas tal vez evite que las canicas de Waddington escapen de sus respectivos Valles y aunque hubiera empezado a trasladarse a otro lugar algunas moléculas, como el NMN tal vez las devuelvan a su sitio, cómo si aplicara más fuerza de gravedad.     En esencia esto supone revertir la edad en algunas partes del cuerpo , un pequeño paso pero una reversión de la edad al fin y al cabo.

    También vemos que NMN es capaz de restaurar la fertilidad de ratonas viejas cuyos óvulos han muerto todos producto de la quimioterapia o par haber pasado la “ratopausia”.  Por cierto, estos resultados aunque se han obtenido múltiples veces y se han reproducido en dos laboratorios distintos por personas distintas, son tan controvertidos que casi nadie del equipo voto por publicarlos. Yo fui la excepción. Permanecen sin publicar por el momento. Hemos descubierto que SIRT2 controla el proceso por el cual el óvulo inmaduro se divide de tal modo que solo queda una copia de los cromosomas de la madre en el óvulo final para dejarle sitio a los cromosomas del padre. Sin MNM y SIRT2 adicional en ratónas viejas, sus óvulos estaban para el arrastre. Las parejas de cromosomas se separan en múltiples direcciones en vez de en dos, pero,     si las hembras viejas recibían un pretratamiento de NMN durante unas pocas semanas sus óvulos parecian nuevos, idénticos a los de las hembras jóvenes  todo esto es el motivo de que los indicadores tempranos de una función ovárica restaurada en seres humanos por más anecdóticos que sean resulten tan fascinantes.    De ser cierto los mecanismos que funcionan para prolongar la vida, rejuvenecer y revertir el envejecimiento de los ovarios son caminos que podríamos utilizar para hacer lo mismo con otros órganos. Otro detalle importante a tener en cuenta MNN no es ni por asomo la única molécula de la longevidad con un potencial prometedor en este campo. La metformina ya se ha usado ampliamente para mejorar la ovulación en mujeres con ciclos infrecuentes antes o muy largos a causa del síndrome de ovario poliquístico.  Mientras tanto una nueva investigación está demostrando que la inhibición de la diana de rapamicina en mamíferos o mTOR, tal vez pueda preservar la función ovárica y la fertilidad durante la quimioterapia mientras que la misma ruta del gen tiene un papel importante en la fertilidad masculina ya que es crucial en la producción y desarrollo del esperma.

        Notas sobresalientes    

Debemos descender al nanomundo célular para comprender el envejecimiento y su dinámica, abriendo una brecha en su membrana exterior y entrar al núcleo, introduciremos en la escala de los aminoácidos y del ADN. Al ribosoma cuya función principal es capturar los aminoácidos que obtenemos de los alimentos y fusionarlos con otros para crear proteínas frescas.     Cuando brindamos por la vida brindamos por las enzimas que son proteínas complejas que producen un cambio específico en todas las partes del cuerpo.  Por ejemplo ayúdan a descomponer los alimentos que consumimos para que el cuerpo pueda usarlos. Otro ejemplo es la cuagulacion de la sangre.

“No se ha encontrado nada en biología que indique la inetabilidad de la muerte” dijo el Premio Nobel Richard Feynman.     La vida puede potencialmente durar para siempre mientras se pueda conservar la información epigenética (que es el software genético digital de información) y pueda absorber energía de algún punto del universo.  Y en los últimos siglos hemos aprendido a modular químicamente a las enzimas con las medicinas, que nos han ayudado a influir en el envejecimiento humano.     Medicinas como la rapamicina, la Metformina y el NMN (mononucleótido de nicotinamida).

La Metformina, otra molécula exitosa, se ha convertido en uno de los medicamentos más tomados y eficaces del mundo con efecto en el control de la diabetes tipo 2 y en la promoción de casi 15 años más de vida sana para los consumidores. También inhibe el metabolismo celular del cáncer, aumenta la actividad de las mitocondrias y elimina las proteínas mal plegadas. Teniendo un impacto favorable en muchas enfermedades, activando el circuito de supervivencia.     Nir Barzilai está trabajando con la Metformina influyendo en la producción de NAD que estimula a las 7 sirtuinas y al circuito de supervivencia.

    Una bebida con NMN aumenta los niveles de NAD en el cuerpo de los ratones hasta en un 25% en la siguientes dos horas de ingerirla, como si hubiera estado ayunando o haciendo mucho ejercicio,  dándole a los ratones adultos la resistencia de los ratones jóvenes. Siendo eficaces para tratar una gran variedad de problemas y alargar su esperanza de vida.

        El NMN, la rapamicina y la Metformina crean el nivel adecuado de estrés justo para que nuestros genes de la longevidad como las surtuinas entren en acción para eliminar los cambios epigenéticos, restaurando el programa y evitando que las canicas de Waddington escapen de sus respectivos Valles, en esencia esto será revertir la edad.    

Si activamos los mecanismos de supervivencia de nuestro cuerpo en ausencia de una adversidad real, estaremos alargando nuestra vida mucho más de lo que vivimos en la actualidad?. Y cual es la mejor forma de hacerlo?. Podría ser un activador de AMPK mejorado notablemente? Un inhibidor de TOR? Un estimulador de STAC o de NAD?. O una combinación de todo lo anterior con ayuno intermitente y ejercicio físico por intervalos de alta intensidad?.     Ya veremos, las combinaciones posibles son prácticamente infinitas.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.