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Psicología Positiva

El algoritmo de la felicidad Parte 9 de 12

Comentario al libro de Mo Gawdat CBO de Google

Tiempo de lectura: 9:00 minutos

Introducción

En este capítulo Mo nos describe sus ideas alrededor del amor, en donde marca la diferencia entre el amor condicional y el amor incondicional que es real, duradero, que perdura a lo largo de la vida y es generador de alegría y condición básica para resolver el algoritmo de la felicidad. También hace énfasis en la importancia de amarse a uno mismo y ser amable con los demás tratando a las personas como quisiéramos ser tratados.

Capitulo 12 Amor es todo lo que necesitas.

Mo ama a las mariposas, y dice gustar, admirar, apreciar y respetar son diferentes y todos difieren del Amor.

Me gusta y admiro por razones específicas, el amor por su parte está simplemente ahí. Inexplicable sin apoyarse en ninguna razón e inmutable.

El amor, el verdadero amor es real, el resto de las emociones son pasajeras

Pensemos en la experiencia casi universal del amor materno, las emociones de dolor y sorpresa desaparecen cuando una corriente de amor desborda a casi todas las nuevas madres en cuanto les depositan a su bebe en los brazos. Esa emoción abrumadora persiste al margen de las circunstancias. El hijo crecerá, tal vez se vaya y no llame nunca pero el amor persiste.

¿Qué tipo de amor?

Los corazones rotos y el anhelo inspiran infinitas letras de canciones y páginas de novelas. Si hay un amor que causa dolor. El otro tipo de amor, sin embargo lleva a una felicidad pura e ininterrumpida. La forma del amor popular es una ilusión, mientras que el amor del cual no se habla es real.

El amor condicional es real, surge del pensamiento y se puede expresar “yo amo porque…”

Por otro lado, el amor incondicional se siente pero no se comprende, se construye genuinamente a partir del yo te amo y nada más. No hay razones ni condiciones previas, no hay expectativas, ni exigencias y por lo tanto no hay descripción, no hay pensamientos esa es la única forma de amor verdadero, es raro encontrarlo pero es real.

El amor incondicional es real, es la única emoción no producida por un pensamiento.

El amor incondicional resiste todos los cambios, suprime las emociones del tiempo. Aunque no veas a tus hijos por cierto tiempo, un amor inmutable y creciente inunda tu corazón.

El verdadero amor suprime la ilusión del conocimiento, amamos el océano, las estrellas, los pájaros y los animales, sentimos un vínculo con ellos a pesar de su naturaleza mudable.

El verdadero amor se experimenta siempre, cada segundo de cada día. El tiempo no es una condición para un amor que no necesita condiciones.

La alegría del amor

No hay felicidad sin amor y aunque el amor condicional provoca sufrimiento, el verdadero amor proporciona una felicidad duradera.

La ausencia de expectativas jamás se convierte en una expectativa frustrada.

Y la verdadera alegría del amor no es recibirlo, consiste en ofrecerlo

Llena el mundo que te rodea de amor y se desbordara, acabará con la incertidumbre y te ofrecerá más de lo que esperabas. Inténtalo y veras lo que pasa.

Cuanto más amor das, más amor recibes.

El verdadero amor no puede ser destruido, tan solo cambia de forma. Debido a ello, el amor que introduces en un sistema, se metamorfosea y regresa a ti desde el lugar que menos esperabas.

Mo le llama la ley de conservación del amor o multiplicación del amor. El amor nunca cae en saco roto.

Todos somos capaces de crear obras maestras de amor incondicional y un producto tan Poderoso requiere un manejo especial

Sigo tres consejos prácticos a los que le doy nombre de manual de instrucciones del amor.

Manual de instrucciones del amor

Toma en cuenta que somos los humanos los mayores carnívoros del planeta sin embargo todos creemos ser merecedores del amor.

