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Tecnología e Innovación

Homo Deus Parte 14 de 15

Comentarios al libro de Yubal Noa Harari

Tiempo de lectura: 6:00 minutos

Introducción

En donde Yubal nos presenta su previsión de lo que podría ser la cultura y religión Dataista, con sus características y máximas para que esta exista..

¿A Donde ha Ido a Parar Todo el Poder?

Las dictaduras emplean el procesamiento de datos en forma centralizada, mientras que las democracias los procesan en forma distribuida. En el siglo XXI la democracia podría recaer e incluso desaparecer. Puesto que tanto el volumen como la velocidad de los datos están aumentando, instituciones tales como las elecciones, los partidos políticos y los parlamentos podrían quedar obsoletos y no por falta de ética, sino por no poder procesar los datos con suficiente eficiencia.

El auge del internet proporciona una muestra de lo que está por llegar. El ciberespacio es hoy crucial para nuestra vida cotidiana, nuestra economía y nuestra seguridad

Hoy en día el internet es una zona libre y sin ley, que erosióna la soberanía del estado, ignora las fronteras, deroga la privacidad y plantea lo que será el más formidable riesgo global de seguridad.

La tortuga gubernamental no puede seguir el ritmo de la liebre tecnologica

Esta agobiada por los datos, es probablemente que en décadas venideras veamos más revoluciones como las del internet en las que la tecnología le gane la mano a la política. La inteligencia artificial y la biotecnología podrán adelantar a nuestras sociedades y a nuestras economías (y también a nuestro cuerpo y a nuestra mente). Las estructuras democráticas actuales no pueden recopilar y procesar los datos con la suficiente velocidad y la mayoría de los votantes no conocen suficientemente la biología y la cibernética para formarse una opinión pertinente.

De ahí que la política tradicional pierda el control de los acontecimientos y no consiga proporcionar visiones de futuro significativas. Los profetas actuales podrían basarse en la biotecnología y en los súper ordenadores. La política del siglo XXI esta desprovista de visiones grandiosas, en consecuencia los políticos administran el pago a profesores o verifican que el alcantarillado no se derrame, pero ya no dirigen. Muchos economistas, científicos y políticos neoliberales dicen que es mejor.

Las visiones como las de Irán, Norcorea o Rusia como países autoritarios no van mucho más allá de ser potencias nucleares y no parece que están tramando un mundo feliz como en 1945. Las aspiraciones de presidente Putin hoy en 2018 arrancando su cuarto periodo presidencial parecen confinadas a reconstruir la antigua zona soviética o incluso el antiguo imperio zarista.

Crear nuevos mundos y nuevos humanos trasciende por mucho la agenda y se queda corta, por lo tanto parece que el libre mercado domina y dan escusa perfecta a los políticos para la inacción y la ignorancia. Aún ahí hay peligro porque la mano del Mercado que es ciega e invisible y hace lo que es bueno para el mercado y no necesariamente bueno para la humanidad, y si se deja totalmente a su libre albedrío; podría no hacer nada con respecto a la amenaza del calentamiento global o del peligro potencial de una inteligencia artificial sin regulación.

La Historia de Una Cascara de Nuez

Desde una perspectiva Dataista podríamos reinterpretar a toda la especie humana como un único sistema de procesamiento de datos en el que los individuos hacen las veces de chips electrónicos y en tal caso la historia la entenderíamos como un proceso de mejora de la eficiencia de este sistema mediante cuatro métodos básicos:

1.- Aumento del número de procesadores.

2.- Aumento de la variedad de procesadores que aumenta el dinamismo y la creatividad.

3.- Aumento en el número de conexiones entre procesadores, una red comercial con múltiples comunicaciones será más eficaz que una con menos conexiones.

4.- Aumento de la libertad de movimiento a lo largo de las conexiones.

La primera fase histórica dio comienzo con la revolución cognitiva que hizo posible conectar a un número ilimitado de Sapiens y le dio la ventaja para propagarse por el mundo.

La segunda fase comenzó con la revolución agrícola y continúo hasta la invención de la escritura y el dinero hace unos 5,000 años. La agricultura aceleró el crecimiento demográfico y las redes comerciales prosperaron.

La tercera desde la invención de la escritura y el dinero hasta la revolución científica en donde se fundaron ciudades y reinos y proliferaron las religiones universales.

La cuarta fase que empezó en 1492 cuando los primeros conquistadores, exploradores y comerciantes modernos tejieron los primeros hilos que rodearon todo el mundo, de forma que la telaraña de Cristóbal Colón se convirtió en la red de asfalto y acero del siglo XX. A medida qué pasaban los años el mercado libre, la comunidad científica, el imperio de la ley y la propagación de la democracia ganaron no porque eran «buenos». En realidad mejoraron porque mejoraron el procesamiento global de los datos.

Los Dataistas dicen que el siguiente paso es la creación de un sistema nuevo de procesamiento de datos llamado «internet de todas las cosas» y es, en ese momento en que lo que conocemos como homo sapiens desaparecerá y nacerá uno nuevo.

La información quiere ser libre

Al igual que el capitalismo, el Dataismo Comenzó como una teoría científica neutral, pero ahora está mutando en una religión que pretende determinar lo que está bien y lo que esta mal. El valor supremo de esta religión es el flujo de información en la que los humanos son herramientas para crear el internet de todas las cosas, que podría acabar extendiéndose fuera del planeta tierra para cubrir toda la galaxia e incluso todo el universo.

Este sistema cósmico de procesamiento de datos será como Dios. Estará en todos lados, controlará todo y los humanos están destinados a fusionarse con ellos. Él Dataismo no se limita a prácticas ociosas, como toda religión tiene fundamentos prácticos. El primero y principal, el Dataista debe maximizar el flujo de datos conectados cada vez con más medios y produciendo y consumiendo cada vez mas información.

El segundo mandamiento es conectar todo el sistema, incluso a los herejes que no quieren ser conectados y al revés el mayor pecado es bloquear el flujo de datos, de ahí que sostiene que la libertad de información es el mayor de todos los bienes. Los Dataistas sostienen que todo lo bueno incluso el crecimiento económico, la libertad, la fraternidad y la igualdad humanas dependen de la libertad de información, de forma que si queremos mejorar y crear un mundo mejor, la clave es liberar los datos.

Un ejemplo es el sistema de transporte, con 1,000 millones de autos ineficientes por la contaminación y las grandes áreas para movilizarse y estacionarse podrían ser sustituidos por 50 millones de autos eficientes, eléctricos y autónomos, que proporcionen la misma movilidad a un costo menor, esto si estuviéramos dispuestos a tener sistemas de movilidad colectiva y renunciar a nuestros autos y permitir que los algoritmos sepan siempre donde estoy y a dónde quiero ir.

Mi Conclusión

La religión Dataista parece que llevará a la humanidad hacia un sistema de abundancia, con el internet de todas las cosas, y mercados laborales completamente nuevos, una vez superada la transición, le permitirá a la humanidad convertirse en una especie interplanetaria y aun podrá dominar en la galaxia…

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