Como Evitar un Desastre Climatico 1. Porque Cero?

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Los extremos que acarrea el Cambio Climatico. Grandes Inundaciones y Largas Sequias.

La razón por la que necesitamos llegar a cero emisiones es sencilla: los gases de efecto invernadero atrapan el calor, lo que ocasiona que la temperatura media de la superficie terrestre aumente. Cuánto mayor es la cantidad de estos gases más sube la temperatura. Y una vez que se liberan en la atmósfera permanecen ahí mucho tiempo; cerca de la quinta parte del dióxido de carbono emitido hoy persistirá dentro de diez mil años.

Ninguna hipótesis prevee que continuemos añadiendo carbono a la atmósfera sin que el mundo siga calentandose, y cuánto más se caliente más difícil será para los humanos sobrevivir, por no hablar de prosperar. No sabemos con exactitud cuánto daño ha ocasionado un aumento determinado de la temperatura pero nos sobran motivos para preocuparnos. Además dado que los gases de efecto invernadero perviven tanto tiempo en la atmósfera, las altas temperaturas del planeta se mantendrán mucho después de que llegamos a las cero emisiones.

Reconozco que estoy empleando la palabra cero de forma imprecisa aquí quiero dejar claro a que me refiero. En la era preindustrial, antes de mediados del siglo XVIII más o menos, el ciclo de carbono de la tierra debía de estar bastante equilibrado. Es decir las plantas y otros organismos y sustancias absorbian aproximadamente tanto dióxido de carbono como el que se emitía.

Pero entonces empezamos a quemar combustibles fósiles. Esas sustancias se se componen de carbono almacenado bajo tierra. Los restos de las plantas que murieron hace mucho y a lo largo de millones de años, se transformaron, debido a la compresión, en petróleo, carbón, o gas natural.     Cuando extraemos esos combustibles y los quemamos emitimos carbono y se suma al que ya se encuentra en la atmósfera.

No hay vías realistas para alcanzar la meta de cero que consisten en abandonar estos combustibles por completo o poner fin a todas las actividades que también producen gases de efecto invernadero (cómo la fabricación de cemento, el uso de fertilizantes o el metano que escapa de las termoeléctricas de gas natural). Por el contrario lo más probable es que en un futuro de carbono cero continuemos produciendo emisiones, pero dispongamos de sistemas para retirar el carbono adicional.

En otras palabras llegar a las creo emisiones en realidad no quiere decir eliminarlas por completo si no aproximarnos a las emisiones netas nulas. No se trata de un examen de todo o nada que solo podemos aprobar si conseguimos la reducción del 100% y que suspenderemos desastrosamente si no llegamos más que al 99%. Sin embargo, cuánto mayor sea la reducción, mayores serán las ventajas.

Una disminución del 50% de las emisiones no detendría el aumento de la temperatura; solo lo relentizaría, lo que aplazaria, pero no impediría la catástrofe climática.

Supongamos que logramos una reducción del 99%. Qué países y sectores de la economía tenían derecho a aprovechar el 1% restante? Quién estaría legitimado para decidir algo así?.

De hecho para evitar los peores escenarios climáticos en algún momento no solo debemos dejar de añadir gases a la atmósfera sino también empezar eliminar parte de los que ya hemos emitido.     A veces esa medida se define como emisiones netas negativas.  Esto significa simplemente que a la larga tendremos que absorber del aire más gases de efecto invernadero de los que liberamos para limitar el incremento de la temperatura. Se trata como analogía, no solo de parar el flujo de agua al interior de la bañera sino también de retirar el tapón y dejar que el agua se vaya por el desagüe.

En este libro intentaré abrir mi camino entre el ruido. A lo largo de los años he tenido la oportunidad de aprender de algunos de los científicos más eminentes del mundo especializados en el clima y energía. Se trata de una conversación interminable, pues los conocimientos de los investigadores avanzan a medida que incorporan datos nuevos y mejoran los modelos informáticos, que utilizan para hacer predicciones sobre distintos escenarios futuros. Sin embargo, me ha resultado de enorme utilidad para distinguir lo probable de lo posible y     me he convencido de que el único modo de evitar desenlaces desastrosos es llegar a las cero emisiones. En este capítulo quiero compartir parte de lo que he aprendido.

