El algoritmo de la felicidad Parte 6 de 12

Comentarios al libro de Mo Gawdat CBO de Google

Tiempo de lectura: 7:30 minutos

Introducción

Continuamos con la descripción de lo que Mo llama ángulos muertos, y yo diría los que deberían de eliminar porque una vez entendido y analizado son pensamientos que solo distorsionan la realidad de las personas y tienen el potencial de hacernos infelices. Estoy seguro que una vez entiendas no volverás a caer en ellos, tomará tiempo pero es lograble.

Predicciones

Nuestro cerebro elabora suposiciones para llenar los huecos…¿y cuál es el mayor de los huecos? El futuro!

El futuro de una persona puede adoptar infinidad de posibilidades diferentes. No hay nada seguro, pero el cerebro seguirá llenando esos huecos descaradamente para establecer un tipo de tendencias y proyectar así futuros escenarios ficticios basados únicamente en la extrapolación. Si a una amiga tuya la engaño el novio podría conectar puntos y establecer una tendencia, como que todos los hombres son infieles. Entonces su cerebro podría arrancar su motor predictivo y elaborar un relato con el recuerdo de que a principio del año el saludo a la vecina e intentó hablar con el.

Predecir que algo va a suceder a menudo abre el camino para que suceda.

Extrapolamos, pronosticamos todo el tiempo y en la medida en que nuestros pronósticos alteran nuestra conducta, frecuentemente sucede lo predicho.

Tus predicciones no son más que un recuerdo de tu pasado. Mezclar la situación actual con recuerdos de un recuerdo anterior llevan a tomar decisiones que no se basan enteramente en la situación actual.

Si mezclamos medio litro de agua con un chorro de tinta, el líquido resultante por diluida que este al agua, ya no será pura. Los recuerdos son ese charro de tinta, mezclarlos con la realidad presente crea una historia más rica, más familiar y detallada pero que deja de ser un reflejo puro de la verdad. Si vacías esa agua al tanque de suministro entonces empeora y puedes asegurar que cada gota de agua estará contaminada por mucho tiempo. Por desgracia eso es lo que sucede cuando mezclamos los recuerdos con la realidad actual.

Registras una nueva experiencia compuesta por una realidad presente con una experiencia desoladora , como un recuerdo triste listo para ser reciclado en una nueva historia. El margen de error de tu persepcion se multiplica por con cada repetición del ciclo que consiste en mezclar el pasado con el presente. Este ciclo interminable desfigura progresivamente tu percepción de las realidades actuales.

Tus recuerdos no son más que el registro de lo que crees que pasó, y muy a menudo no resultan ser ciertos

Etiquetas

Las etiquetas también también proceden del pasado pero son más poderosas. Adoptan la forma de una simple marca, sin el recuerdo asociado a un acontecimiento específico. Nuestro cerebro lo juzga y etiqueta y luego convierte esos análisis en códigos mediante la eliminación del contexto y los detalles, yo le llamo adjetivos calificativos. Posteriormente recurre a esas etiquetas para tomar desiciones rápidas, pero al actuar sacrifica la precisión. Esto le permite a tu cerebro ser mucho más rápido, actuar en una fracción de segundo basándose en la etiqueta disponible.

Podría ser útil echar un vistazo alrededor la próxima vez que estés en un lugar abarrotado y advertir la cantidad de juicios que emitimos en forma de etiquetas “es bajita”, “ese tipo da miedo”, ese otro es “demasiado brillante”, “es muy caro”, “es una ganga”, estas expresiones condenan a algo o a alguien en una categoría elogiosa o crítica al impedirle mirar más cerca y observar la realidad desnuda.

Todo lo que inhiba nuestra habilidad para estar en contacto con la realidad también inhibe la realidad para estar en contacto y la destreza para resolver nuestra felicidad. Al etiquetar reducimos las diversas posibilidades de los acontecimientos a una aproximación, en el mejor de los casos: un juicio apresurado que puede no reflejar la verdad. Y cuando utilizamos falsos imputs en nuestro algoritmo de nuestra felicidad no lo resolvemos correctamente y sufrimos. Al etiquetar reducimos la riqueza que la vida tiene que ofrecer.

En ausencia de contexto a menudo las etiquetas ocultan la verdad el concepto tendría que definir ¿quién, dónde, cuando, como, cuando, con quién, porque, y según quién? Según la circunstancia.

Emociones

Las mayoría de nuestras decisiones están diseñadas para tomarse con la lógica, aunque las emociones nos hacen humanos cuando las mezclamos con la lógica, pueden alterar nuestro juicio.

