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Tecnología e Innovación

Lección 5.19 El cambio es la única constante

Comentarios al libro 21 lecciones para el siglo XXI de Yubal Noah Harari

Parte 12 de 14

tiempo de lectura: 10 minutos

¿Que aprender para el 2050?

        Introducción    

Ahora estudiaremos como será la educación en el siglo XXI, para los niños y los adultos que deberán estar adaptados para el constante cambio y en dónde la resilencia será una herramienta del kit de la sobrevivencia económica y social de los humanos, tal vez modificados por medio de la biotecnología y la ingeniería genética.

        Resiliencia.- Como se vive una época de desconcierto, cuando los relatos antiguos se han desmoronado y todavía no ha surgido un relato nuevo que lo substituya?    

La humanidad se enfrenta a revoluciones sin precedentes, todos nuestros relatos antiguos se desmoronan y hasta el momento no tienen un relato nuevo para sustituirlos. Cómo prepararnos y preparar a nuestros hijos para un mundo de transformaciones y de incertidumbres radicales. Un recién nacido ahora tendrá 30 años en el año 2050 y si todo va bien ese bebé todavía estára vivo en el 2100 e incluso podría ser un ciudadano activo del siglo XXII.     Qué hemos de enseñar a ese niño o a esa niña, que les ayude a sobrevivir en el mundo en 2050?  qué tipo de habilidades requerirá para conseguir trabajo y orientarse en el laberinto de la vida? Sólo imaginemos con los elementos que tenemos a la mano.

Por desgracia puesto nadie sabe como será el mundo en el 2050 (por no mencionar el 2100), no tenemos respuesta a esa pregunta. Desde luego los humanos nunca pudieron predecir el futuro con exactitud. Pero hoy en día es más difícil de lo que había sido jamás porque una vez que la tecnología nos permita modificar cuerpos, cerebros y mentes ya no podremos estar seguros de nada, ni siquiera de aquello que parecía fijo y eterno.

Por ejemplo en 1018 la mayoría de la gente trabajaba como agricultor o tejedor y los gobernantes confiaban en que el pueblo proveeria de personal a sus ejércitos y burocracias, que la esperanza de vida siguiria siendo unos 40 años y que el cuerpo humano seria siendo exactamente al mismo en 1050, en China por su lado los padres pobres enseñaban a sus hijos a plantar arroz y tejer seda y los padres más ricos enseñarían a sus hijos a leer los clásicos confucianos, a escribir caligrafía y a luchar a caballo y a sus hijas a ser amas de caza modestas y obedientes, era evidente que tales habilidades todavía se necesitarían en 1050.

    Por el contrario hoy en día no tenemos idea como será China ni el resto del mundo en 2050.  Cómo trabajarán? Que harán para ganar dinero? como funcionarán los ejércitos y las burocracias?

Probablemente algunas personas vivirán mucho más que en la actualidad,     el cuerpo humano podría experimentar una revolución sin precedente,  gracias a la bioingeniería e interfaces directas cerebro-ordenador qué harán que muchas de las cosas que los chicos aprendan hoy en la escuela serán irrelevantes en el 2050.

Por ejemplo si uno vivía pongamos el caso, en un pequeño pueblo de México en 1800 difícilmente sabría muchas cosas sobre el resto del mundo, no había radio, ni televisión, ni periódicos, ni diarios, ni bibliotecas públicas y aún en el caso de que uno fuera culto y tuviera acceso a una biblioteca privada, no habría mucho que leer, aparte de novelas y tratados religiosos, el imperio español censuraba todos los textos impresos locamente y sólo permitirá importar desde el extranjero un goteo de publicaciones privadas. Ese niño en el mismo pequeño pueblo en 1960 habría tenido acceso a los libros de texto gratuitos que ofrecía cada año el gobierno y que se encontraban también revisados y al servicio de los intereses del partido dominante en México, el conocido PRI.