        Un poco es mucho    

Me sorprendió descubrir que, en principio, parece que un ligero aumento de la temperatura mundial de solo 2 grados centígrados podría ocasionar grandes problemas. Pero es verdad, desde el punto de vista del clima una variación de unos pocos grados supone una diferencia enorme. Durante la última glaciación la temperatura media era solo 6 grados más baja que la actual. En la época de los dinosaurios cuando la temperatura media era unos cuántos grados más calurosos que la de nuestros días, había cocodrilos viviendo por encima del círculo polar Ártico. Aunque el promedio mundial ha subido apenas un grado desde la era preindustrial en algunos lugares ya han experimentado aumentos de más de 2 grados en esas regiones habita el 32% y el 40% de la población mundial.

Así pues qué tiene que ver el calentamiento del planeta con las emisiones de gases de efecto invernadero? Empecemos por lo básico el dióxido de carbono es el gas de efecto invernadero más común. Pero hay otros como el óxido nitroso y el metano. Es posible que hayas sentido los efectos del óxido nitroso, también conocido como el gas de la risa, en la consulta del dentista y el metano es el ingrediente principal del gas natural que usan muchas cocinas y calderas. Molécula por molécula muchos gases ocasionan un calentamiento mayor que el dióxido de carbono. En el caso del metano 120 veces mayor en el momento en que se libera. Sin embargo el metano no permanece en la atmósfera tanto tiempo como el dióxido de carbono. Y aparte dicho de forma simplificada la mayoría de la gente agrupa los distintos gases de efecto invernadero en una sola medida conocida como equivalentes de dióxido de carbono, a veces abreviado como CO2, y la utilizamos por qué hay que tener en cuenta que aunque algunos gases atrapan más calor que el dióxido de carbono duran menos en la atmósfera.

Por desgracia se trata de una medida imperfecta. Al final lo que importa es la cantidad de emisiones de gases efecto invernadero y el calentamiento y su impacto en los seres humanos. Un gas como el metano es mucho peor que el dióxido de carbono, incrementa la temperatura de inmediato y de forma considerable. Cuando empleamos los equivalentes de dióxido de carbono no contemplamos su efecto a corto plazo aún así son el mejor método de que disponemos para contar las emisiones y suelen manejarse en los debates sobre el cambio climático, de modo que los voy a utilizar en este libro. Los 51 mil millones de toneladas que he mencionado son las emisiones mundiales anuales, expresadas en equivalentes de dióxido de carbono. Las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado de forma espectacular desde la década de 1850 debido a las actividades humanas por la quema de combustibles fósiles. Cómo provocan el calentamiento los gases de efecto invernadero? La respuesta breve es que absorben calor y lo atrapan en la atmósfera, actúan como invernadero y de ahí su nombre.

Las respuestas están en la química y la física, cómo sin duda recordarás de las clases de física todas las moléculas vibran y cuánto más rápida es la vibración más calientes están. Cuándo una radiación de determinada longitud de onda incide en ciertos tipos de moléculas estás la bloquean, se empapan de su energía y vibran más de prisa. Sin embargo no toda la radiacióne tienen las longitudes de onda que se requieren para producir ese efecto, la luz del sol por ejemplo, atraviesa casi todos los gases de efecto invernadero sin que estos la absorban, así que llega hasta la superficie de la Tierra y la calienta cómo lleva haciéndolo hace millones de años.

Pero ocurre lo siguiente, la tierra no conserva toda esa energía para siempre, de lo contrario haría un calor insoportable en todo el planeta. En cambio irradia de vuelta hacia el espacio parte de la energía una fracción de la cual se encuentra justo en la gama de longitudes de onda adecuada para que se forman los gases de efecto invernadero. En lugar de proseguir su viaje hacia el vacío de forma inocua impacta las moléculas de estos gases y los hace vibrar más rápido, lo que calienta la atmósfera. (Por cierto debemos estar agradecidos del efecto invernadero, sin él, el planeta sería demasiado frío para resultar habitable). El problema es que los gases de efecto invernadero adicionales, potencian cada vez más este efecto. Porqué no todos los gases se comportan de este modo? Porqué las moléculas con dos copias del mismo átomo por ejemplo las de nitrógeno u oxígeno dejan pasar la radiación y solo las moléculas formadas por átomos distintos como las del dióxido de carbono y el metano poseen la estructura indicada para absorver la radiación y comenzar a calentarse.