Trabajamos duro para por ambición, amor, y deseo y nos escondemos por miedo y timidez

Nuestras emociones son omnipresentes porque representan un componente crítico de nuestra máquina de supervivencia. Una emoción extrema, el pánico se apodera de ti. Tu cerebro activará una alerta plena. Suspenderá tu proceso habitual y dedicará todo tu cuerpo de pensamiento, entonces tendrás el milagro. Zas¡ huyes del peligro o atacas al tigre y no hará tiempo para la palabrería. Constantemente el cerebro se mantiene ocupado involucrando a las emociones en amenazas imaginarias.

Compara nuestro moderno estilo de vida con el pasado y veras que la vida era más sencilla; por esta razón las emociones de nuestros ancestros estaban más en armonía con las leyes del reino animal.

Los humanos modernos nos ocupamos de otra forma, es usual estar inmersos en un tipo de emoción y frecuentemente en muchas, a veces contradictorias entre sí y muchas de esas emociones nos mantienen en un estado de infelicidad.

Hemos sido educados especialmente en las relaciones profesionales para priorizar la lógica, disimular nuestras emociones y mantenerlas ocultas cuando afloran, la realidad lo que ocultamos es que tenemos que tomar nuestras decisiones basadas primero en nuestras emociones y luego reunimos los datos que sostienen esas decisiones.

No somos tan racionales como creemos, nuestras emociones irracionales suelen suplantar nuestra percepción de la verdad.

Exageración

Hay que advertir la asombrosa persistencia de nuestro cerebro

Su principio más sólido es: nunca se puede ser lo suficientemente cauteloso. Si la verdad no bastó para convencernos de que hemos de actuar y huir para protegernos, nuestro cerebro exagera nuestra percepción a fin de captar la atención y la exageración funciona y se apodera de nosotros.

Al buscar un padre para adecuado para sus hijos las mujeres elegirán a un macho que tenga buenos genes y represente estabilidad, se sienten atraídas por la fuerza física visible y también por la riqueza aparente de un buen trabajo y éxito. De ahí las industrias que dependen del branding o marcas valoradas para mostrar su éxito y riqueza..

Por otra parte el hombre se siente atraído por mujeres con una proporción física que indique fertilidad y la la belleza física por eso el gran éxito de los cosmeticos, él ejercicios y la cirugía plástica.

Cuando se exagera un acontecimiento negativo, nos angustia aunque sea estadísticamente improbable que no cause el menor daño.

Daniel Kanheman Premio Nobel lo llama heurística de disponibilidad. Tu cerebro sobre dimensiona la probabilidad de un accidente cuando vez un coche volcado en la cuneta, dice Kanheman.

En el mundo moderno esto hace mucho ruido, la exageracion se desborda y abarca una considerable proporción de lo que nuestro cerebro considere verdadero.

La exageracion en todas sus formas sobre dimensiona nuestras expectativas y destruye nuestra satisfacción con la vida independientemente de lo que está pueda hacer; la exageración añade capas de ficción a la realidad y eso no es más que una mentira.

Lo que supera a la verdad, cae por debajo de la verdad.

Ultimas observaciones: Shawn Anchor profesor de psicología de Harvard dice lo siguiente Lo que estamos descubriendo es que no es necesariamente la realidad la que nos da forma, sino la lente a travez de la que el cerebro conforma tu realidad.

El desajuste entre acontecimientos y las expectativas de tu algoritmo de la felicidad a menudo tienen que ver con alimentar tus pensamientos con información incorrecta, no con lo que la vida en realidad te está ofreciendo.

Los acontecimientos que tenemos están distorsionados y nuestras expectativas son desmesuradas

Ambos lados de la ecuación están hechados a perder, pero dos errores no equivalen a un acierto. De hecho dos errores se multiplican. ¡Acabemos con el sufrimiento infinito!

“Enseña a tu cerebro a decir la verdad y nada más que la verdad.”

Esta parte es la Conclusión de Mo

Como todo software de computadora nuestro cerebro sigue rutinas codificadas, cuando un programa tiene virus, ejecuta la misma tarea en forma deficiente cada vez que el programa se utiliza. Lo más difícil de la programación es localizar el virus. Una vez identificado el problema normalmente tiene fácil solución. Lo mismo ocurre con nuestro cerebro.

Tu cerebro no es más que una herramienta, pregunta y pregunta hasta que descubras toda la verdad que necesitas para alcanzar una visión objetiva.

Observa la verdad desnuda. Sin filtros que deformen la realidad, recuerdos que mezcles con el presente, etiquetas como adjetivos calificativos, predicciones que nunca sucederán a menos que tú lo permitas, suposiciones que no debes hacer, y antes de decidir “Di Para”¡ y analiza que tu decisión no este influenciada por estos eventos.

Si no lo has percibido entonces lo puedes estar inventando.