Tú sin embargo puedes amar a una serpiente y a todos los seres los árboles, las rocas y a las abejas incluso en lo relativo a serpientes humanas, si miras detrás de la mascara del ego, solo queda el amor puro, si son amados, la mayoría tirara sus máscaras y se tornara real.

Aparta amablemente la máscara del ego y ama lo que ves debajo.

Además de todo el amor que recibes, el amor incondicional resuelve tu algoritmo de la felicidad. Te aporta la alegría del amor y no espera nada a cambio, no hay expectativas defraudadas. Tan solo paz, en realidad es una opción sabia.

Amate a ti mismo

¿Cómo podrías amar a alguien o esperar que alguien te ame, sino te amas a ti mismo?

Hemos sido enseñados sistemáticamente en la cultura occidental a no amarnos a menos que cumplamos expectativas rigurosas.

Presionarte permanentemente es un camino seguro para acumular expectativas frustradas, decepciones y sufrimientos. En otras palabras es el camino seguro para arruinar el algoritmo de la felicidad. Con la creciente decepción el estrés crece hasta que ya no es soportable.

El calor, las caricias y la comunicación amable que recibimos de nuestros padres cuando nacemos reducen nuestro estrés. Cuando nos sentimos a salvo, nuestros cerebros producen hormonas que nos hacen sentir bien y nos permiten un mejor rendimiento y una mayor felicidad. Así es cómo deberíamos tratarnos a nosotros mismos, como trataríamos a un niño amado. Bríndale calor, amor y ternura. Ningún bien deriva de la rudeza. Amor es todo lo que necesitamos.

El amor a nosotros mismos funciona y está a nuestro alcance

Haz un diario o un email blog llamado Me gusto, apuntando todo lo que hay en ti de positivo y admirable, oblígate a escribir al menos una cosa cada día de la que te sientas orgulloso.

Y lo más importante rodéate de personas que te hagan sentir bien contigo mismo.

No permitas que los agresores o las críticas destructivas entren en tu vida, ni siquiera por un minuto. Ábrete al feedback positivo y constructivo ofrecido con amor, compasión, atención y aparta lo negativo.

Atrévete y di, cuando preceda: lo que has dicho me hace sentir mal conmigo mismo y no quiero rodearme de personas que me hagan sentir mal, así que no lo hagas otra vez….

Tu eres encantador, cuando apartas tu ego.

Se amable

Que haces cuando amas de verdad, das de buen grado . Dar algo a quien amas te hace sentir bien como si fuera parte de ti mismo. A veces incluso mejor. Pero no te limites a regalos. Te invito a dar una sonrisa, una palabra de aprecio, una buena conversación o un cumplido.

Trata a todo el mundo como te gustaría que te trataran a ti. Esa es la regla de oro del amor.

Amar es es dar todo lo que puedas

Deja que la vida fluya, conserva lo que utilizas y regala lo demás.

Dar nunca vacía el saco. A cambio obtenemos más. Quienes gastan el dinero para si mismos son menos felices que los que gastan en dar, pueden ser bienes materiales, puede darte más felicidad si lo regalas. Todo lo que regalas también te hace feliz, tu sonrisa, tu tiempo, tu atención, tu conocimiento, tu amabilidad.

Dar es el lado bueno del egoísta! Hace más feliz a quien da!

Por último la forma de dar amor es perdonar a aquellos cuyo comportamiento no parece merecerlo.

También perdona y serás perdonado, porque tú podrías estar en su piel. Siempre sucede.

Elige ser amable en ves de tener la razón.

Aunque no se puede explicar el amor incondicional es uno de los pilares del universo, cuando se trata de encontrar la felicidad, los Beatles ya lo dijeron con grandes palabras:

Todo lo que necesitas es Amor

Conclusión

Siempre preferimos el amor incondicional que no genera expectativas, como pilar para resolver nuestro algoritmo de la felicidad. Dar como muestra de amor y ser amables con los demás. También aprender a amarnos a nosotros mismos y dar como fuente de alegría.

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