Asi pues este es la primera parte de la respuesta a la pregunta, Porqué tenemos que llegar a las cero emisiones? Porque cada pizca de carbono que añadimos a la atmósfera contribuye al efecto invernadero. No se puede engañar la física. La segunda parte de la respuesta guarda relación con el impacto que todos esos gases de efecto invernadero ejercen en el clima y en nosotros.

        Lo que sabemos y lo que no    

El clima es un sistema de una complejidad extraordinaria y hay muchas cosas que no entendemos. Por ejemplo: cómo afectan las nubes al calentamiento y qué impacto tiene todo el calor añadido en los ecosistemas. Los investigadores están identificando e intentando rellenar esas lagunas. En sí también son muchas cosas que los científicos saben y pueden afirmar con certeza. Qué ocurrirá si no llegamos a la cero emisiones? He aquí unos puntos clave.

La tierra se está calentando a causa de la actividad humana, lo que está teniendo unos efectos negativos que se agravarán mucho. Nos sobran motivos para creer que en algún momento dichos efectos serán catastróficos. Llegaremos a ese punto dentro de 30 años o 50? No lo sabemos con exactitud. Pero considerando lo difícil que será resolver el problema incluso si faltan 50 años para que ocurra lo peor debemos actuar cuanto antes.

Ya hemos elevado la temperatura en al menos un grado desde la era preindustrial y de no reducir las emisiones realmente se habrá producido un calentamiento de entre un grado y medio y 3 grados hacia 2050 y de entre 4 y 8 grados a finales del siglo.     Todo este calor adicional ocasionará varios cambios en el clima . Antes de explicar lo que nos espera debo hacer una advertencia, aunque podemos predecir a grandes rasgos el rumbo de las tendencias generales como habrá más días calurosas y subir el nivel del mar no podemos culpar con certeza al cambio climático de sucesos concretos, por ejemplo cuando se produce una ola de calor desconocemos si la única causa es el cambio climático, lo que si sabemos es que a medida que se ha incrementado el cambio climático aumenta las probabilidades de que se produzca esa ola de calor.

En cuanto Los huracanes no queda claro si los océanos más calientes están causando un aumento del número de tormentas pero existen indicios crecientes que debido al cambio climático las tormentas son cada vez más húmedas y de mayor intensidad y cada vez más frecuentes.

Tampoco sabemos hasta qué punto esos esos extremos interaccionan unos con otros para dar lugar a consecuencias aún más graves, no todo el mundo sufrira por igual la llegada de días más cálidos y húmedos. Por ejemplo la zona de Seattle dónde trasladamos a Microsoft en 1979 con toda seguridad saldrá relativamente bien librada. Es posible que a medida que transcurre este siglo alcancemos los 32 grados hasta 14 días después de haber tenido un promedio de solo uno o dos en la década de 1970. Habrá sitios que serían beneficiados por el calentamiento climático. En las regiones frías por ejemplo moríran menos personas de hipotermia y gripe y caldear los hogares y las oficinas costará menos dinero, sin embargo la tendencia a escala mundial contra el clima más caluroso generará problemas.

Todo este calor añadido desatara reacciones en cadena: las tormentas por ejemplo son cada vez peores. Los científicos siguen debatiendo sobre si su frecuencia se ha incrementado o no debido al calor, pero en general parece que se están volviendo más violentas. Sabemos que cuando la temperatura media del agua de la superficie se evapora y asciende a la atmósfera el vapor de agua es un gas de efecto invernadero pero a diferencia del dióxido de carbono o metano no permanece mucho tiempo en el aire y acaba por precipitarse de nuevo a la superficie en forma de lluvia o nieve.