Cuando aparecieron las escuelas modernas y enseñaron a todos los niños a leer y escribir y decidieron darles los datos básicos de geografía, historia y biología supusieron una mejora inmensa.     En cambio en El siglo XXI (2020) estamos inundados de una cantidad enorme de información que ni los censores intentan impedirla.  En cambio es tan atareados difundiendo información política o distrayendonos con cosas sin importancia. Si vivimos en el siglo XXI en el mismo pueblo mexicano de provincia y disponemos de un teléfono inteligente podemos pasar muchas vidas enteras sólo leyendo la Wikipedia, mirando charlas TED o haciendo cursos gratuitos en línea.

    Ningún gobierno pudiera pensar en ocultar toda la información que no le gusta.  Personas de todo el mundo están a sólo un click de distancia de los informes sobre el último bombardeo de Alepo en Siria o de la fusión de los casquetes polares.

Pero hay tantos informes contradictorios que no sabemos qué creer, además hay muchísimas más cosas que también están a sólo un click, por lo que se hace difícil centrarse y cuando la política y la ciencia parecen demasiado complicados, para muchos es tentador pasar a ver algunos divertidos videos de gatitos o a ver Facebook.

    Hoy en el siglo XXI, hay un exceso de información y la gente necesita la capacidad de dar sentido a esa información y señalar la diferencia entre lo que es y lo que no es importante y por sobre todo, de combinar muchos bits de información con una vision general del mundo.  A decir verdad ese ha sido el ideal de la educación liberal occidental durante siglos, pero hasta ahora, muchas escuelas han sido bastante indolentes a la hora de darle cumplimiento, los profesores se permitíeron centrarse en llenar a los alumnos de datos, al tiempo que los animaron a pensar por sí mismos.

De esta forma los alumnos crearían su propia imagen del mundo e incluso si esa generación no consiguiera sintetizar todos los datos en un relato del mundo significativo y coherente, había mucho tiempo para construir una buena síntesis más adelante.

Ahora nos hemos quedado sin tiempo, las decisiones que tomemos en las próximas décadas moldearan el futuro y la propia vida y podemos tomar estas decisiones sólo a partir de nuestra visión actual del mundo.     Si ésta generación carece de una concepción cabal del mundo, el futuro de la vida se decidirá al azar.

        La cosa está que arde    

Resolver ecuaciones diferenciales, escribir lenguajes de programación computacional, identificar sustancias químicas en un tubo de ensayo o conversar en mandarín, no sabemos si serán suficientes habilidades útiles en el 2050, no sabemos que pericias necesitará la gente, podemos hacer un gran esfuerzo en enseñarles a los niños para que sepan escribir en un lenguaje de programación o hablar en chino, para acabar descubriendo que en el 2050 la inteligencia artificial podrá codificar los programas informáticos mucho mejor que los humanos y una nueva aplicación de Google translate nos permitirá mantener una conversación en mandarín, cantones o alemán casi perfectos, aunque sólo sepamos decir ni hao.

        Así pues, qué tendríamos que enseñar a los niños? muchos pedagogos expertos indican que en las escuelas deberían dedicarse a enseñar las cuatros ces: pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad, de manera más amplia tendría que restar importancia a las habilidades técnicas y hacer hincapié en las habilidades de uso general para la vida. La más importante de todas será la capacidad de habérselas con el cambio, de aprender nuevas cosas y de mantener el equilibrio mental en situaciones con las que no estarán familiarizados y necesitarán reinventarse una y otra vez.    

Hacia 2050 también las estructuras físicas y cognitivas también se desvanecerán en el aire o en una nube de bits de datos debido a la realidad virtual y la realidad aumentada.     A mediados del siglo XXI el cambio acelerado unido a una esperanza de vida más prolongada hará que el modelo tradicional quede obsoleto.  La vida se descontrolara y habrá cada vez menos continuidad entre los diferentes periodos de la existencia.     Quién soy?  será la pregunta más urgente y complicada de lo que nunca fue.