Cuando el vapor de agua se condensa y llueve libera una cantidad enorme de energía cómo sabe todo aquel que ha presenciado alguna fuerte tormenta eléctrica, hasta la tormenta más intensa dura unos unos días pero sus repercusiones pueden persistir años. Por un lado está la pérdida de vidas, una tragedia que deja a los supervivientes desconsolados y a menudo en la miseria. Por otro los huracanes y las inundaciones destruyen edificios, carreteras y tendidos eléctricos que llevó años construir. A la larga todas esas cosas pueden reconstruirse por supuesto, pero eso absorbe tiempo y recursos que podrían invertirse en crecimiento de la economía. Obliga a la sociedad a esforzarse por volver a la situación anterior en vez de progresar. Según un estudio en 2017     el huracán María revirtió las infraestructuras de Puerto Rico al estado en que se encontraban hace más de dos décadas atrás.  Cuánto tiempo falta para que otra tormenta la hará retroceder de nuevo. Lo desconocemos.

El aire caliente tiene más humedad y a medida que sube su temperatura está más sediento adentro y enbebe más agua del suelo.

Esas tormentas más extensas están provocando una situación extraña en la que se mezclan la sobreabundancia y la escasez mientras que en algunos lugares llueve más otros padecen sequias cada vez más frecuentes y severas. Cuando el siglo toque a su fin en 2100 las tierras del sudeste de Estados Unidos contendrán entre un 10 y un 20% menos de humedad y el riesgo de sequía en la zona se incrementará en al menos un 20%. La amenaza de sequia se cierne también sobre el río Colorado que proporciona agua potable a casi 40 millones de personas y agua de riego para más de una séptima parte de todos los cultivos estadounidenses.

El clima más cálido traerá consigo incendios forestales más frecuentes y destructivos. El aire caliente absorbe la humedad de las plantas y la tierra lo que las hace más propensas a arder.

Se registran grandes variaciones en el mundo porque las condiciones cambian mucho de un lugar a otro. California constituye un ejemplo dramático de lo que está ocurriendo. Ahí los incendios forestales se han vuelto 5 veces más frecuentes que en los 70s y la temporada de riesgo de incendios se está alargando y en los bosques californianos hay mucha más leña seca que prende con facilidad. Según el gobierno de Estados Unidos la mitad de éste incremento se debe al cambio climático y en medio siglo la destrucción por incendios en el país podría duplicarse respecto a la actual. Esto debería resultar preocupante para todo aquel que recuerde la devastadora temporada de incendios de 2020 en Estados Unidos.

Otro efecto del calor añadido es el ascenso de los niveles del mar. Obedece en parte que el hielo polar se derrite y en parte a que el agua de mar se expande al calentarse. Las zonas costeras se encuentran en una situación delicada como cabe imaginar, pero lo mismo ocurre en ciudades construidas sobre terrenos especialmente porosos. En Miami ya está subiendo el agua de mar por los colectores pluviales incluso cuando no llueve, algo que se conoce como inundaciones secas y la situación no va a mejorar. De acuerdo al panorama moderado planteado por el Grupo Interdisciplinario de Estudio del Clima en 2100 el nivel del mar en torno a Miami habrá asendido casi 60 centímetros. Por otro lado hay partes de la ciudad que se están están asentando, o en esencia hundiendo, lo que podría sumar 30 cm mas de agua.

A causa de los ciclones, mareas de tempestad y crecidas fluviales, en la actualidad es habitual que entre el 20 y 30% del territorio de Bangladesh se encuentra sumergido, con inundaciones que arrasan cultivos y casas y matan a gente por todo el país.

Por último, el calor adicional y el dióxido de carbono que lo ocasiona están afectando las plantas y a los animales. Según investigaciones citadas por el Grupo Interdisciplinario, el incremento de 2 grados centígrados reduciría el área de distribución geográfica de los vertebrados en un 8%, la de las plantas en un 16% y la de los insectos en un 18%. El cambio climático podría reducir a la mitad la producción de trigo y maíz en el sur de Europa.