Cuando tenemos 15 años toda nuestra vida es cambio. Nuestro cuerpo crece, nuestra mente se desarrolla, nuestras relaciónes es intensifican, todo fluye y todo es nuevo, estamos atareados inventandonos. A casi todos los adolescentes le resulta aterrador, pero al mismo tiempo también es emocionante, ante ellos se abren nuevos horizontes y tenemos todo un mundo por conquistar.

Cuando tenemos cincuenta años no queremos cambio y la mayoría de las personas han desistido de conquistar al mundo, estudié, estuve ahí y solo me compré una camiseta, en cambio preferimos con mucho, la estabilidad, hemos invertido tanto en nuestras habilidades, en nuestra carrera, en nuestra identidad y nuestra visión del mundo que no queremos empezarlo todo de nuevo, cuanto más hemos trabajado para construir algo, es más difícil abandonarlo y hacer sitio para algo nuevo.

Aunque el cerebro adulto es más flexible y estable de lo que antaño se creía, sigue siendo menos maleable que el cerebro de un adolescente,     reconectar neuronas y reacondicionar sinapsis son tareas condenadamente difíciles. Y dado que es probable que aumente la esperanza de vida podríamos tener que sufrir el riesgo de permanecer al final muchas décadas como un fósil inútil.  Para seguir siendo relevantes no sólo desde el punto de vista económico, sino por encima de todo desde el punto de vista social,     necesitaremos la capacidad de aprender de manera constante y de reinventarnos, sin duda a una edad joven como a los 50 años, en el año 2050.

    Los humanos como individuos y la humanidad como un todo tendrán que habérselas cada vez más con cosas con las que nadie se topó antes;  como máquinas superinteligentes, cuerpos modificados, algoritmos que pueden manipular nuestras emociones con asombrosa precisión, rápidos cataclismos climáticos causados por el hombre y la necesidad de cambiar de profesión cada década.     Qué es lo correcto cuando nos enfrentamos a una situación del todo sin precedentes?  Cómo actuar cuando nos vemos inundados por enormes cantidades de información y no hay ninguna manera de poder asimilarla? o analizarla toda?     Cómo vivir en un mundo donde la incertidumbre es profunda, no un error sino una característica?

        Hackear a humanos    

De modo que el mejor consejo que se le puede dar a un chico o a una chica de 15 años sentados en una escuela anticuada en algún lugar de México, la India o Alabama es:     No confíes demasiado en los adultos, la mayoría tienen buenas intenciones, pero no acaban de entender el mundo.  En el pasado seguir a los adultos era una apuesta segura porque conocían el mundo y el mundo cambiaba despacio. Pero en el siglo XXI va a ser diferente, debido a la velocidad creciente de cambio nunca podrás estar seguro de lo que te dicen los adultos es sabiduría intemporal o prejuicio anticuado.

Hace miles de años los humanos inventaron la agricultura, pero esta tecnología enriqueció sólo a una élite minúscula, a la vez que exclavizaba a la mayoría de sus congéneres, la mayor parte de la gente se encontró arrancando malas hierbas, acarreando agua y cosechando maíz, bajo un sol abrasador desde el alba hasta el atardecer, esto también te puede ocurrir a ti.

    La tecnología no es mala si sabes lo que quieres hacer en la vida, tal vez te ayude a obtenerlo. Pero si no lo sabes, la tecnología facililmente puede moldear tus objetivos por ti y tomar el control de tu vida.  Haz visto esos zombis que vagan por las calles con la cara pegada a sus teléfonos inteligentes? crees que controlan la tecnología o que esta los controla ellos?

    La mayoría de la gente apenas se conoce a sí misma y cuando intenta escucharse cae fácilmente presa de manipulaciones externas.  La voz que oímos en nuestra cabeza nunca fue digna de confianza, porque siempre reflejaba la propaganda del estado, el lavado ideológico del cerebro y la publicidad comercial, por no mencionar los virus bioquímicos.

    A medida que la biotecnología y el aprendizaje automático mejoren, será más fácil manipular las emociones y los deseos más íntimos de la gente  y resultará más peligroso que nunca seguir simplemente nuestro corazón. Cuando Coca cola, Amazon, Baidu o el gobierno sepa cómo tirar los hilos de nuestro corazón y pulsar los botones de nuestro cerebro, podrás seguir apreciando la diferencia entre tú yo y sus expertos en marketing?

Para tener éxito en una tarea tan abrumadora deberás esforzarte mucho en conocer mejor tu sistema operativo, para saber quién eres y qué quieres de la vida éste es desde luego el consejo más antiguo del libro:     conócete a ti mismo, durante miles de años filósofos y profetas han animado a la gente a que se conociera a sí mismo pero este consejo nunca fue más urgente que en el siglo XXI,  porque a diferencia de lo que ocurría en las épocas de Lao Tse o de Sócrates, ahora tienes una competencia seria: Coca-Cola, Amazon, Baidu o el gobierno se apresuran a hackearte; no a hackear tu teléfono inteligente y tu ordenador, ni tu cuenta bancaria, están inmersos en una carrera para hackearte a ti y a tu sistema operativo orgánico.

Ahora mismo los algoritmos te están observando hacia a dónde vas? qué compras? con quién te ves?     pronto supervisarán todos tus pasos, tu respiración, los latidos de tu corazón.  Para llegar a conocerte cada vez mejor se basan en macrodatos y en el aprendizaje automático y cuando estos algoritmos te conozcan mejor de lo que te conoces tú, lograrán controlarte y manipularte y tú poco podrás hacer al respecto.

Desde luego que podrías ser totalmente feliz cediendo toda la autoridad a los algoritmos y confiando en ellos, para que decidan por ti por el resto de tu vida,     si es así pues limítate a relajarte y a disfrutar el viaje, no es necesario que hagas nada, los algoritmos se encargarán de todo.  Si en cambio, quieres conservar cierto control de tu existencia personal y del futuro de tu vida, tendrás que correr más de prisa que los algoritmos, más que Amazon y el gobierno y conseguir conocerte a ti mismo, antes de que lo hagan ellos. Para correr de prisa no lleves contigo mucho equipaje. Deja atrás todas tus esperanzas actuales. Pesan mucho.

        Conclusiónes    

La convergencia de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, la tecnobiologia, la realidad aumentada y la realidad virtual convergen en múltiples alpicaciones que no nos permiten preveer lo que deberá ser enseñado en las escuelas a los niños que vivirán en el siglo XXI y que alcanzarán su mayoría de edad en el 2050. Que habilidades se requerirán para sobrevivir económica y socialmente?

Una vez que la tecnología permita modificar cuerpos y mentes ya no estaremos seguros de nada. El cuerpo humano podría verse modificado por la misma tecnología y las conexiones cerebro-computador harán obsoleto todo el aprendizaje de hoy.

En este siglo XXI con un teléfono inteligente podemos aprender de Wikipedia o de cursos gratuitos on-line sin ningún tipo de censura. Las personas están inundadas de información pero requieren de orientación de lo que es importante para tener una visión congruente del mundo.

Ante este panorama los expertos recomiendan que a los niños se les enseñe las 4 ces: pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad que son habilidades de uso práctico para la vida, más la más importante habilidad de habérselas con el cambio, aprender nuevas cosas y la habilidad para reinventarse una y otra vez. Es probable que estos niños tendrán una mayor esperanza de vida y requerirán seguir aprendiendo durante toda el tiempo para no quedar obsoletos ni social y ni económicamente, por lo que estas habilidades serán imprescindibles para la sobre-vivencia.

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