En el África subsahariana y es posible que la temporada de cultivo se corte en un 20% y que millones de hectáreas de tierra se vuelvan considerablemente más áridas. En las comunidades pobres donde mucha gente ya gasta más de la mitad de sus ingresos en comida, los precios de los alimentos podrían subir un 20%. Las sequías extremas en China cuyo sector agrícola abastece de trigo, arroz y maíz a una quinta parte de la población mundial podrían desencadenar una crisis alimentaria regional o incluso mundial.

El calor añadido no beneficiará a los animales que nos comemos y de los que obtenemos la leche. Los hará menos productivos y más proclives a morir jovenes, lo que a su vez encarecera la carne, los huevos y los lácteos.

Las comunidades que viven de la pesca también experimentarán problemas porque los mares no solo se están calentando, también se están bifurcando es decir se están dividiendo en zonas donde el agua contiene más oxígeno y zonas donde contiene menos. Como resultado los peces y otros seres marinos se trasladan de aguas o simplemente se mueren. Si la temperatura aumenta 2 grados los arrecifes de coral podrían desaparecer del todo, lo que implicaría la destrucción de una fuente de productos el mar fundamental para más de mil millones de personas.

        Lueve sobre mojado    

Podría parecer que una diferencia de entre un grado y medio y dos grados no es tan importante, pero los climatólogos han ejecutado simulaciones basadas en ambos escenarios y el resultado no es alentador. En muchos sentidos un aumento de 2 grados no solo sería un 33% peor que el de un grado y medio sino que podría llegar a ser hasta un 100% peor. El doble de personas tendrían dificultades para conseguir agua limpia. La producción de maíz en los trópicos disminuiría el doble.

Cualquiera de esos efectos del cambio climático sería nefasto por sí solo. Pero no habrá nadie que sufra únicamente a causa de los días calurosos o las inundaciones. El clima no funciona sí.     Los efectos del cambio climático son acumulativos.  A medida que suban las temperaturas, por ejemplo, los mosquitos se instalarán en otros lugares (les gusta la humedad de modo que abandonarían las zonas más secas en busca de otras más húmedas) así que surgirán casos de malaria y otras enfermedades transmitidas por insectos en sitios donde nunca se habían dado.

Los golpes de calor por supuesto no constituyen un fenómeno nuevo, sin embargo a medida que la atmósfera se caliente y se cargue de humedad el problema se agravará. En las regiones más expuestas a este peligro, el golfo Pérsico, el sur de Asia y algunas zonas de China habrá epocas del año en que cientos de millones de personas corran el riesgo de morir.

Imagina que eres un joven y próspero ganadero y agricultor que cultiva maíz y soja en Nebraska, un día se desata una fuerte tormenta de improviso. Los ríos se desbordan, los diques que llevan siglos conteniendo las aguas se rompen y se te inunda la finca. Se trata de una de esas crecidas que tus padres se habían referido cómo la inundación de los 100 años, pero a partir de ahora te sentirás afortunado sí solo se produce una cada década. El agua se lleva por delante una parte importante de los cultivos de maíz y soja y el grano almacenado acaba tan en empapado que se pudre y no te queda otra que desecharlo. En teoría podrías vender el ganado para compensar las pérdidas pero todo el pienso se ha visto arrasado por la crecida y no podrás mantener a los animales con vida durante mucho tiempo. Al final las aguas vuelven a su cauce y descubres que las carreteras, puentes y las vías férreas cercanas han quedado inutilizables, eso te impide enviar el grano que has podido salvar.

También dificulta que los camiones te entreguen las semillas que necesitas para la siguiente temporada de siembra, suponiendo que los campos aún estén en condiciones. Todo un desastre que podría acabar con tu carrera de agricultor y obligarte a vender terrenos que han pertenecido a tu familia durante generaciones.

Podría parecer que he elegido de forma interesada el ejemplo más extremo pero lo cierto es que ya están ocurriendo cosas así, sobre todo a agricultores pobres y dentro de unas décadas sucederá a muchas más personas. Y aunque he pintado un cuadro bastante desolador, si adoptamos una perspectiva global veremos que las cosas serán mucho más duras para los mil millones de personas más desfavorecidas del mundo, gente a la que ya le cuesta salir adelante y a la que le costará aún más en la medida en que el clima empeore.

Por desgracia las olas de calor se han hecho tan habituales que la vida en la aldea se está volviendo insostenible, ya no es raro que el termómetro supere los 48 grados centígrados durante varios días seguidos y entre las altas temperaturas y las plagas que por primera vez infestan los campos resulta casi imposible mantener con vida a los cultivos.

Aunque los monzones han inundado otras regiones del país, tu comunidad ha recibido menos precipitaciones de lo normal por lo que encontrar agua es tan difícil que sobreviviviras a base del chorrito que sale de una tubería en la que se reabastece suministro pocas veces por semana.

Cada día resulta más complicado alimentar a la familia.

Debido a la peor sequía jamás registrada en Siria que duró desde desde 2007 hasta 2010 cerca de 1.5 millones de personas emigraron de las zonas agrícolas a las ciudades. Lo que contribuyó a abonar el terreno para el conflicto armado que se desencadenó en 2011. El cambio climático multiplicó por tres las probabilidades que se produjeron una sequía asi. En 2018 ya había cerca de 13 millones de de Sirios desplazados.

Un estudio sobre la relación de los choques climáticos y las solicitudes de asilo para la Unión Europea que incluso con un calentamiento moderado, éstas solicitudes podrían aumentar un 28% hasta un total de 450,000 al año antes de final de siglo. El mismo estudio calcula que para 2080 el rendimiento menor de los cultivos provocaría que entre el 2 y el 10% de los adultos mexicanos intentarán cruzar la frontera con Estados Unidos.

Es posible que en muchas predicciones incluidas en este capítulo te resultan familiares sí has seguido las noticias sobre el cambio climático. Sin embargo, a medida que asciende la temperatura estos problemas serán cada vez más frecuentes, más graves que afectaran a más gente. Por otra parte existe la posibilidad de que se produzca una alteración climática catastrófica y relativamente repentina sí por ejemplo grandes extensiones del suelo permanentemente congelado de la tierra también llamado permafrost se calienta lo suficiente para fundirse y liberen las ingentes cantidades de gases de efecto invernadero sobre todo metano que permanecen atrapados en su interior.

A apesar de que aún reina la incertidumbre sobre algunas cuestiones científicas poseemos los conocimientos suficientes para saber que lo que se avecina no es bueno, hay dos cosas que cabe hacer al respecto:

    Adaptación  Podemos intentar minimizar el impacto de los cambios que se ya se han producido y de los que sabemos que vendrán. Como los más perjudicados por el cambio climático serán los más desfavorecidos del mundo en su mayoría agricultores, la adaptación constituye uno de los principales focos de interés del equipo agropecuario de la fundación Gates por ejemplo estamos destinando fondos a numerosas investigaciones sobre nuevas variedades de cultivos resistentes a las sequías y a las inundaciones que se volverán más frecuentes y extremas en las próximas décadas en el capítulo 9 ahondaremos en el tema de la adaptación y esbozaremos algunos de los pasos que hay que dar.

    Atenuación  La mayor parte de este libro no trata sobre la adaptación se trata sobre otra medida que debemos tomar, dejar de aportar gases de efecto invernadero a la atmósfera. Si queremos tener alguna posibilidad de prevenir el desastre, los mayores emisores del mundo, los países más ricos, tendrán que alcanzar las emisiones netas nulas antes de 2050.

Los países que funden empresas e industrias neutras de carbono seran los que lideran la economía global en las próximas décadas. Los países ricos son los mejor posicionados para desarrollar soluciones climáticas innovadores, son los que cuentan con financiación del gobierno, universidades orientadas a la investigación, laboratorios nacionales y empresas emergentes de todo el mundo por lo que tendrían que abrir el camino que logre realizar grandes avances en materia de energía y demostrar que puede funcionar a escala mundial y a bajo coste encontrarán multitud de clientes entusiastas en las economías en desarrollo.

A mí juicio existen muchas vías para lograr las cero emisiones antes de explorarlas el detalle debemos evaluar la dificultad que entraña el viaje.


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